Ayuda, mi marido magnate se niega a divorciarse

Ayuda, mi marido magnate se niega a divorciarse

Caz Denbaars

Moderno | 1  Cap./Día
5.0
calificaciones
62.8K
Vistas
216
Capítulo

Es de conocimiento público en toda la ciudad que William se había casado con Renata solo por la presión. Ahora que su verdadero amor había regresado, y esa mujer ya estaba embarazada, no podían esperar a que él abandonara a su esposa. Sorprendentemente, Renata fue muy franca sobre la situación. "Para ser honesta, soy yo quien pide el divorcio cada día. ¡Lo deseo más que nadie!". Pero desestimaron su comentario como un intento insignificante para no quedar mal. Hasta que William hizo una declaración él mismo. "El divorcio no es una opción. ¡Quien difunda rumores sin fundamentos enfrentará consecuencias legales!". Renata estaba desconcertada. ¿Qué estaba tramando ahora este hombre loco?

Capítulo 1 Sigue con lo que sea que estén haciendo

Un jeep militar rugió por la bulliciosa calle llena de bares. Su presencia era como una tormenta en el horizonte. El vehículo, adornado con la insignia de un oficial de alto rango y una matrícula distintiva, acaparó la atención de todos los transeúntes. Frenó bruscamente frente al bar Serendipia, iluminado por el neón. El agudo chirrido de los frenos desafió a la vida nocturna circundante.

La puerta del vehículo se abrió y cerró de un portazo, un golpe que resonó en la noche como el eco de un disparo. De él salió un hombre, con un uniforme de camuflaje que contrastaba de forma extraña con el entorno urbano. Con una expresión severa y la mandíbula firme que acentuaban su intimidante presencia, entró en el colorido caos del bar.

En el interior, las luces de neón arrojaban un brillo etéreo sobre su rostro, y las sombras danzaban sobre sus facciones mientras avanzaba con paso decidido. El bar estaba lleno de los ritmos vibrantes de la música electrónica y el murmullo de charlas animadas; pero él parecía envuelto en un silencio escalofriante que lo aislaba de la fiesta.

En la barra, Ryland Flynn estaba inmerso en una conversación coqueta con la camarera. Alzó la vista al ver entrar al militar y el alcohol pareció evaporársele de golpe. La imponente figura enfiló directo hacia el ascensor y Ryland, sintiendo la urgencia, se levantó de su taburete para interceptarlo.

"Señor Mitchell... ¿Qué lo trae por Serendipia esta noche?". La voz de Ryland tembló bajo la mirada helada del hombre.

El hombre entrecerró los ojos y, con voz resonante y autoritaria, exigió: "¿Dónde está Renata?".

"Yo... creo que esta noche está en su casa", tartamudeó Ryland, luchando por mantener la compostura bajo aquella mirada penetrante.

Sin vacilar, el hombre pulsó el botón del ascensor para ir al último piso, con un gesto brusco y decidido. "Tienes treinta segundos para avisarle", declaró con brusquedad.

El corazón de Ryland se aceleró y el pánico se apoderó de él. Sabía que inventar una historia era inútil en ese momento. Con manos temblorosas, sacó su teléfono y marcó el número de Renata Carter justo frente a la imponente figura que se cernía sobre él. El teléfono sonó tres veces sin respuesta, lo que llevó a Ryland a cambiar a WhatsApp, frenético. Optando por un mensaje de voz, presionó el ícono del micrófono y susurró con urgencia: "Renata, tu marido está aquí para verte. Está subiendo en el ascensor".

Su intento de susurrar fracasó miserablemente; las palabras resonaron con una claridad pasmosa en el reducido espacio.

Una risa helada emanó de detrás de Ryland, enviándole escalofríos por la espalda cuando el ascensor se abrió. El sudor empezó a brotarle de la frente, cada gota un testimonio de su creciente temor.

El hombre salió con paso decidido y se dirigió directamente a la sala VIP. Ryland, atrapado en una red de terror, lo siguió dócilmente, con pasos vacilantes, mientras su mente buscaba a la desesperada una salida.

Deteniéndose de golpe en la puerta, el hombre se giró un poco. Ryland, haciendo acopio de valor, habló con voz temblorosa. "Señor Mitchell, le aseguro que ella no está aquí".

"Última oportunidad: abre o derribo la puerta yo mismo".

"Por favor, créame. Ella...", intentó de nuevo Ryland, con la voz vacilante.

"Tres", declaró el hombre con calma, su tono no dejaba lugar a discusión mientras comenzaba la cuenta atrás.

"De acuerdo", murmuró Ryland con voz tensa. Un suspiro se le escapó mientras sus manos, que temblaban ligeramente, buscaban a tientas la llave de la habitación. Atrapado en una encrucijada, no se atrevía a enfrentarse a un miembro de la formidable Familia Mitchell.

Cuando la puerta se abrió con un crujido, los ojos del hombre se entrecerraron y su expresión se endureció hasta convertirse en la máscara severa e inflexible de un veterano militar curtido.

Ryland echó un vistazo al interior y ahogó una exclamación. Apartó la mirada al instante para protegerse y se quedó junto a la puerta, observando desde una distancia prudente.

Dentro, Renata estaba recostada lánguidamente en el sofá, su figura envuelta en un llamativo vestido rojo, flanqueada por dos jóvenes escorts. Sus torsos desnudos estaban adornados con las inconfundibles marcas de la pasión: arañazos grabados en su piel como ecos de sus acalorados encuentros.

El brusco ruido de la puerta al abrirse hizo que los acompañantes se pusieran rígidos, tensando los músculos al ver la imponente figura que se cernía en la entrada.

En marcado contraste, Renata irradiaba un aire de calma despreocupada. Abrió los ojos despacio y sus labios se curvaron en una sonrisa de burla al ver al hombre.

Con un brillo travieso en los ojos, lo observó con la mirada entornada y una sonrisa en las comisuras de los labios. "Tranquilos, chicos, no es una redada policial", bromeó, con un tono cargado de desdén. "Permítanme presentárselo: es mi marido, el respetado William Mitchell de la Familia Mitchell. Seguro que han oído hablar de él, ¿verdad?".

Mientras hablaba, su mirada se desvió hacia William, observando su expresión estoica con una mueca provocativa. "Señor Mitchell, ¿a qué debemos el placer de su visita esta noche? ¿No se supone que debería estar ocupado con su amor de la infancia en lugar de perder el tiempo aquí con nosotros?".

William se acercó con pasos deliberados, el frío del aire nocturno impregnado de su chaqueta de camuflaje, un reflejo de la gélida reserva de su rostro. Se sentó en el sofá frente a ella, cruzando las piernas con indiferencia calculada.

Con una sonrisa fingida, les hizo un gesto displicente con la mano. "No me hagan caso, sigan con lo que sea que estén haciendo".

Seguir leyendo

Quizás también le guste

Le di una bofetada a mi prometido y luego me casé con su némesis multimillonaria

Le di una bofetada a mi prometido y luego me casé con su némesis multimillonaria

PageProfit Studio
5.0

Ser la segunda opción está prácticamente en mi ADN. Mi hermana siempre se llevó el amor, la atención, los reflectores. Y ahora, hasta su maldito prometido. Técnicamente, Rhys Granger era ya mi prometido: multimillonario, devastadoramente atractivo y todo un referente en Wall Street. Mis padres me empujaron al compromiso después de que Catherine desapareció, y la verdad es que no me importó para nada. Yo llevaba años enamorada de Rhys. ¿Era esta mi oportunidad, de verdad? ¿Mi turno de ser la elegida? NO. Una noche, me abofeteó. Por una taza. Una taza ridícula, mugrosa y fea que mi hermana le regaló hace años. Ahí fue cuando lo comprendí: él no me amaba. Ni siquiera me veía. Yo no era más que un sustituto con pulso para la mujer que realmente deseaba. Y aparentemente, ni siquiera valía tanto como una simple taza de café. Así que le devolví la bofetada, lo dejé plantado y me preparé para el desastre: mis padres perdiendo la cabeza, Rhys que montaba una escena de multimillonario, su familia terrorífica que tramaba mi fin prematura . Obviamente, necesitaba alcohol. Mucho alcohol. Y entonces llegó él. Alto, peligroso, increíblemente atractivo. El tipo de hombre que te hace pecadora solo por existir. Lo había visto solo una vez antes, y aquella noche, por casualidad, estaba en el mismo bar que yo, borracha y compadeciéndome de mí misma. Así que hice lo único lógico: lo llevé a una habitación de hotel y le quité la ropa. Fue imprudente. Fue una tontería. Fue completamente inadmisible. Pero fue también el mejor sexo de mi vida. Y, como resultó, la mejor decisión que había tomado jamás. Porque mi aventura de una noche no es simplemente un tipo cualquiera. Es más rico que Rhys, más poderoso que toda mi familia, y definitivamente más peligroso de lo que debería permitirme meterme en líos. Y ahora, no está dispuesto a dejarme ir.

En la Cama de su Hermano: Mi Dulce Venganza

En la Cama de su Hermano: Mi Dulce Venganza

SoulCharger
5.0

Lucero creía vivir el sueño de una heredera protegida por su marido, Julián Real, hasta que el silencio de la mansión se convirtió en el eco de una traición despiadada. Ella pensaba que su matrimonio era un refugio para salvar el legado de su padre, sin imaginar que dormía con el hombre que planeaba su ruina. De la noche a la mañana, el velo se rasgó: descubrió que Julián no solo esperaba un hijo con su amante, la estrella Serena Filo, sino que su unión fue una maniobra calculada para saquear la empresa familiar y dejarla en la calle. Su vida perfecta se desmoronó cuando se dio cuenta de que cada beso y cada promesa habían sido parte de una estafa corporativa. La caída fue brutal; Lucero pasó de ser la respetada esposa a una paria humillada, despojada de su hogar y acusada públicamente de extorsión. Mientras sufría el dolor de una quemadura física y el abandono de Julián ante las cámaras, la sociedad le dio la espalda, convirtiéndola en el blanco de una turba que pedía su cabeza. En medio de su desesperación, una pregunta comenzó a torturarla: ¿realmente sus padres murieron en un accidente o fue un asesinato orquestado por la familia Real? La aparición de un documento con una firma comprometedora sembró la duda sobre quién era el verdadero monstruo detrás de su tragedia. ¿Fue Damián, el gélido y poderoso hermano mayor de Julián, quien autorizó la caída de su familia, o es él la única pieza que no encaja en este rompecabezas de mentiras? La confusión se mezcló con una atracción peligrosa hacia el hombre que parece ser su único aliado y, al mismo tiempo, su mayor sospecha. Bajo la identidad secreta de "Iris", la compositora fantasma que mueve los hilos de la industria, Lucero decide dejar de huir para empezar a cazar. Una firma húmeda en un papel prohibido, un pacto oscuro con el enemigo de su enemigo y una melodía cargada de venganza marcarán el inicio de su contraataque. Esta vez, Lucero no será la víctima, sino el incendio que consumirá el imperio de los Real hasta que no queden ni las cenizas.

Capítulo
Leer ahora
Descargar libro
Ayuda, mi marido magnate se niega a divorciarse
1

Capítulo 1 Sigue con lo que sea que estén haciendo

16/01/2026

2

Capítulo 2 La decepción no es una opción aquí

17/01/2026

3

Capítulo 3 Un maldito mentiroso

17/01/2026

4

Capítulo 4 Enfrentamiento

17/01/2026

5

Capítulo 5 Como desees

17/01/2026

6

Capítulo 6 Hablas demasiado

17/01/2026

7

Capítulo 7 ¿Hablas en serio

17/01/2026

8

Capítulo 8 No llores, Renata

17/01/2026

9

Capítulo 9 William quiere el divorcio

17/01/2026

10

Capítulo 10 Recuperarla

17/01/2026

11

Capítulo 11 ¿Puedes estar a su lado

17/01/2026

12

Capítulo 12 Poner las cosas en su sitio

17/01/2026

13

Capítulo 13 Una pareja perfecta

17/01/2026

14

Capítulo 14 Empieza la acción

17/01/2026

15

Capítulo 15 No me divorciaré de mi esposa

17/01/2026

16

Capítulo 16 Quiero el divorcio

17/01/2026

17

Capítulo 17 Eres la única aquí con un amante

17/01/2026

18

Capítulo 18 Sé una buena chica para mí

17/01/2026

19

Capítulo 19 Saluda a tu esposa de mi parte

17/01/2026

20

Capítulo 20 ¿Alguna vez considerarías casarte conmigo

17/01/2026

21

Capítulo 21 Seguro que puedo entretenerte un poco

17/01/2026

22

Capítulo 22 ¿Qué mano usó para sostener la barbilla de Marvin

17/01/2026

23

Capítulo 23 Espérame

17/01/2026

24

Capítulo 24 Un equipo de fútbol

17/01/2026

25

Capítulo 25 Será mejor que te vayas

17/01/2026

26

Capítulo 26 Lo que se siembra se cosecha

17/01/2026

27

Capítulo 27 Gracias por dejármelo

17/01/2026

28

Capítulo 28 ¿Ya no me quieres

17/01/2026

29

Capítulo 29 Contesta, por favor

17/01/2026

30

Capítulo 30 Desapareció

17/01/2026

31

Capítulo 31 Debiste admitirlo antes

17/01/2026

32

Capítulo 32 Nunca encontrarás a Renata

17/01/2026

33

Capítulo 33 Conspirando durante años

17/01/2026

34

Capítulo 34 Como desees

17/01/2026

35

Capítulo 35 Quiere que me acueste contigo

17/01/2026

36

Capítulo 36 ¿No sabes que estás embarazada

17/01/2026

37

Capítulo 37 Rosa

17/01/2026

38

Capítulo 38 Demasiado poco, demasiado tarde

17/01/2026

39

Capítulo 39 La sombra de Renata no se había desvanecido de su corazón

17/01/2026

40

Capítulo 40 Eres guapo y me gustas

17/01/2026