icon 0
icon Recargar
rightIcon
icon Historia
rightIcon
icon Salir
rightIcon
icon Instalar APP
rightIcon

SuperLuna de Venganza

Capítulo 5 Desayunando con un SuperAlfa

Palabras:1849    |    Actualizado en: 22/06/2025

su espalda le resulta inquietantemente familiar, como si ya hubiese sentido ese toque antes. La s

ue me toques, pu

calor de mi piel te ha

el ceño y lo

Es la primera

loqueándole el paso. Elara se detiene bruscamente y lo observa

la manada Aoki, ubicada en

tratando de encontrar algún ind

nada de lobos?... Entonces, es verda

su sonrisa revelando un destell

ante de l

en guardia. Haruki vuelve a caminar, esta vez delante

egunta, observando su porte i

mo y se gira apenas lo

untuoso-. Ya verás por ti misma de qué

demán una puert

ela

La proximidad es sofocante, un roce de alientos que la deja atrapada en la negrura de sus ojos. Haruki la observa con una intensidad indescifrable, su mirada desce

varias sillas a su alrededor. Sobre la superficie reluciente, un festín digno de una reina aguarda: una elegante vajilla de porcelana enmarca platos rebosantes de frutas frescas, panes artesanales aún tibios, embutidos finamente cortados y una variedad de dulces g

mandíbula ancha y bien definida se tensa en una expresión de tranquila observación. Una barba meticulosamente arreglada enmarca su rostro varonil, acentuando su atractivo rudo pero refinado. Sus ojos, de un dorado intenso como la miel a contraluz, recorren el paisaje con calma hasta que un leve sonido lo hace girar hacia l

ve, rica en matices y cargad

su pecho. Confusión y alarma se mezclan en su mente. Haruki susp

lengua y lo mira con sorna-. No es Elizabeth.

rente a las personas que, posib

logra ocultar a tiempo. Elara lo capta al instante y su m

ero, helado e implacable-. ¿Tú me ata

a su complexión robusta, la altura que se asemeja d

alto como

Sus ojos dorados, cálidos y turbados a la vez, se clavan en los de Elara con una inte

iera permitiría que una sombra de tristeza tocara su alma.

amanecer. Hay algo en la quietud que no resulta incómodo, sino íntimo, como si

a torcida, rompe la calma con u

í lo haría,

frunce el ceño, su

cabeza, como si su diversión

o a cualquiera qu

a Haruki, su mirada encendida

exclama, su voz vibrando con una

risa cínica se amplía mientras da media vuelta, alejándose con paso despreocupado,

deja sola

no teme a la bestia? ¿Por q

con cinismo antes de

es para decirm

se ensancha con una ternura desconcertante, su mirada

ordará el porqué de mi

guridad con la que pronuncia cada palabra, que la desarma. Es demasiado romántico, demasiado íntimo, demasiado... peligroso. P

a fresca. Su estómago protesta en un retortijón silencioso, pero su mente, aún en guardia, le susurra que tenga cuidad

ragancia es embriagadora, y por un instante, la necesidad

ad de matarla, pero no lo hizo. La trajo hasta aquí, la dejó co

a, y, contra su voluntad, su cuerpo se relaja. Prueba un pedazo de embutido, y el sabor exquisito, salado y lleno de especias, la golpea como una revelaci

e sonrisa en su rostro. No dice nada, simplemente d

re bocado y bocado, su voz firme, aunque en el

atacó anoche, lo siento... Pero dí

en su plato y lo

le pagar por lo que

do un codo sobre la mesa mient

mi reina, pero... ¿cómo

ofrío recorre su cuerpo al recordar la brutalidad de la criatura

supongo que tendr

pl

, entornando los ojos-. ¿Por qué me dices la de

esa misma expresión

ya sabe de nue

no un hom

erAlfa de la manada Azona, una gran comunidad de

e ver cómo se saborea, de la forma en que su ceño se frunce cada vez que algo en su mente no encaja. Hay paciencia en los ojos de él, una

ser «SuperAlfa», que supongo, son líd

mos aquí, excepto t

dre

a la puerta con un par de golpes firmes. Él desvía

nt

ero elegante atuendo entra en la habitación. Su postura

leve inclinación de cabeza-. El rey espera ver a

Obtenga su bonus en la App

Abrir
SuperLuna de Venganza
SuperLuna de Venganza
“Elara lo perdió todo en una noche. La bestia que desgarró a su madre frente a sus ojos también la arrebató de su hogar, llevándola al corazón del palacio de los licántropos. Ahora, en la guarida de sus captores, solo una idea la mantiene en pie: la venganza. Pero los licántropos no la ven como su enemiga. Ellos buscan algo más: a su futura reina. Cada ciento cincuenta años, cuatro Alfas reencarnados -los SuperAlfas-deben unirse a la SuperLuna, la única mujer destinada a reinar junto a uno de ellos y otorgarle un poder descomunal a la manada. Lo que nadie le ha dicho es que no es la única. Su hermana gemela, a quien nunca conoció, fue arrebatada al nacer y ha permanecido en manos de las brujas todo este tiempo. Ellas tienen sus propios planes: usar su cuerpo en un ritual prohibido para despertar a la bruja más poderosa de la historia. Ahora, la venganza de Elara no es solo por su madre. También es por su hermana, por la vida que les robaron... y por su propia libertad. Porque el destino la reclama, pero ella no está dispuesta a ser un peón en esta guerra. No importa si es contra brujas, vampiros o los hombres lobos más poderosos del siglo. No va a doblegarse frente a nadie. La SuperLuna siempre ha sido una... pero esta vez, hay dos. Y el equilibrio está a punto de romperse.”
1 Capítulo 1 Prologo2 Capítulo 2 Desde las sombras3 Capítulo 3 Tragedia4 Capítulo 4 Un palacio en Queensland5 Capítulo 5 Desayunando con un SuperAlfa6 Capítulo 6 El rey de los licántropo7 Capítulo 7 El inicio de lo sobrenatural 18 Capítulo 8 El inicio de lo sobrenatural 29 Capítulo 9 Planes de venganza10 Capítulo 10 La Madre Luna11 Capítulo 11 El pasadizo secreto12 Capítulo 12 Lo que fue, lo que es13 Capítulo 13 La debilidad de Badru14 Capítulo 14 El primer recuerdo: la confesión de Matías15 Capítulo 15 Encuentro16 Capítulo 16 Lo que el silencio no dijo17 Capítulo 17 Un culpable más18 Capítulo 18 El despertar de Alice19 Capítulo 19 La espada y la mirada20 Capítulo 20 Vínculos rotos antes de nacer21 Capítulo 21 El SuperAlfa del trono carmesí22 Capítulo 22 Juegos de sombras y naipes23 Capítulo 23 Fragmentos de un SuperAlfa24 Capítulo 24 La versión de ti que prefiero25 Capítulo 25 No soy un símbolo26 Capítulo 26 Entre risas y miradas incómodas27 Capítulo 27 No soy bella, ni quiero a la bestia28 Capítulo 28 Sangre y maullidos