Un Paso Hacia la Luz
i
ato y espero que eso lo ahuyente de una vez por todas de mi habitación
eso evitara violar mi privacidad. – Ah... Seré su psicólogo. – Agrego mientras sobaba el punto
no es mucho menos que un insulto hacía mi persona.- Yo no necesito ningún psicólogo... Ya lárguese de mí habitación y evité tocar
, Archie-mi medio hermano-Ella misma y un grupo reducido de la servidumbre fuese a vérmelo puesto, aunque yo no iba a impedirle renovar mi guardarropa cada temporada, entiendan, soy u
Le exprese, intentando mantener la calma
– Soy el Dr Rusell.- Se presenta extendiendo su mano hacia mí,
iento en donde estaba hace un momento e intento proseguir mi lectura, cosa que es bastante difícil cuando un gigante de casi
regunto sin apartar mi mirada del libro. - Si gusta... Le puedo ob
profesional. – Me respondió con su mala actuación de chico amable. – Y sí, supongo que aguardo a que usted de
orándolo hasta que el aburrimiento lo
insolente mientras me mira fijamente.- ¿Le puedo llamar Georg
ondo con total antipatía.- Y no, eso no es de s
ya de pie cruzado de brazos, mirándome como si me reprochase algo. – ¿Se imagina lo que le podría ocurrirle a alguien qu
irada aun en el libro, intentando regresar a Higbury junto a Emma.
ponde él a su vez, sentándose nuevamente en unos de mis pequeños mueble
a saber un chico como él del infierno que se había tornado mi vida, que podría saber él de la ansiedad que me causaba su presencia en mi habitación, que podría saber él que se siente saber que tu vida ha sido arruinada y que e
Me pregunta, sacándom
Le respondo orgullosa de mí, mi pasión literaria
eído todo este tiempo?.- Me pregunta, cosa que empieza a hartarme,
reciada colección. – Las personas como yo no nacen para ser felices c
comisura de sus labios.- ¿Habla de las niñas ricas, caprichosas y hermosas?.- Se responde a é
Doctor...?, ¿Cómo dijo que se llamaba? – Le dije fingiendo no recorda
ejas en señal de enojo. - Supongo que y
e ocultando mi infantil cara de triunfo con el libro que sirvió com
on la alfombra que seguramente corría peligro de romperlo aquel gig
ver, señorita Percy.- Gritó desde la pu
, mi madrastra ha traído a casa un loco que