Cuando el Coma Termina, la Pesadilla Comienza

Cuando el Coma Termina, la Pesadilla Comienza

Yanchi Jinzhan

5.0
calificaciones
48
Vistas
9
Capítulo

"Han pasado cinco años. Cuidé a mi esposo en coma, Máximo Castillo, como un fantasma en mi propia vida, mientras transformaba su moribunda empresa vinícola en un imperio próspero con mis propias manos. Incluso di a luz a sus dos hijos. Pero el día que Máximo despertó, mi mundo se hizo pedazos. No hubo gratitud, solo desprecio. Me acusó de ser una arribista, una cazafortunas que se aprovechó de su desgracia. Frente a mí, proclamó su amor eterno por su "amiga de la infancia" Sasha, la mujer que me había robado mi prometido antes de mi matrimonio arreglado. Cuando me atreví a sugerir el divorcio, su "preocupación" por la reputación de Sasha reveló una bofetada más dolorosa que cualquiera física. Luego, frente a mis hijos, negó su paternidad, llamándolos "herramientas" para asegurar mi poder. El colmo fue cuando Máximo, cegado por el odio, ¡abofeteó a nuestra hija de cuatro años! Mi corazón se rompió en mil pedazos. ¿Cómo podía el hombre al que había servido durante tanto tiempo ser tan cruel? Incluso su madre me humilló, recordándome mi "lugar" y despojándome del control de la bodega que yo misma había reconstruido. La humillación continuó en la fiesta de bienvenida, orquestada para Sasha, donde Máximo me castigó públicamente por defenderme. Al día siguiente, la trampa de Sasha me arrastró a lo más bajo: una acusación vil que Máximo usó para despojarme de mis hijos y convertir a Sasha en la "verdadera" señora de la casa. Perdí la reputación, el hogar, y ahora, ¿mis hijos? Esta injusticia me quemaba el alma, ¿cómo podían hacerme esto, después de todo lo que sacrifiqué? Ya no podía soportarlo, me iban a quitar todo, pero no iba a ceder. No, esta vez, yo era la que iba a sacar mis cartas.

Cuando el Coma Termina, la Pesadilla Comienza Introducción

"Han pasado cinco años.

Cuidé a mi esposo en coma, Máximo Castillo, como un fantasma en mi propia vida, mientras transformaba su moribunda empresa vinícola en un imperio próspero con mis propias manos.

Incluso di a luz a sus dos hijos.

Pero el día que Máximo despertó, mi mundo se hizo pedazos.

No hubo gratitud, solo desprecio.

Me acusó de ser una arribista, una cazafortunas que se aprovechó de su desgracia.

Frente a mí, proclamó su amor eterno por su "amiga de la infancia" Sasha, la mujer que me había robado mi prometido antes de mi matrimonio arreglado.

Cuando me atreví a sugerir el divorcio, su "preocupación" por la reputación de Sasha reveló una bofetada más dolorosa que cualquiera física.

Luego, frente a mis hijos, negó su paternidad, llamándolos "herramientas" para asegurar mi poder.

El colmo fue cuando Máximo, cegado por el odio, ¡abofeteó a nuestra hija de cuatro años!

Mi corazón se rompió en mil pedazos. ¿Cómo podía el hombre al que había servido durante tanto tiempo ser tan cruel?

Incluso su madre me humilló, recordándome mi "lugar" y despojándome del control de la bodega que yo misma había reconstruido.

La humillación continuó en la fiesta de bienvenida, orquestada para Sasha, donde Máximo me castigó públicamente por defenderme.

Al día siguiente, la trampa de Sasha me arrastró a lo más bajo: una acusación vil que Máximo usó para despojarme de mis hijos y convertir a Sasha en la "verdadera" señora de la casa.

Perdí la reputación, el hogar, y ahora, ¿mis hijos?

Esta injusticia me quemaba el alma, ¿cómo podían hacerme esto, después de todo lo que sacrifiqué?

Ya no podía soportarlo, me iban a quitar todo, pero no iba a ceder.

No, esta vez, yo era la que iba a sacar mis cartas.

Seguir leyendo

Otros libros de Yanchi Jinzhan

Ver más
El Regalo del Destino Cruel

El Regalo del Destino Cruel

Moderno

5.0

Deseé con todo mi corazón que el trasplante de riñón salvara a mi mejor amigo, Diego. Los médicos insistieron en que su vida pendía de un hilo, y, para mí, el mundo sin Diego era impensable. Pero la vida es una broma cruel. Apenas me recuperaba de esa donación, mi padre fue diagnosticado con insuficiencia renal fulminante. "Tú eres la única compatible", me dijeron, refiriéndose a mi único riñón restante. Mi prometido, Ramiro, mi ancla en la vida, me abandonó sin piedad, usando mi enfermedad y la necesidad de mi padre como excusa: "¿Cómo te verás? ¿Cómo será nuestra vida?". Su crueldad se pintó de cinismo al verlo besando a Diego, mi mejor amigo, el hombre al que le di mi riñón, con el que Ramiro "celebraba su amor" sobre las ruinas de mi vida. La traición me quemó viva, dejándome sola, rota y sin nada. Mi padre, mi último pilar, se desvanecía. Cuando Sofía, mi amiga de la infancia, apareció como un ángel y ofreció pagar la cirugía y traer al mejor equipo, sentí un milagro. Pero el día que desperté del trasplante, ella me dio la noticia más devastadora: "Tu papá no lo logró". El universo se desmoronó, dejándome sin riñones, sin prometido, sin amigo y, ahora, sin padre. Sofía se convirtió en mi "sol", mi esposa, mi única razón para levantarme, dependía totalmente de ella durante seis años de diálisis. Hasta que una noche, escuché a Sofía y a Camila, su colega, hablar, y su conversación me reventó el alma. "Inventaste todo", dijo Camila. "Y lo del padre de Elvira... fue un asesinato. Tienes sus riñones en un banco privado, esperando por si Diego los necesita". Sofía, riéndose, confirmó que yo era solo "una mascota dependiente", una "opción económica y de fácil acceso" para Diego. Mi vida entera, mi sacrificio, la muerte de mi padre, mi matrimonio… todo era una monstruosa farsa, orquestada por la mujer que me juró amor.

Más Allá del Zapateado: Mi Venganza

Más Allá del Zapateado: Mi Venganza

Moderno

5.0

En la gala benéfica de Sevilla, esperaba una noche de brillo, pero para mí, Lucía, se convirtió en mi ejecución pública. El subastador presentó un "lote misterioso": un vídeo íntimo mío, manipulado para insinuar una vergüenza. Mateo y Javier, mis amigos de la infancia, no solo lo permitieron, sino que lo celebraron, ofreciendo mi humillación a Sofía en bandeja de plata. Corrí a esconderme, solo para escuchar sus voces arrogantes: habían planeado todo para quitármelo mi puesto en el Ballet Nacional en favor de Sofía. Descubrí que mi "mala noche" de hace dos meses, la bebida extraña, la confusión al despertar, fue obra suya. Los mismos a quienes protegí con mi silencio, por quienes mi madre murió, eran mis verdugos. Cuando la subasta del vídeo alcanzó cifras obscenas, me negué a comprar mi propia vergüenza, desafiándolos públicamente. En mi desesperación, tras la filtración viral del vídeo, mis maestros me detuvieron justo a tiempo de acabar con todo. Pero mi madre… mi madre, la que ellos mancillaban, la que murió por salvarlos, me había dejado sus zapatillas rojas. Volví a la hacienda para recuperarlas, solo para encontrarlas en los pies de Sofía, y Javier me golpeó brutalmente. Me escupió la mentira que me atormentó años: "Tú mataste a tu madre". Con mi cuerpo roto, sin nada ya que perder, decidí que era suficiente. Me fui de Sevilla sin mirar atrás. Cinco años después, soy la bailaora principal de "Alma Rota", un fenómeno global. Ahora es el turno de Sofía, Mateo y Javier de enfrentar su propia humillación pública.

Quizás también le guste

Gato escaldado, del agua fría huye

Gato escaldado, del agua fría huye

Lee Dicks
4.8

Se suponía que mi matrimonio con Mathias me haría la mujer más feliz del mundo. Aunque sabía que él no me amaba, pensé que se enamoraría de mí una vez que lo colmara de amor. Ya pasaron cinco años y Mathias me trataba como a una cualquiera. Para colmo, conoció a su verdadero amor y cortó todos los lazos conmigo por culpa de ella. Él la presentó a todo el mundo; algo que nunca hizo por mí. Su infidelidad me llevó a la depresión. Me sentía totalmente destrozada. Tristemente, incluso en mi lecho de muerte, mi supuesto marido nunca apareció. Cuando volví a abrir los ojos, sabía que el destino me había dado una segunda oportunidad. Yo todavía era la esposa de Mathias y pasamos dos meses antes de que conociera a su verdadero amor. En esta vida, me negué a que él volviera a lastimarme. Consciente del gran error de mi antigua yo, le pedí el divorcio. Mathias rompió los papeles del divorcio una y otra vez y al mismo tiempo me encerró. "¡Rylie, deja de hacer estupideces! ¡Hacerte la difícil no me funciona!". Para demostrarle que hablaba muy en serio, seguí adelante y solicité a la justicia. Finalmente entró en pánico. Abandonó a la "mujer de sus sueños" y se arrastró a mi lado. "Por favor, dame una segunda oportunidad, Rylie. Te prometo amarte con todo mi corazón. Serás la única mujer en mi corazón de ahora en adelante. No me dejes, ¿de acuerdo?". Una guerra estalló en mi mente. Por un lado, no quería que me hicieran daño otra vez. Pero, por otro lado, no quería dejar ir al hombre que amaba tanto. ¡¿Qué debo hacer?!

Contrato con el Diablo: Amor en Cadenas

Contrato con el Diablo: Amor en Cadenas

Shu Daxiaojie
4.6

Observé a mi esposo firmar los papeles que pondrían fin a nuestro matrimonio mientras él estaba ocupado enviándole mensajes de texto a la mujer que realmente amaba. Ni siquiera le echó un vistazo al encabezado. Simplemente garabateó esa firma afilada y dentada que había sellado sentencias de muerte para la mitad de la Ciudad de México, arrojó el folder al asiento del copiloto y volvió a tocar la pantalla de su celular. —Listo —dijo, con la voz vacía de toda emoción. Así era Dante Moretti. El Subjefe. Un hombre que podía oler una mentira a un kilómetro de distancia, pero que no podía ver que su esposa acababa de entregarle un acta de anulación disfrazada bajo un montón de aburridos reportes de logística. Durante tres años, limpié la sangre de sus camisas. Salvé la alianza de su familia cuando su ex, Sofía, se fugó con un don nadie. A cambio, él me trataba como si fuera un mueble. Me dejó bajo la lluvia para salvar a Sofía de una uña rota. Me dejó sola en mi cumpleaños para beber champaña en un yate con ella. Incluso me ofreció un vaso de whisky —la bebida favorita de ella—, olvidando que yo despreciaba su sabor. Yo era simplemente un reemplazo. Un fantasma en mi propia casa. Así que dejé de esperar. Quemé nuestro retrato de bodas en la chimenea, dejé mi anillo de platino entre las cenizas y abordé un vuelo de ida a Monterrey. Pensé que por fin era libre. Pensé que había escapado de la jaula. Pero subestimé a Dante. Cuando finalmente abrió ese folder semanas después y se dio cuenta de que había firmado la renuncia a su esposa sin siquiera mirar, El Segador no aceptó la derrota. Incendió el mundo entero para encontrarme, obsesionado con reclamar a la mujer que él mismo ya había desechado.

Capítulo
Leer ahora
Descargar libro
Cuando el Coma Termina, la Pesadilla Comienza Cuando el Coma Termina, la Pesadilla Comienza Yanchi Jinzhan Romance
“"Han pasado cinco años. Cuidé a mi esposo en coma, Máximo Castillo, como un fantasma en mi propia vida, mientras transformaba su moribunda empresa vinícola en un imperio próspero con mis propias manos. Incluso di a luz a sus dos hijos. Pero el día que Máximo despertó, mi mundo se hizo pedazos. No hubo gratitud, solo desprecio. Me acusó de ser una arribista, una cazafortunas que se aprovechó de su desgracia. Frente a mí, proclamó su amor eterno por su "amiga de la infancia" Sasha, la mujer que me había robado mi prometido antes de mi matrimonio arreglado. Cuando me atreví a sugerir el divorcio, su "preocupación" por la reputación de Sasha reveló una bofetada más dolorosa que cualquiera física. Luego, frente a mis hijos, negó su paternidad, llamándolos "herramientas" para asegurar mi poder. El colmo fue cuando Máximo, cegado por el odio, ¡abofeteó a nuestra hija de cuatro años! Mi corazón se rompió en mil pedazos. ¿Cómo podía el hombre al que había servido durante tanto tiempo ser tan cruel? Incluso su madre me humilló, recordándome mi "lugar" y despojándome del control de la bodega que yo misma había reconstruido. La humillación continuó en la fiesta de bienvenida, orquestada para Sasha, donde Máximo me castigó públicamente por defenderme. Al día siguiente, la trampa de Sasha me arrastró a lo más bajo: una acusación vil que Máximo usó para despojarme de mis hijos y convertir a Sasha en la "verdadera" señora de la casa. Perdí la reputación, el hogar, y ahora, ¿mis hijos? Esta injusticia me quemaba el alma, ¿cómo podían hacerme esto, después de todo lo que sacrifiqué? Ya no podía soportarlo, me iban a quitar todo, pero no iba a ceder. No, esta vez, yo era la que iba a sacar mis cartas.”
1

Introducción

27/06/2025

2

Capítulo 1

27/06/2025

3

Capítulo 2

27/06/2025

4

Capítulo 3

27/06/2025

5

Capítulo 4

27/06/2025

6

Capítulo 5

27/06/2025

7

Capítulo 6

27/06/2025

8

Capítulo 7

27/06/2025

9

Capítulo 8

27/06/2025