El Labial Rosa de la Traición

El Labial Rosa de la Traición

Lex Bridges

5.0
calificaciones
186
Vistas
11
Capítulo

La noche de nuestro quinto aniversario, Ricardo rentó el restaurante más exclusivo de Polanco solo para nosotros. Me sentía la protagonista de un cuento de hadas, con orquesta de cuerdas, pétalos de rosas y un chef famoso. Ricardo se arrodilló, me entregó un collar de diamantes y me prometió hacerme la mujer más feliz del mundo. Todos aplaudieron, el beso fue de película y al día siguiente los titulares decían: "El novio perfecto" . Esa noche, en nuestra mansión en Las Lomas, mientras él se duchaba, metí la mano en el bolsillo de su esmoquin. Y saqué un objeto pequeño y cilíndrico. Era un lápiz labial. Pero no era mío; era de un rosa chillón, fosforescente, pegajoso y barato. Un olor dulzón y artificial, como a chicle de fresa, me invadió. Me quedé helada. Ricardo era un hombre obsesionado con el lujo, nunca habría algo tan corriente cerca de él. Entonces, un recuerdo fugaz cruzó mi mente. Carmen, mi asistente, llevaba ese mismo labial rosa hace unas semanas. "¿Te gusta mi nuevo labial, Sofía? Ricardo dijo que me veía muy... fresca con él," me había dicho con una sonrisa extraña. En ese momento, no le di importancia. Pero ahora, con ese labial en mi mano, sus palabras resonaban de una forma siniestra. Ricardo salió del baño, radiante. "¿Lista para la segunda parte de la celebración, mi amor?" Su sonrisa se desvaneció al ver el labial. "¿Qué es eso?" , preguntó, tratando de sonar despreocupado. "Lo encontré en tu saco," dije, la voz más calmada que pude fingir. "Es un color... interesante. No es mío." Se rio, una risa forzada. "Ah, eso. ¡Qué tonto! Debe ser de alguna invitada. Tíralo, mi vida, es una porquería." Me quitó el labial, lo tiró a la basura con desdén y me abrazó. "No dejes que una tontería así arruine nuestra noche. La única mujer que me importa eres tú." Me besó en el cuello, pero su tacto, que antes me derretía, ahora se sentía frío, calculado. Asentí, forzando una sonrisa. "Tienes razón. Es una tontería." Pero mientras él me llevaba a la cama, supe, con una certeza que me heló los huesos, que Ricardo era un mentiroso. Y que mi cuento de hadas se había terminado.

El Labial Rosa de la Traición Introducción

La noche de nuestro quinto aniversario, Ricardo rentó el restaurante más exclusivo de Polanco solo para nosotros.

Me sentía la protagonista de un cuento de hadas, con orquesta de cuerdas, pétalos de rosas y un chef famoso.

Ricardo se arrodilló, me entregó un collar de diamantes y me prometió hacerme la mujer más feliz del mundo.

Todos aplaudieron, el beso fue de película y al día siguiente los titulares decían: "El novio perfecto" .

Esa noche, en nuestra mansión en Las Lomas, mientras él se duchaba, metí la mano en el bolsillo de su esmoquin.

Y saqué un objeto pequeño y cilíndrico.

Era un lápiz labial.

Pero no era mío; era de un rosa chillón, fosforescente, pegajoso y barato.

Un olor dulzón y artificial, como a chicle de fresa, me invadió.

Me quedé helada.

Ricardo era un hombre obsesionado con el lujo, nunca habría algo tan corriente cerca de él.

Entonces, un recuerdo fugaz cruzó mi mente.

Carmen, mi asistente, llevaba ese mismo labial rosa hace unas semanas.

"¿Te gusta mi nuevo labial, Sofía? Ricardo dijo que me veía muy... fresca con él," me había dicho con una sonrisa extraña.

En ese momento, no le di importancia.

Pero ahora, con ese labial en mi mano, sus palabras resonaban de una forma siniestra.

Ricardo salió del baño, radiante.

"¿Lista para la segunda parte de la celebración, mi amor?"

Su sonrisa se desvaneció al ver el labial.

"¿Qué es eso?" , preguntó, tratando de sonar despreocupado.

"Lo encontré en tu saco," dije, la voz más calmada que pude fingir. "Es un color... interesante. No es mío."

Se rio, una risa forzada.

"Ah, eso. ¡Qué tonto! Debe ser de alguna invitada. Tíralo, mi vida, es una porquería."

Me quitó el labial, lo tiró a la basura con desdén y me abrazó.

"No dejes que una tontería así arruine nuestra noche. La única mujer que me importa eres tú."

Me besó en el cuello, pero su tacto, que antes me derretía, ahora se sentía frío, calculado.

Asentí, forzando una sonrisa.

"Tienes razón. Es una tontería."

Pero mientras él me llevaba a la cama, supe, con una certeza que me heló los huesos, que Ricardo era un mentiroso.

Y que mi cuento de hadas se había terminado.

Seguir leyendo

Otros libros de Lex Bridges

Ver más
El Aniversario Olvidado

El Aniversario Olvidado

Romance

5.0

Mi trigésimo cumpleaños, que también marcaba nuestro quinto aniversario de bodas, me encontró esperando a Mateo, como tantas otras veces. La cena que preparé se enfrió sobre la mesa, mientras la noche avanzaba y él no regresaba. Ni siquiera una llamada, la misma historia de siempre. Pero esta vez fue diferente, porque el aroma a alcohol con el que llegó solo confirmó lo que mi corazón ya sabía: Daniela, su "princesita" , su "amiga de la infancia" , había vuelto a ser su prioridad. Con una indiferencia que me destrozó, me ofreció una tarjeta de crédito, un insulto disfrazado de regalo. "Lo siento, lo olvidé, cómprate lo que quieras, no te limites." Mientras roncaba en el sofá, tomé su teléfono y descubrí la cruel verdad: el deslumbrante collar que su amigo creyó que era para mí, era para Daniela. "No, es para Daniela, su cumpleaños es pronto, Sofía puede esperar, a ella no le importan estas cosas." Sentí un 'crack' dentro de mí, el sonido de la última pizca de esperanza hecha añicos. Al día siguiente, me propuso celebrar el cumpleaños de Daniela en un yate, mientras el mío lo había olvidado por completo. "Sofía, no empieces, sabes que la situación de Daniela es especial." "¿Especial? ¿Qué tiene de especial?" "Sus padres murieron en ese accidente, ella solo me tiene a mí, ¿entiendes? Necesita que la cuiden, es frágil." Me reí, una risa amarga al recordar el día de mi boda, cuando Daniela interrumpió la ceremonia con sus llantos y Mateo, mi futuro esposo, la consoló a ella, ignorándome por completo. "¿Frágil? Mateo, han pasado diez años desde ese accidente, tiene treinta años, no es una niña, y yo soy tu esposa, ¿recuerdas?" La humillación de aquel día, el sinfín de excusas y la constante presencia de Daniela, manipuladora y maliciosa, me golpearon con fuerza. Cada vez que intentaba hablar, me silenciaba con la misma frase: "Ella es así, su mente se quedó atrapada en el pasado, tienes que ser comprensiva." Era el colmo de la farsa. Entonces recordé el brazalete de edición limitada que Mateo había encargado con mis iniciales, un regalo del que nunca supe. Una llamada anónima a la joyería reveló la verdad: "el señor Mateo Patterson recogió el brazalete, pero luego volvió y pidió que se cambiara la grabación, dijo que las iniciales eran incorrectas, quería que pusieran una \'D\'." Una "D", por Daniela. El regalo que era para mí, había terminado en las manos de ella. La furia que sentí fue helada, cortante. No podía más. "Feliz quinto aniversario al hombre que me enseñó que el amor verdadero significa organizar fiestas sorpresa para tu mejor amiga en el cumpleaños de tu esposa, y regalarle las joyas que compraste para mí. Gracias por cinco años de lecciones inolvidables. @MateoPatterson, te deseo a ti y a @Daniela_Princesa toda la felicidad del mundo. Se la merecen." "¡Qué hiciste!? ¡¿Estás loca?!" "No, Mateo, estoy cuerda por primera vez en cinco años." "¡Bórralo ahora mismo!" "No. Y por cierto, quiero el divorcio."

Quizás también le guste

La Luna Preciosa del Rey Licántropo

La Luna Preciosa del Rey Licántropo

Jhasmheen Oneal
5.0

Narine nunca esperó sobrevivir. No después de lo que le hicieron a su cuerpo, mente y alma. Pero el destino tenía otros planes. Rescatada por el Supremo Alfa Sargis, el líder más temido del reino, termina bajo la protección de un hombre que no conoce... y un vínculo que no comprende. Sargis no es ajeno al sacrificio. Implacable, ambicioso y leal al vínculo sagrado de almas gemelas, ha pasado años buscando el alma que el destino le prometió. Nunca imaginó que esta llegaría a él rota, al borde de la muerte y temerosa de su propia sombra. Nunca tuvo intención de enamorarse de ella... pero lo hizo. Fuerte y rápido. Y destruiría el mundo antes de permitir que alguien la hiera de nuevo. Lo que comienza en silencio entre dos almas fracturadas lentamente se convierte en algo íntimo y real. Pero la recuperación nunca sigue un camino recto. Con la corte murmurando, el pasado acechando sus pasos y el futuro pendiendo de un hilo, su vínculo se pone a prueba una y otra vez. Porque enamorarse es una cosa, pero sobrevivir al amor es otra. Narine debe decidir si puede sobrevivir siendo amada por un hombre que arde como el fuego, cuando todo lo que ha conocido es cómo no sentir. ¿Se encogerá por el bien de la paz, o se alzará como Reina por el bien de su alma? Para los lectores que creen que incluso las almas más fracturadas pueden sanar, y que el verdadero amor no te salva, sino que te acompaña mientras te salvas a ti mismo.

En la Cama de su Hermano: Mi Dulce Venganza

En la Cama de su Hermano: Mi Dulce Venganza

SoulCharger
5.0

Lucero creía vivir el sueño de una heredera protegida por su marido, Julián Real, hasta que el silencio de la mansión se convirtió en el eco de una traición despiadada. Ella pensaba que su matrimonio era un refugio para salvar el legado de su padre, sin imaginar que dormía con el hombre que planeaba su ruina. De la noche a la mañana, el velo se rasgó: descubrió que Julián no solo esperaba un hijo con su amante, la estrella Serena Filo, sino que su unión fue una maniobra calculada para saquear la empresa familiar y dejarla en la calle. Su vida perfecta se desmoronó cuando se dio cuenta de que cada beso y cada promesa habían sido parte de una estafa corporativa. La caída fue brutal; Lucero pasó de ser la respetada esposa a una paria humillada, despojada de su hogar y acusada públicamente de extorsión. Mientras sufría el dolor de una quemadura física y el abandono de Julián ante las cámaras, la sociedad le dio la espalda, convirtiéndola en el blanco de una turba que pedía su cabeza. En medio de su desesperación, una pregunta comenzó a torturarla: ¿realmente sus padres murieron en un accidente o fue un asesinato orquestado por la familia Real? La aparición de un documento con una firma comprometedora sembró la duda sobre quién era el verdadero monstruo detrás de su tragedia. ¿Fue Damián, el gélido y poderoso hermano mayor de Julián, quien autorizó la caída de su familia, o es él la única pieza que no encaja en este rompecabezas de mentiras? La confusión se mezcló con una atracción peligrosa hacia el hombre que parece ser su único aliado y, al mismo tiempo, su mayor sospecha. Bajo la identidad secreta de "Iris", la compositora fantasma que mueve los hilos de la industria, Lucero decide dejar de huir para empezar a cazar. Una firma húmeda en un papel prohibido, un pacto oscuro con el enemigo de su enemigo y una melodía cargada de venganza marcarán el inicio de su contraataque. Esta vez, Lucero no será la víctima, sino el incendio que consumirá el imperio de los Real hasta que no queden ni las cenizas.

Capítulo
Leer ahora
Descargar libro
El Labial Rosa de la Traición El Labial Rosa de la Traición Lex Bridges Urban romance
“La noche de nuestro quinto aniversario, Ricardo rentó el restaurante más exclusivo de Polanco solo para nosotros. Me sentía la protagonista de un cuento de hadas, con orquesta de cuerdas, pétalos de rosas y un chef famoso. Ricardo se arrodilló, me entregó un collar de diamantes y me prometió hacerme la mujer más feliz del mundo. Todos aplaudieron, el beso fue de película y al día siguiente los titulares decían: "El novio perfecto" . Esa noche, en nuestra mansión en Las Lomas, mientras él se duchaba, metí la mano en el bolsillo de su esmoquin. Y saqué un objeto pequeño y cilíndrico. Era un lápiz labial. Pero no era mío; era de un rosa chillón, fosforescente, pegajoso y barato. Un olor dulzón y artificial, como a chicle de fresa, me invadió. Me quedé helada. Ricardo era un hombre obsesionado con el lujo, nunca habría algo tan corriente cerca de él. Entonces, un recuerdo fugaz cruzó mi mente. Carmen, mi asistente, llevaba ese mismo labial rosa hace unas semanas. "¿Te gusta mi nuevo labial, Sofía? Ricardo dijo que me veía muy... fresca con él," me había dicho con una sonrisa extraña. En ese momento, no le di importancia. Pero ahora, con ese labial en mi mano, sus palabras resonaban de una forma siniestra. Ricardo salió del baño, radiante. "¿Lista para la segunda parte de la celebración, mi amor?" Su sonrisa se desvaneció al ver el labial. "¿Qué es eso?" , preguntó, tratando de sonar despreocupado. "Lo encontré en tu saco," dije, la voz más calmada que pude fingir. "Es un color... interesante. No es mío." Se rio, una risa forzada. "Ah, eso. ¡Qué tonto! Debe ser de alguna invitada. Tíralo, mi vida, es una porquería." Me quitó el labial, lo tiró a la basura con desdén y me abrazó. "No dejes que una tontería así arruine nuestra noche. La única mujer que me importa eres tú." Me besó en el cuello, pero su tacto, que antes me derretía, ahora se sentía frío, calculado. Asentí, forzando una sonrisa. "Tienes razón. Es una tontería." Pero mientras él me llevaba a la cama, supe, con una certeza que me heló los huesos, que Ricardo era un mentiroso. Y que mi cuento de hadas se había terminado.”
1

Introducción

08/07/2025

2

Capítulo 1

08/07/2025

3

Capítulo 2

08/07/2025

4

Capítulo 3

08/07/2025

5

Capítulo 4

08/07/2025

6

Capítulo 5

08/07/2025

7

Capítulo 6

08/07/2025

8

Capítulo 7

08/07/2025

9

Capítulo 8

08/07/2025

10

Capítulo 9

08/07/2025

11

Capítulo 10

08/07/2025