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Cuando el sol salió, la atmósfera íntima en el dormitorio se disipó lentamente.
Después de pasar la mirada por la suave espalda de la mujer, el hombre se levantó y fue al baño directamente.
Una vez que se duchó, se puso un traje plateado y salió de la habitación con el rostro inexpresivo.
En ese momento su frío comportamiento no se parecía en nada al del hombre lujurioso que había pasado la noche con la chica.
Bueno, la verdad era que la noche anterior tampoco mostró mucho entusiasmo en el rostro mientras estuvo en la cama con ella.
En el momento en el que el hombre se levantó, Angela Wallace abrió los ojos, pues solo había estado fingiendo estar dormida.
Su garganta estaba seca.
No fue hasta que el hombre estaba a punto de salir por la puerta, que ella dijo en voz baja: "Adiós, señor Carson".
La chica no supo si el hombre la escuchó, ya que este solamente se detuvo por una fracción de segundo, antes de bajar las escaleras sin decir nada.
Debido a la actitud fría del hombre, Angela suspiró.
Cuatro años atrás comenzó a trabajar como pasante en el Grupo Carson.
En su primer día en la empresa, acompañó a su jefe, Jeremy Carson, a una cena de negocios. Esa noche, en la que el hombre estaba drogado, tuvieron sexo.
Posteriormente, muchas otras veces más durante los últimos cuatro años.
Sin embargo, nadie sabía acerca de la relación que había entre ellos, pues la habían mantenido oculta hasta ese día.
A pesar de que Jeremy no dijo ni una sola palabra, Angela sabía que tal vez no tendrían la oportunidad de volver a verse.
Teniendo lo anterior en mente, la chica rápidamente se levantó de la cama, empacó sus cosas y bajó corriendo las escaleras. Como era de esperar, el asistente especial de Jeremy, Blaine Martel, estaba sentado en el sofá de la sala de estar.
Con una computadora portátil en el regazo, el hombre escribía rápidamente en el teclado. Con sus gafas de montura dorada, lucía muy serio.
Al escuchar pasos, Blaine se subió las gafas por el puente de la nariz, mientras se daba la vuelta.
Cuando vio la maleta que Angela sostenía, su mirada se ensombreció. No obstante, rápidamente ocultó la sorpresa que había en sus ojos.
Habían trabajado juntos durante muchos años, y colaboraban bien como colegas.
Después de saludar a Blaine con naturalidad, la chica se sentó frente a él.
Solo entonces el hombre apartó la computadora portátil, y le entregó a Angela un documento que ya tenía listo. Después de aclararse la garganta, Blaine informó: "Señorita Wallace, esto es para ti, de parte del señor Carson".
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