icon 0
icon Recargar
rightIcon
icon Historia
rightIcon
icon Salir
rightIcon
icon Instalar APP
rightIcon

Cuando La Verdad me Duele

Capítulo 2 

Palabras:714    |    Actualizado en: 26/06/2025

nte junto a la acera. Mis pad

menta. Su rostro estaba rojo de ira. Ignorándom

erdido la cabeza? ¡Amenazar a mi hi

Por un segundo, sentí un destello de es

bras. Simplemente le entreg

su expresión aún furiosa. Luego, al igual que Mateo

Mateo se desvaneció, reemplazada por una mirada de

ofunda y aterradora. Levantó la mano, y por un instante

acia mí. Me rodeó con sus brazos, protegiéndome de

ndome con un dedo tembloroso. "¡Una deshonra

fuerte que cualquier bo

te. "Cálmate, Ricardo. No a

preocupación. "Mi niña, mi pobre niña. Estás al

como el hielo. Era la misma mirada que tuvo en mi v

ejarme de ella. "No iré a

sistió mi madre, su voz adquiriendo un t

"¡Ustedes están con él! ¡Todos uste

multitud curiosa... todo se convirtió en

paso entre la gente. "¿

de hombre razonable y preocupado. "Es un asunto familiar. Mi

Todo es por ese papel

que mi padre todavía

el ceño. "Señor, ¿puedo ver

dio un asentimiento casi imperceptible. D

olo una bendición de la

normal". Luego, me miró. "Señora, ¿por q

Una marca! ¡Por fav

voz. El oficial me miró, luego a

n mientras lo toma

lí e

bía una pequeña marca. Un símbolo diminuto, casi i

io. Era un símbolo que sol

tica de la sangre. Una enfermedad que solo podía tra

angre de mi h

pulmones. El mundo se

ía dentro de mí

mi he

Una bebida que sabía rara. Despertar en mi cama, confundida, con la ropa desorde

n drogado. Y mi hermano...

familia

Obtenga su bonus en la App

Abrir
Cuando La Verdad me Duele
Cuando La Verdad me Duele
“En la iglesia de nuestro pueblo, mi mano se aferraba a la de Mateo, mi devoto esposo, esperando un documento crucial. La "Bendición Preparatoria de Bautismo Familiar" de mi tío, el obispo, era la promesa de que nuestro hijo nacería en gracia. Para mí, era la redención, porque ya había vivido este día antes. En mi vida pasada, ese mismo papel se convirtió en mi sentencia de muerte. Mateo me llamó "portadora del demonio", y mis padres me encerraron, me golpearon, me hicieron perder a mi bebé y me enviaron a un sanatorio donde morí. Esta vez, juré que no permitiría que el papel cayera en sus manos. Pero Mateo, con un movimiento hábil, me lo arrebató. Su rostro se transformó: la calidez desapareció, reemplazada por un odio helado al ver una marca cerca de la firma. "Este niño no puede nacer" , siseó, ordenándome "purificarme" . Al gritar por ayuda, mis padres llegaron, y mi padre, tras ver la misma marca, me señaló y me llamó "¡una puta!". No entendía qué era esa marca en el documento o por qué los hacía cambiar de tal modo. ¿Por qué mi propia familia, a la que tanto amaba, de repente quería hacerme daño a mí y a mi bebé? ¿Qué oscuro secreto escondía ese papel? La desesperación me invadió al ser llevada a la clínica. Justo cuando creí que todo había terminado, fui arrastrada a un callejón oscuro donde mi familia planeaba mi muerte. Pero una periodista desconocida, Carmen, apareció, cámara en mano, gritando: "¡Sueltenla! ¡La policía está en camino!". Era mi única esperanza.”
1 Introducción2 Capítulo 13 Capítulo 24 Capítulo 35 Capítulo 46 Capítulo 57 Capítulo 68 Capítulo 79 Capítulo 810 Capítulo 911 Capítulo 10