La mujer de los ecos

La mujer de los ecos

ErickSB

4.9
calificaciones
1.8K
Vistas
6
Capítulo

Belguiz es un país con una cantidad tan ínfima de habitantes, que casi todos se conocen entre sí. A simple vista, cualquiera pensaría que se trata de un territorio austero, pero se ha convertido en una gran potencia económica gracias a una sola cosa: el Burdel Esprit Lubrique. En dicho lugar, tanto los hombres como las mujeres que lo administran son quienes imponen sus particulares reglas. La historia se centra en Greta Heredia, una joven y solitaria mujer que no participa en las actividades del burdel, pero que es muy estimada por la comunidad debido a la utilidad de sus dibujos abstractos. Últimamente se ha sentido muy ansiosa, ya que cada vez son más frecuentes los sueños donde Greta se ve a sí misma protagonizando una vida completamente distinta, haciendo cosas y visitando lugares de los que jamás ha escuchado. Mientras se debate entre la realidad y la imaginación, la repentina aparición de Percival Jansen, un amistoso aventurero, les presentará la oportunidad de descifrar el pasado.

Capítulo 1 Bienvenido a Belguiz - Un diario, su único confidente

La mañana alumbraba las llanuras esmeraldas de Belguiz. Los únicos rincones que permanecían en penumbras eran aquellos que se encontraban debajo de los espesos bosques y entre los profundos acantilados rocosos. El viento ayudó a disipar las pequeñas gotas de agua que todavía descansaban sobre la superficie. Anoche hubo una lluvia moderada, pero ninguna inclemencia del clima era suficiente para detener la principal actividad económica de este país. Belguiz era reconocido a nivel mundial como el epicentro del placer carnal.

No había ninguna empresa asentada en su territorio, pero cada fin de semana se movían cantidades obscenas de dinero que contrastaban enormemente con la vida que llevaban sus habitantes. Para empezar, no existía ninguna industria, comercio o medio de producción relevante. Las personas manufacturaban sus propios productos y cosechaban sus alimentos; aquellos que estuvieran fuera de su alcance eran adquiridos en el extranjero. La tecnología era modesta, con muy pocos vehículos. Lo único que podría considerarse moderno eran los artículos de belleza, ya que eran sumamente útiles para los trabajadores y trabajadoras del país. Aunque no existía una ley que lo prohibiera abiertamente, los medios de comunicación, tales como televisión, radio, celulares, internet, estaban estigmatizados y solo uno que otro poblador los utilizaba sin recelo, sobre todo cuando se trataba de alguna emergencia médica o compra de bienes en el extranjero. La población total era bastante reducida, tanto, que prácticamente todos los habitantes se conocían entre sí, lo que ayudaba a que el lugar tuviera una atmósfera agradable y fraternal. La parte donde se asentaban las casas podía recorrer fácilmente a pie en un solo día, pero como país, Belguiz contaba con un territorio vasto. No obstante, la mayor parte todavía no había sido explorada, ya que desafíar a la zona salvaje era desafiar a la muerte en persona; muy pocas personas habían regresado con vida. De hecho, solo algunos pobladores, denominados Medijays, tenían la autorización de cruzar el país para llegar a la frontera. Allí había unos cuantos puntos de control por donde cruzaban los turistas, quienes eran los principales clientes. Los Medijays se encargaban de escoltarlos y trasladarlos al poblado para finalmente conocer el centro de entretenimiento más famoso del planeta: el Burdel Esprit Lubrique. Las instalaciones eran las más grandes y ostentosas, rivalizando e incluso superando con creces a las que se encontraban en las ciudades más modernas a nivel mundial. Era como un parque de diversiones donde solo podían verse torres rojas acentuadas con cúpulas redondas, las cuales presumían ornamentos sacados de un sueño psicodélico. Todos los que visitaban el burdel por primera vez quedaban hipnotizados y tenían la impresión de que las luces y edificios bailaban al unísono, comandados por la música que se perdía entre los gritos de euforia y placer. ¿Por qué los extranjeros hacían un viaje tan largo solo para despilfarrar sus riquezas en algo que quizás podrían encontrar cerca de su hogar? Cabe aclarar que en el Burdel Esprit Lubrique no se hacía ninguna práctica ilegal y nadie estaba ahí en contra de su voluntad. La experiencia consistía en lo siguiente: los clientes sólo eran admitidos los viernes. Por las mañanas se les daba un tour por el poblado además de un refuerzo de las normas y costumbres para evitar cualquier conflicto. El servicio del burdel solo estaba disponible desde la noche del Viernes hasta la madrugada del lunes, pero antes de ingresar cada cliente debía tener una audiencia privada con una chica en particular. Ningún extranjero podía quedarse de manera permanente en Belguiz, y aquellos que se negaran a cumplir las reglas eran expulsados hacia la zona salvaje, donde la naturaleza se encargaría de castigarlos y arrebatarles la vida. Todo cliente debía pagar una cuota antes de ingresar al país. Luego, pagaría por el hospedaje en el pueblo. En el Burdel se cobraban otras tarifas. Lo que lo hacía especial era la manera en que se manejaban los servicios. Los clientes, los cuales eran en su mayoría hombres adinerados, y en ciertos casos también mujeres, tenían la libertad de escoger a la pareja que fuera de su agrado. Los empleados del burdel, llamados anfitriones y anfitrionas, estaban divididos en diferentes clases. Dependiendo de las cosas que hacían y de la belleza que ostentaban, su costo se modificaba. Entre más excéntrico el placer a cumplir, mayor la cantidad de dinero que debía desembolsar el cliente. No obstante, ese no era el principal ingreso del país. Los 'Retos' eran la actividad que contribuía con un 90% de la riqueza. Cuando un cliente mencionaba que visitaría el país para asumir un reto, la cuota se elevaba por los cielos. En este caso, ellos elegían a su pareja de antemano y se les otorgaba una pequeña biografía sobre sus intereses, gustos, platillos favoritos, etc. El cliente recibiría todo su dinero de regreso si cumplía con 2 requisitos: satisfacer a su pareja en un tiempo predeterminado y enamorarla. Durante todos estos años, nadie había logrado tal hazaña.

18 de Noviembre.

Querido diario.

¡Qué extraño es escribir por las mañanas! La gente suele hacerlo por las noches, pero decidí cambiar la rutina porque mis sueños se borran después de todas las cosas que hago durante el día. Hoy soñé que era una mujer madura. Yo decía algo sobre un divorcio pero me alegraba por haber reencontrado el amor con un hombre que parecía ser muy listo. Tal como ha sucedido con todos mis sueños, estaba en una casa que jamás había visto. Era pequeña y se encontraba en un edificio muy alto. Mientras mi supuesto esposo dormía, yo me levantaba y miraba hacia el balcón. Era una ciudad con muchos edificios similares y un desierto oscuro se vislumbraba a lo lejos. Parecía ser un lugar tranquilo, ya que no había muchas luces encendidas. ¿Por qué mi mente imagina lugares que jamás he visto? Mis maestros evaden todas mis preguntas al respecto. Dicen que mi imaginación es demasiado activa por culpa del accidente que sufrí y me mantuvo en coma dos años. Dicen que nací y crecí en Belguiz, pero no recuerdo ningún pasaje de mi infancia y adolescencia. Solo hay visiones borrosas sobre lo que ha pasado desde que desperté del coma. Sin embargo, en mis sueños hay una historia que se visualiza a la perfección, una en la que yo soy la protagonista. Ahí sí he aparecido como niña y adolescente, pero en lugares y con personas que desconozco por completo. De todos mis maestros, ninguno tiene conocimientos sobre historia, y en la biblioteca del pueblo no hay información sobre el exterior. Le pedí a Madame Leyxa que contratara a algún maestro del extranjero a que impartiera la clase de historia, pero dice que sería demasiado costoso. ¡Creo que es hora de que cobre por mis servicios! Me parece ridículo que el dinero sea una excusa. ¡Aquí todos son ricos! O por lo menos eso aparentan. Por eso me gusta estar aislada y pasar la mayor parte de mi tiempo libre en el bosque, con los animales salvajes. No todos son tan peligrosos como se presume. Y estoy segura de que ellos no mienten. Además, nunca me hacen caso cuando les digo que deberían de traer a gente joven para que me haga compañía. Todos son mayores que yo. No hay ningún chico o chica de mi edad. A mis 20 años ya me consideran una mujer, pero siento que me tratan con demasiada delicadeza. Para ser honesta, no me llama la atención trabajar en el burdel, no porque sea algo malo, después de todo, los libros de sexualidad me han ayudado a entender del tema, pero creo que necesitaría practicar mucho para ser igual de hábil que los demás anfitriones y anfitrionas. Por otro lado, los garabatos que dibujo los viernes parecen ser mucho más valiosos. Madame Leyxa es la única que logra descifrarlos, pero no me dice mucho al respecto. Solo los toma y los comparte con las personas que trabajan en el burdel. De vez en cuando he intentado preguntar a los clientes sobre el exterior, su historia, pero parece que lo tienen prohibido, ya que de inmediato cambian de tema. Creo que esas charlas privadas me están hartando, pero lo resisto porque los empleados del burdel se me acercan y externan su gratitud, lo que hace ver que mi trabajo los pone muy felices. Denjan me ha dicho que él es el único que no utiliza mis dibujos ni la ayuda de nadie. Es muy guapo y cuando habla parece hipnotizarte, así que no cuestionó la veracidad de lo que me platica. No es mi tipo de chico, después de todo, parece que disfruta mucho su trabajo. La gente del pueblo dice que él es de los pocos anfitriones que ha obtenido el permiso de acompañar a sus clientes al extranjero y regresar después de un tiempo. Le he preguntado sobre sus viajes, pero al igual que todos, solo evade mis dudas con su gran sonrisa.

Alejada del pueblo y del burdel, se encontraba una casa de fachada azul, la cual contaba con dos pisos y no tenía bardas que la rodearan. Lo único que la adornaba eran varias coníferas y arbustos. Uno que otro perro descansaba sobre el pasto y varios borregos formaban sus propios grupos en un amplio establo. Greta Heredia despertó temprano ese día, ya que al ser viernes, le correspondía charlar con los clientes que pronto llegarían al pueblo. Ella escribió una página de su diario, y después de cepillar su cabello castaño y limpiar sus labios rojos que se mancharon con el desayuno, la chica salió con el vestido blanco que tanto le gustaba y portando aquella mirada triste que la caracterizaba.

Seguir leyendo

Otros libros de ErickSB

Ver más

Quizás también le guste

En la Cama de su Hermano: Mi Dulce Venganza

En la Cama de su Hermano: Mi Dulce Venganza

SoulCharger
5.0

Lucero creía vivir el sueño de una heredera protegida por su marido, Julián Real, hasta que el silencio de la mansión se convirtió en el eco de una traición despiadada. Ella pensaba que su matrimonio era un refugio para salvar el legado de su padre, sin imaginar que dormía con el hombre que planeaba su ruina. De la noche a la mañana, el velo se rasgó: descubrió que Julián no solo esperaba un hijo con su amante, la estrella Serena Filo, sino que su unión fue una maniobra calculada para saquear la empresa familiar y dejarla en la calle. Su vida perfecta se desmoronó cuando se dio cuenta de que cada beso y cada promesa habían sido parte de una estafa corporativa. La caída fue brutal; Lucero pasó de ser la respetada esposa a una paria humillada, despojada de su hogar y acusada públicamente de extorsión. Mientras sufría el dolor de una quemadura física y el abandono de Julián ante las cámaras, la sociedad le dio la espalda, convirtiéndola en el blanco de una turba que pedía su cabeza. En medio de su desesperación, una pregunta comenzó a torturarla: ¿realmente sus padres murieron en un accidente o fue un asesinato orquestado por la familia Real? La aparición de un documento con una firma comprometedora sembró la duda sobre quién era el verdadero monstruo detrás de su tragedia. ¿Fue Damián, el gélido y poderoso hermano mayor de Julián, quien autorizó la caída de su familia, o es él la única pieza que no encaja en este rompecabezas de mentiras? La confusión se mezcló con una atracción peligrosa hacia el hombre que parece ser su único aliado y, al mismo tiempo, su mayor sospecha. Bajo la identidad secreta de "Iris", la compositora fantasma que mueve los hilos de la industria, Lucero decide dejar de huir para empezar a cazar. Una firma húmeda en un papel prohibido, un pacto oscuro con el enemigo de su enemigo y una melodía cargada de venganza marcarán el inicio de su contraataque. Esta vez, Lucero no será la víctima, sino el incendio que consumirá el imperio de los Real hasta que no queden ni las cenizas.

La Esposa Virginal del Alfa

La Esposa Virginal del Alfa

Baby Charlene
4.9

EXTRACTO DEL LIBRO. "Quítate la ropa, Shilah. Si tengo que decirlo de nuevo, será con un látigo en la espalda", sus frías palabras llegaron a sus oídos, provocando que le recorriera un escalofrío por la espalda. La chica sostuvo su vestido con fuerza contra su pecho, sin querer soltarlo. "Soy virgen, mi rey " su voz era demasiado débil para decir con claridad las palabras, que apenas se escucharon. "Y tú eres mi esposa. No lo olvides. Te pertenezco desde ahora y para siempre. Y también puedo optar por poner fin a tu vida si así lo quieres. Ahora, por última vez, quítate la ropa". * * Shilah era una joven que provenía de los hombres lobo, también conocidos como los pumas. Creció en una de las manadas más fuertes, pero desafortunadamente, no tenía habilidades de lobo. Ella era la única de su manada que era un lobo impotente y, como resultado, su familia y otros siempre la intimidaban. Pero, ¿qué sucede cuando Shilah cae en manos del frío Alfa Dakota, el Alfa de todos los demás Alfas? También era el superior y líder de los chupadores de sangre, también conocidos como vampiros. La pobre Shilah había ofendido al rey Alfa al desobedecer sus órdenes y, como resultado, este decidió asegurarse de que ella nunca disfrutara de la compañía de los suyos al tomarla como su cuarta esposa. Sí, cuarta. El rey Dakota se había casado con tres esposas en busca de un heredero, pero había sido difícil ya que solo dieron a luz niñas: ¿Era una maldición de la diosa de la una? Era un rey lleno de heridas, demasiado frío y despiadado. Shilah sabía que su vida estaría condenada si tenía que estar en sus brazos. Tanbíen tenía que lidiar con sus otras esposas aparte de él. Ella fue tratada como la peor de todas, ¿qué pasaría cuando Shilah resulta ser algo más? ¿Algo que nunca vieron?

Contrato con el Diablo: Amor en Cadenas

Contrato con el Diablo: Amor en Cadenas

Shu Daxiaojie
5.0

Observé a mi esposo firmar los papeles que pondrían fin a nuestro matrimonio mientras él estaba ocupado enviándole mensajes de texto a la mujer que realmente amaba. Ni siquiera le echó un vistazo al encabezado. Simplemente garabateó esa firma afilada y dentada que había sellado sentencias de muerte para la mitad de la Ciudad de México, arrojó el folder al asiento del copiloto y volvió a tocar la pantalla de su celular. —Listo —dijo, con la voz vacía de toda emoción. Así era Dante Moretti. El Subjefe. Un hombre que podía oler una mentira a un kilómetro de distancia, pero que no podía ver que su esposa acababa de entregarle un acta de anulación disfrazada bajo un montón de aburridos reportes de logística. Durante tres años, limpié la sangre de sus camisas. Salvé la alianza de su familia cuando su ex, Sofía, se fugó con un don nadie. A cambio, él me trataba como si fuera un mueble. Me dejó bajo la lluvia para salvar a Sofía de una uña rota. Me dejó sola en mi cumpleaños para beber champaña en un yate con ella. Incluso me ofreció un vaso de whisky —la bebida favorita de ella—, olvidando que yo despreciaba su sabor. Yo era simplemente un reemplazo. Un fantasma en mi propia casa. Así que dejé de esperar. Quemé nuestro retrato de bodas en la chimenea, dejé mi anillo de platino entre las cenizas y abordé un vuelo de ida a Monterrey. Pensé que por fin era libre. Pensé que había escapado de la jaula. Pero subestimé a Dante. Cuando finalmente abrió ese folder semanas después y se dio cuenta de que había firmado la renuncia a su esposa sin siquiera mirar, El Segador no aceptó la derrota. Incendió el mundo entero para encontrarme, obsesionado con reclamar a la mujer que él mismo ya había desechado.

Capítulo
Leer ahora
Descargar libro