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Cicatrices de un Sicario Leal

Capítulo 3 

Palabras:1015    |    Actualizado en: 20/06/2025

e la ciudad. Un nido de ratas

e sentí

taba consumiendo, las heridas d

había ordenado

resa de todos,

er, Patrona. Q

lo miró c

dado, mi

e dijo: "

ía era

onada olía a hum

de Los Escorpion

do, con ojos

ella... siempre

ió un

de Mateo, y te dej

se t

ella

como tú, Alacrán? Mis hombres t

til. Un movimie

o ac

guardaespaldas d

os es

ndo por to

bella, disparando

zado, escondido de

Los Escorpione

o vio.

tante, Raf

la línea

mpacto en la pier

a

se hizo un corte superficial en

o gr

na! ¡Me

iró, el pánic

a, ignorando a M

r! ¿Está

o protegió c

aron el trabajo, eliminando

án había

daba a Rafa

e mucho,

ía lasti

sabella vi

ro se e

Mateo? ¡Ca

mpujó, P

. "Él me usó de escudo.

ó a Mateo co

e lo cuidaras

, Patrona.

iste dejar que se lo llevaran los rivales.

de Isabella e

aron po

hacienda, nadie

a prohibido q

da su lecc

a habitación, la fi

erna sangraba, la

e Isabella y Rafa en

e besos,

a era ins

oto vieja. Él e Isabella

nrisa genuina. Él la

ncó de

ó en mil

quedab

dió

isma

ecesitaba una

enda, al día siguiente, Isabel

cia que nunca

lo. Suave co

paró cerca de la cabeza de

lbó junto

ella

con una son

a, afina la pun

nrió, e

se a

arma a Rafa

no, n

o. Tres disparos rápidos

ió el arm

el acero, si quieres

era una mezcla

fulminó co

olen

onrió co

rás el 'padrino' de Rafa en la fiest

humil

a era en

astrería más ca

l había soñado con encarga

nia con ella. U

obarse trajes caros,

yado contra la pared, la

o, hizo una m

fermedad, Don Mateo. ¿N

obligó a d

Mateo, Rafa. No

ulló una

a sonrisa que no

Rafa. Estoy acostumbrad

para Rafa un tra

que Mateo

teo fue a un

asta que el mundo e

cida se le acercara, que l

hol no calma

hacía má

eció en la pu

na apa

la barra, cas

o? Deberías estar desc

os nublados por el

ogró decir. "T

una risa

sabella. Siem

tó, se t

ya n

pero las piern

a

o de Isabella, una extraña mez

n la casa

tación de

era la

abía c

sados que a él le gustab

claro, ligero.

ilo de

a ni rast

as. De su

lla e

ientes

", preguntó él

sitaba un espacio más... alegr

cos

go con la mano. "Lo guardé

su

uerdos.

su

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Cicatrices de un Sicario Leal
Cicatrices de un Sicario Leal
“Fui la sombra de Isabella, su sicario más leal. Por ella derramé mi sangre, cada cicatriz un tributo a mi devoción inquebrantable. Mi lugar a su lado era indiscutible. Hasta que regresó con él: Rafa. Un muchacho de cara angelical y torpeza impostada. Lo presentó como su "protegido", su "consorte". Mi mundo se deshizo. Me despojaron de mi hogar, de mi dignidad. Rafa ocupó mi lugar. Yo, el que la protegía de las balas, fui públicamente humillado y castigado. Luego, lo impensable: mataron a Sombra, mi único compañero. Sentí que me moría. Me arrojaron al mar, alimento para los peces. ¿Cómo pudo Isabella, por quien sacrifiqué todo, ser tan ciega? ¿Tan cruel? ¿Creer las mentiras de ese farsante y desecharme sin piedad? Mi corazón se desgarraba con ira y una confusión insoportable. Pero el mar me salvó. Escapé de la muerte para buscar una vida nueva, lejos de la sangre. Sin saber que, al hacerlo, me acercaba a una verdad más amarga, y que el pasado, en un último acto sangriento, no me dejaría ir tan fácilmente.”
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