La Teniente
teniente _ me reta y no
ejos han sido entrenados l
solo los latidos de nuestros corazones acelera
nicador antes de empezar la cuent
a en contacto con el calor, la combustión se eleva hacie
amas abrazan sus manos y e
esar de la tela empapada sus brazos permanecen incendiados sin poder liberarlo. Como pu
dolor al tiempo que el metal cruje s
a Alexander. Terminamos cayendo por las escaleras de la plataforma al tiempo q
orificios. Entre el fuego y los remaches hacen que no podamos dejar de seguir rodando
ndo la explosión llega finalmente, la combustión encuentra liberación desde ar
cho la radio, pero ciertamente, no es que
to mientras batalla por aguantar el dolo
ipo hace lo mismo. Los trozos de metal se esparcen impactando a nuestro al
la gran nube con llamas rojas que sobresale, se
mos y ver la jodida nave es un alivio, a
única que se hace la misma preg
litares salen de la segunda nave y la insignia se muestra clar
i mirada es m
sto pasaría, esa llamada no era solo para confirmar
_. Me adelanto, pero su man
er cómo los dientes le crujen por la
interpongo en medio y no hay manera que p
dio fulminándole la poca calma qu
tampoco tiene mucha elección. El servicio secreto los escol
venir _ murmur
e es aún más fiero, pero no me permito flaquear, ambos
en cuanto entramos al
vista a Alexander, las quemaduras en sus manos son demasiado
mamos asiento, el ruso a mi lado, Raúl toma lugar en
ellos tiene armas, estamos
n cuanto las turbinas se enci
er los labios apenas, pero él nos observa. Raúl no deja de mirarnos ni por un momento mi
e se eleva y comenzamos a estar en el aire _. Ahora _ susurro y d
mientras los agentes se a
la cabeza mientras el otro se me viene encima y Raúl entra en el juego. Alexander lo toma de la pierna enviándolo
acertando en su mandíbula. Apunto el arma y el primer disparo va a su rodilla mientas Raúl manda al suelo
que simplemente hago el disparo, directo a la ventanilla y todo se va