Juguemos a Ser Infelices

Juguemos a Ser Infelices

Loky30

5.0
calificaciones
5.2K
Vistas
23
Capítulo

No todos los juegos tienen finales en los que el ganador está feliz, al menos en esta Alma jugaba uno en el cual el dolor sería su casilla más seguida . La vida le tenía preparada un matrimonio , pero a la vez el destino metía la mano para que el amor estuviera, pero no dentro del, sino fuera. Juguemos a ser infelices, tiene drama, supernos, momentos de ira donde Alma no quiere pero debe ceder. Los ojos de Aex sería esa luz oscura la cual alimentaba su odio, pero esa niña, esa hija la cual no salió de sus entrañas, pero si logro ocupar un lugar en su corazón la hacían perder día a día un casi yero más de ese juego . Ahora el destino, luego que ella se doblegara que su cuerpo cediera a las pasiones, le regala una nueva carta para el juego y esa nueva carta la haría sufrir , la haría ver la maldad, pero sobre todo la llevaría a sitios oscuros donde quizás ella al poblar del néctar de lo prohibido no quiera jugar más y al fin decidid ir si quiere seguir con JUGUEMOS A SER INFELICES.

Capítulo 1 El Cominzo del Juego

La vida no siempre no es perfecta eso lo sabemos todos, pero no pensé que la mía cambiaría tanto y así sin casi avisar.

Mi edad 22 años, mi cuerpo es simples buenas curvas, ojos bonitos, soy de 1.50, cabellos rubios por el hombro y ojos del color de la miel casi verdes, piel blanca, una vida que todas querían si la ven de fuera, mi familia es muy defectuosa, un padrastro violento, una madre débil, pero podía con todo eso porque lo tenía a él. Pero cuando entras a la habitación de la casa de tu amigo, pero no cualquier amigo tu mejor amigo ese que no se te despega, que te cuenta todo y está en la cama con tu novio... Bueno esto quizás no es tan típico ¿NO? Sí, podrían dos hombres estar juntos, eso sí es normal, lo que no es normal es que tu novio esté en la cama con tu mejor amigo.

Ese día únicamente sentía la sensación de cómo la sangre de mi nariz se deslizaba y manchaba ese hermoso vestido azul, que él mismo me había regalado, paralizada, veía como sus cuerpos se rozaban y él besaba la parte íntima del otro y únicamente se sentían los gemidos de placer que retumbaban en la habitación, hasta que mi llanto no se contuvo y solo pude gritar.

- ¡No! - Ellos pararon, me miraron y buscaban con que cubrirse, pero no había nada allí para hacerlo. Mi amigo mirando mis ojos solamente noto que estaba matando el amor más puro, que no era el de mi novio, tal vez sería en otro momento, no, era el de mí mejor amigo. Sus ojos únicamente reflejaban la traición y mi alma no sanaba únicamente con perdones. Salí de allí corriendo y al bajar las escaleras no mire al cruzar y ese auto que salió de la nada y que no pudo frenar me dejó en la clínica

en la tomé

la peor de mis decisiones, desde ese día mi vida está ligada a la de él para únicamente ser infelices. El costo del hospital fue lo que detonó esta locura, mi padrastro no pudo pagarlo todo era una locura y yo seguía mal débil y muy triste me sentía más sola que nunca. Cuando Mario mi padrastro llegó con esa noticia de que este idiota debía casarse y que yo era la elegida no supe que hacer, cuando digo idiota me refiero al que me atropelló, era mi culpa lo sé fui yo quien se cruzó en medio de la calle, pero su tío alguien que aún no conocía se comunicó con Mario, pagó todo y allí fue cuando comenzó esta locura.

Mi padrastro, el ser más interesado de este mundo, dijo que si no querían un escándalo él debía hacerse cargo de mí, que él ahora ya podía con esto y los gastos de mi recuperación. Aún recuerdo la mirada de mi madre, cabizbaja no dijo nada ni se opuso más.

Únicamente una conversación en mi habitación fue lo que me regalaron de bodas. Recuerdo.

-Hija esto me lo perdonarás algún día ya verás, Mario está cansado hija él nos dio todo cuando tu papá murió ahora es mejor que...- Mamá él eligió y eso basta para que yo ceda, no quiero hablar con él, pero hubiera querido al menos decirle que le pagaremos pero... - ¡Ayúdame hija!

- ¿Y ese eso es lo mejor, eso es lo que dices? - Quería el apoyo de mi madre de alguien aquí, necesito amor y comprensión pero parece que eso ya no queda.

-Si lo es por el momento, su tío quiere su último deseo y el té eligió - Me río irónicamente.

-De verdad ¿En qué época vivimos?, ¡Él me elige y yo aceptó y todos felices!, ¿Dónde queda mi vida mama? ¿Dónde queda que yo decida? - La miro, ella no responde, ella no puede hacerlo. ¿Cómo podría?

- ¿Dime qué quieres hija? ¡Dime! ¿Que nos quedemos aquí, que un día no tengamos nada? la casa sabes que... - No la dejo seguir yo se la situación, no soy tonta pero quieren resolverlo todo conmigo.

-Mamá, ésta no es una película, esta es mi vida, ¿Entiendes eso? ¿Él tiene cuánto? ¿30, 35 años? ¡Yo tengo 22 mamá!... ¿En esta realidad dónde queda el resto de mi vida? - Abriendo muy grandes los ojos.

-Eres joven hija solo, solo ayúdame, sí - Rogó... ella quiere tomar mi mano, pero se la saco.

-Sabes que te salvas, pero me hundes en el proceso - Me paré de la cama, de verdad no haré esto. Salgo de la habitación, mi padrastro está en la sala con las cuentas en la mesa y una carta que levanta en el aire, es del banco nos van a embargar.

-Listo ¿Ves esto?, ¡Ahora si decídete porque nos arrastras contigo y está bien! yo puedo ir a donde sea, pero tu madre así como está no, no es justo - Es un maldito manipulador asqueroso.

-Me da igual me iré a la calle, no es mi problema, ustedes deben ver por mí.

- ¡No! ¡Ahora no, con 22 años no es tu momento, eres una adulta! ¿No te habías dado cuenta? ¿Sabes lo que ese hombre te puede dar? - Sí claro, pienso para mis adentros, una vida que no quiero solo que ellos quieren deshacerse de mí.

- ¡No me importa! -Él mueve su cabeza y de un solo movimiento levanta la mesa, tirando todo lo que está sobre ella y es allí cuando mi madre aparece y él se va sobre mí, me tomó del cabello y mi madre lo quita, pero él me suelta y de un empujón la lanza contra la pared haciendo que su cabeza pegue en el suelo al caer, esto es una guerra donde veo a mi madre en el suelo y a él a punto de hacer algo, sé que no la dejaría en un buen estado y le gritó - ¡Lo haré, lo haré, lo haré! - Él detiene su puño en el aire y viene hacia mí me tomó del brazo y dice lleno de rabia.

- ¡No juegues!, no lo hagas porque no te lo permitiré... dime ¿Realmente lo harás? - Clavando su mirada fría en la mía sin soltarme del brazo.

-Sí, ¡Si lo haré! - Él me suelta y toma las llaves del auto dirigiéndose hacia la puerta - ¡Vamos!

- ¿A dónde? - Le digo mientras ayudo a mi madre a que se levante.

-Vamos, te casarás ahora mismo.

-Mario no creo que p...

-Vamos o me voy y no más Irene te juro, si esta niña me humilla una vez más me voy -Mi madre llora y me mira con tal desesperación, sé que no quiere perder a nadie más.

-No mi amor eso no - Miro a mi madre y solo me causa lástima, ¿Cómo puede humillarse de eso modo?

Subo al auto y solo pienso que desde el accidente ya no tengo nada, los recuerdos de él y mi amigo en la cama me enferman, me hacen sentir una mierda y quizás esta sea mi vida, quizás lo merezca.

Minutos más tarde...

Ahora estamos aquí de pie esperando a que llegue el juez, se supone que a las 2 de la tarde un día miércoles del 2021, y sin dudas mi situación no es buena, pero si la vida quiere jugar conmigo yo lo haré con ella y jugaremos una vez más, solamente que esta vez no jugaré a ser infeliz.

Seguir leyendo

Quizás también le guste

Gato escaldado, del agua fría huye

Gato escaldado, del agua fría huye

Lee Dicks
4.8

Se suponía que mi matrimonio con Mathias me haría la mujer más feliz del mundo. Aunque sabía que él no me amaba, pensé que se enamoraría de mí una vez que lo colmara de amor. Ya pasaron cinco años y Mathias me trataba como a una cualquiera. Para colmo, conoció a su verdadero amor y cortó todos los lazos conmigo por culpa de ella. Él la presentó a todo el mundo; algo que nunca hizo por mí. Su infidelidad me llevó a la depresión. Me sentía totalmente destrozada. Tristemente, incluso en mi lecho de muerte, mi supuesto marido nunca apareció. Cuando volví a abrir los ojos, sabía que el destino me había dado una segunda oportunidad. Yo todavía era la esposa de Mathias y pasamos dos meses antes de que conociera a su verdadero amor. En esta vida, me negué a que él volviera a lastimarme. Consciente del gran error de mi antigua yo, le pedí el divorcio. Mathias rompió los papeles del divorcio una y otra vez y al mismo tiempo me encerró. "¡Rylie, deja de hacer estupideces! ¡Hacerte la difícil no me funciona!". Para demostrarle que hablaba muy en serio, seguí adelante y solicité a la justicia. Finalmente entró en pánico. Abandonó a la "mujer de sus sueños" y se arrastró a mi lado. "Por favor, dame una segunda oportunidad, Rylie. Te prometo amarte con todo mi corazón. Serás la única mujer en mi corazón de ahora en adelante. No me dejes, ¿de acuerdo?". Una guerra estalló en mi mente. Por un lado, no quería que me hicieran daño otra vez. Pero, por otro lado, no quería dejar ir al hombre que amaba tanto. ¡¿Qué debo hacer?!

En la Cama de su Hermano: Mi Dulce Venganza

En la Cama de su Hermano: Mi Dulce Venganza

SoulCharger
5.0

Lucero creía vivir el sueño de una heredera protegida por su marido, Julián Real, hasta que el silencio de la mansión se convirtió en el eco de una traición despiadada. Ella pensaba que su matrimonio era un refugio para salvar el legado de su padre, sin imaginar que dormía con el hombre que planeaba su ruina. De la noche a la mañana, el velo se rasgó: descubrió que Julián no solo esperaba un hijo con su amante, la estrella Serena Filo, sino que su unión fue una maniobra calculada para saquear la empresa familiar y dejarla en la calle. Su vida perfecta se desmoronó cuando se dio cuenta de que cada beso y cada promesa habían sido parte de una estafa corporativa. La caída fue brutal; Lucero pasó de ser la respetada esposa a una paria humillada, despojada de su hogar y acusada públicamente de extorsión. Mientras sufría el dolor de una quemadura física y el abandono de Julián ante las cámaras, la sociedad le dio la espalda, convirtiéndola en el blanco de una turba que pedía su cabeza. En medio de su desesperación, una pregunta comenzó a torturarla: ¿realmente sus padres murieron en un accidente o fue un asesinato orquestado por la familia Real? La aparición de un documento con una firma comprometedora sembró la duda sobre quién era el verdadero monstruo detrás de su tragedia. ¿Fue Damián, el gélido y poderoso hermano mayor de Julián, quien autorizó la caída de su familia, o es él la única pieza que no encaja en este rompecabezas de mentiras? La confusión se mezcló con una atracción peligrosa hacia el hombre que parece ser su único aliado y, al mismo tiempo, su mayor sospecha. Bajo la identidad secreta de "Iris", la compositora fantasma que mueve los hilos de la industria, Lucero decide dejar de huir para empezar a cazar. Una firma húmeda en un papel prohibido, un pacto oscuro con el enemigo de su enemigo y una melodía cargada de venganza marcarán el inicio de su contraataque. Esta vez, Lucero no será la víctima, sino el incendio que consumirá el imperio de los Real hasta que no queden ni las cenizas.

Capítulo
Leer ahora
Descargar libro