Login to ManoBook
icon 0
icon Recargar
rightIcon
icon Historia
rightIcon
icon Salir
rightIcon
icon Instalar APP
rightIcon
Enamorada por el Magnate

Enamorada por el Magnate

JA Martinez

5.0
calificaciones
753K
Vistas
356
Capítulo

Cristián Black. El hombre que toda mujer desea tener, un físico envidiable hay quienes dicen que Zeus reencarnó en el cuerpo del Joven magnate neoyorquino. El hombre tiene una actitud arrogante pero que hace que tus bragas se bajen solas, Astuto para los negocios. Al decir Cristián Black debemos saber que los celos, la arrogancia, la prepotencia, lo posesivo, el ego, la juraría y el porno van incluidos. Nathaly Petrova. Una mujer viva, audaz, alegre, extrovertida, sensual es la asistente del padre de Cristián Black, ¿Que pasará cuando el Sr. Black pase el imperio Black a las manos de su hijo mayor? Aún mejor.. ¿Que pasara cuando Nathaly sea la asistente personal de dicho personaje?

Capítulo 1 1

18 de diciembre del 2021.

¡Ay señor Jesús! ¿Por qué me castigas?, El tráfico de New York no avanza una mierda y si no llego en los próximos 5 minutos el jodido Cristián me va a matar. Si bueno... Despedir y eso no puede pasar ¡AMO MI MALDITO TRABAJO!, Aunque con el nuevo jefesito creo que no tanto...

¡Ah Hola!, Soy Nathaly Petrova. Tengo 22 Años, Soy venezolana ustedes dirán, pero si tu apellido es ruso, pues si, el donador de semen que se hace llamar mi padre es ruso, mi madre venezolana igual que yo, Amor eterno a mi país amo ser venezolana bueno me desvíe del tema sigo presentándome, soy morena de cabello castaño ojos color azules eléctrico gracias al ruso, ya que sus ojos son del mismo color. Un cuerpo voluminoso ¿si saben?, buen trasero, senos grandes piernas tonificadas gracias al gym que hay en el departamento en el que vivo.

Ustedes se preguntarán. ¿Por qué te quejas loca?, ¡Pues porque voy tarde a la empresa y mi nuevo jefe me va a despedir!

Vengan, Les contaré mi historia con Cristián Black.

…………..

Siempre hay algo que perturbar tu paz, tu tranquilidad. Que interrumpe el querer seguir entre la suavidad de las sábanas y la oscuridad de tu habitación. Como por ejemplo, el sonido de la sagrada alarma.

—Por los Dioses que no vuelvo a tomar. ¡Mierda ya cállate!— estiro mi mano para apagar la alarma que descansa en la mesita de noche.

Maldita resaca, Bendita fiesta la de anoche y... ¡Maldita mi irresponsabilidad me volví a quedar dormida!.

¡Dios!.

Me levanto como alma que lleva el diablo, pero paró en seco por el horrible dolor de cabeza, mi estómago se remueve y se que viene a continuación.

¡Corre perra!. Si conciencia, lo sé. Llego al baño caigo sobre mis rodillas y abrazo el inodoro. Odio el sabor del vómito, y más si es más amargo de lo normal, Dioses ¿por que acepte ese whisky escocés?¡Porqué te gusta beber como albañil estúpida!. Callate conciencia.

Después de vaciar mi estómago en el inodoro, me levanto y me meto bajo la lluvia artificial. Ustedes se preguntarán ¿no tenias ropa?, Pues no amigos soy del tipo de persona que si fuera por mi anduviera como eva, o sea desnuda pero con la chocha depilada, aunque no puedo compararme en esa parte con eva, ya que dice la bíblia que ella tapo sus partes y si la tenía peluda eso no lo relataron.

Bueno ya estoy hablando muchas pendejadas.

Salgo del baño y, Marie la chica de la limpieza no puso albornoz ni toallas en mi baño, así que adivinen, salgo desnuda y mojada a mi cuarto haciendo un desastre.

Después que seco mi cuerpo y hecho los productos personales en mis piernas y brazos, voy al clóset escojo un lindo conjunto de falda tubo roja, con una Americana Blanca y el saco a juego de la falda. Escojo un conjunto de lencería de encaje roja y empiezo a vestirme.

No me da tiempo de maquillarme así que salgo sin nada se maquillaje. Salgo a la cocina y ahí están mis 4 mejores amigas. Brenda, Penélope, Genesis y Estephany.

—¡Buenos días Perras!— Grito.

—Buenos días nath— Dice Brenda, ya que las otras tres están discutiendo por quien se va a comer el sándwich.

—Dejen de pelear, me lo como yo y ya— Digo y me agarro el sándwich.

—Oye, eso es injusto— Dice génesis.

—La vida lo es cariño— respondo con una sonrisa.

Voy a salir del departamento y recuerdo que no tengo los tacones ni mi bolso.

¿En que mierdas pienso?.

Me regreso pasando por la tercera guerra mundial que se armó en la cocina y busco unos tacones de punta rojos a juego al conjunto.

Busco mi celular y no lo veo. ¡Dios! como que no lo puse a cargar.

Salgo y Génesis me tiene el bolso y el celular.

—Te amo— le digo agarrando mis cosas.

Abro la puerta y las 4 en el depa me gritan que me cuide.

Abordo mi Mustang convertible Aut, cortesía de la empresa en la que trabajo, Ya que trabajo en la automotriz B Corporation. Conecto mi móvil al reproductor de muisca del auto y pongo a Celia Cruz. ¡Dios! amo a esa mujer su música transmite tanta energía que me da vida.

Media hora después estoy estacionando en el estacionamiento subterráneo de la empresa. Abordo el ascensor que está aquí y marco el número 45 el piso presidencial donde trabajo.

Las puerta de la caja metálica se abren y lo primero que veo es a Harry en su escritorio.

Es el secretario del vicepresidente.

—Hola bebé, Buenos Días— saludo.

Se sonroja, este chico es tan tierno que provoca comérselo a besos.

—Hola Linda, Buenos días— saluda—Tu jefe aún no llega.

Le doy una sonrisa y me dirijo a mi escritorio organizando los papeles que tengo pendiente de ayer.

Suenan varias notificaciones en mi móvil, lo veo sin desbloquear y son de Instagram y WhatsApp.

Estoy tentada abrirlos, pero recuerdo que tengo que buscar el café y las donas de mi dulce jefe. El señor Cristiano Balck, es el maldito amor hecho persona no existe un ser humano más amable, dulce, bondadoso, comprensivo y todo lo bueno que se pueda describir, que el. Me tiene mucho cariño y yo a él y su familia ni hablar bueno menos la menor de los Black. Cristiana esa mujer es una perra malparida, en cambio los otros dos Danilo y Rafael son unos amores. Unos mujeriegos pero caballeros hay un hermano mayor pero ni idea de cómo se llama y de la señora Black ni hablar, es otro amor.

Seguir leyendo

Quizás también le guste

Otros libros de JA Martinez

Ver más
Capítulo
Leer ahora
Descargar libro