Shui Qing Ying
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Libros y Cuentos de Shui Qing Ying
El hijo secreto de mi Alfa, mi rechazo definitivo
Hombre Lobo Yo era la heredera perdida del sagrado linaje del Lobo Blanco, destinada a ser la Luna de nuestra manada. Mi pareja, el Alfa Gael, se suponía que era la otra mitad de mi alma.
Pero entonces descubrí su secreto de cinco años: otra familia, con un hijo cuyo cumpleaños era el mismo día que el mío.
A través del ventanal de una galería, lo vi besar a otra mujer y prometerle a su hijo el mismo parque de diversiones por el que yo le había rogado. Mis propios padres estaban metidos en el ajo, ayudándolos a robar fondos de la manada para financiar esa vida secreta.
Incluso planeaban drogarme en mi cumpleaños para que me quedara dormida durante su celebración.
Para ellos, yo no era una hija ni una pareja. Solo era un reemplazo con la sangre correcta, una herramienta que usarían para conseguir un heredero de verdad y luego desecharían.
Así que, en la mañana de mi decimoctavo cumpleaños, me bebí el té envenenado que mi madre me dio, fingí mi colapso y desaparecí para siempre.
Pero no sin antes organizar una entrega especial para la fiesta de su hijo: una caja que contenía hasta el último de sus secretos. Su Engaño, Su Redención
Romance El silencio en nuestra casa era sepulcral, roto únicamente por el sonido de la tierra cayendo sobre el ataúd del hermano de mi esposo. Un mes después, ese silencio fue reemplazado por algo mucho peor. La viuda de mi cuñado, Valeria, estaba embarazada, y mi esposo, Mateo, decidió que se mudaría con nosotros.
—Es por el bebé, Sofía —dijo, con la voz plana. No me miró. Estaba mirando a Valeria, que esperaba junto a la puerta con su única maleta, pálida y frágil—. Necesita apoyo. Es el hijo de mi hermano.
Vi cómo Valeria, lenta y sutilmente, comenzó a apoderarse de mi vida. Esperaba fuera del baño con una toalla limpia para Mateo, diciendo que era la costumbre. Tocaba la puerta de nuestra recámara a altas horas de la noche, fingiendo pesadillas, llevándose a Mateo por horas para que la "consolara". El punto de quiebre llegó cuando escuché a Mateo masajearle los pies hinchados, tal como su difunto esposo solía hacer.
Dejé caer el cuchillo que sostenía. Resonó contra la barra de la cocina. Quería escuchar a Mateo decir que no. Quería que le dijera que eso era inapropiado, que yo era su esposa. En lugar de eso, escuché su voz baja y tranquilizadora.
—Claro que sí, Valeria. Ponlos aquí arriba.
Yo había renunciado a todo por él, convirtiéndome en una de esas mujeres que viven para complacer a su hombre, buscando constantemente su aprobación. Ahora, viéndolo atender cada uno de sus caprichos, me di cuenta de que ni siquiera reconocía a la mujer que me devolvía la mirada en el espejo.
Esa noche, llamé a mi padre.
—Papá —dije, con la voz temblorosa—. Quiero el divorcio. Le puede gustar
La transformación de la Luna fea
Syra Tucker Lyric había pasado toda su vida siendo odiada. La humillaban por las cicatrices de su rostro, y todo el mundo la rechazaba, incluso su propio compañero. Siempre le decían que era fea. Su compañero solo la mantenía cerca para ampliar su influencia. En cuanto consiguió lo que quería, la rechazó, dejándola desesperada y sola.
Entonces apareció él. El primer hombre que le dijo que era hermosa. El primero que le hizo sentir lo que era ser amada.
Fue solo una noche, pero todo cambió. Para Lyric, él era un santo, un salvador. Para él, ella fue la única mujer que consiguió que él alcanzara el clímax, algo que llevaba años sin lograr.
Lyric pensó que por fin su vida cambiaría. Pero él también mintió, como todos los demás. Y cuando descubrió quién era realmente, se dio cuenta de que no solo era peligroso, sino que era el tipo de hombre del que nunca logras escapar.
Lyric quería huir. Anhelaba ser libre. Pero también quería encontrar su propio camino, recuperar el respeto por sí misma y renacer de las cenizas.
Al final, terminó arrastrada a un mundo oscuro al que jamás quiso pertenecer. La Luna descartada del Alfa
Velvet Piston Estaba embarazada de tres meses cuando el auto me atropelló.
Tumbada en el suelo, apenas aferrándome a la vida, llamé a mi esposo, el Alfa Ethan, una y otra vez. No me contestó. Cuando por fin desperté del dolor, vi una publicación de su primer amor, Ivy. "Gracias, Alfa. Sabes que me da mucho miedo la oscuridad, así que te quedaste conmigo toda la noche. Incluso despejaste toda tu agenda hoy para llevarme a la subasta, solo para darme el mejor regalo del mundo. ¡Estoy tan feliz!".
En ese momento, lo entendí todo. Mientras yo luchaba por proteger a nuestro hijo, él estaba con otra loba. Con calma, le di "me gusta" a su publicación y guardé el celular.
Ya que él había elegido a su primer amor, yo decidí dejarlo ir.
Dentro de siete días, abandonaría su mundo para siempre, con nuestro hijo. Mi hermana me robó a mi compañero y se lo permití
PageProfit Studio "Mi hermana amenaza con quitarme a mi compañero. Y yo dejo que se lo quede."
Nacida sin lobo, Seraphina es la vergüenza de su manada, hasta que una noche de borrachera la deja embarazada y casada con Kieran, el despiadado Alfa que nunca la quiso.
Pero su matrimonio de una década no fue un cuento de hadas.
Durante diez años, soportó la humillación: Sin título de Luna. Sin marca de apareamiento. Solo sábanas frías y miradas más frías aún.
Cuando su perfecta hermana regresó, Kieran pidió el divorcio la misma noche. Y su familia estaba feliz de ver su matrimonio roto.
Seraphina no luchó, sino que se fue en silencio. Sin embargo, cuando el peligro acechó, verdades asombrosas salieron a la luz:
☽ Esa noche no fue un accidente
☽ Su "defecto" es en realidad un don raro
☽ Y ahora todos los Alfas -incluido su exmarido- pelearán por reclamarla
Lástima que ya está cansada de ser poseída.
***
El gruñido de Kieran vibró en mis huesos mientras me sujetaba contra la pared. El calor de su cuerpo atravesaba capas de tela.
"¿Crees que irte es tan fácil, Seraphina?" Sus dientes rozaron la piel inmaculada de mi garganta. "Tú. Eres. Mía."
Una mano ardiente subió por mi muslo. "Nadie más te tocará jamás."
"Tuviste diez años para reclamarme, Alfa." Mostré los dientes en una sonrisa. "Es curioso cómo solo recuerdas que soy tuya... cuando me estoy yendo." Ese príncipe es una chica: La compañera esclava cautiva del malvado rey
Kiss Leilani Ellos no saben que soy una chica.
Todos me miran como si fuera un hombre, un príncipe.
Su especie compra humanos para satisfacer sus lujuriosos deseos.
Y cuando ellos llegaron a nuestro reino para llevar a mi hermana, intervine para protegerla. Fue así como ellos también terminaron comprándome.
El plan era escapar, pero mi hermana y yo nunca tuvimos una oportunidad.
¿Cómo iba a saber que nuestra prisión sería el lugar más fortificado de su reino? Se suponía que debía quedarme en el anonimato, pues no tenían un uso para mí. Solo era alguien a quien nunca debían comprar.
Pero entonces, el hombre más poderoso de la salvaje tierra, su despiadado rey bestia, se interesó por ese "principito bonito".
¿Cómo podremos sobrevivir en este reino brutal, donde todos odian a los de nuestra especie y no tienen piedad de nosotros?
¿Y cómo puede alguien, con un secreto como el mío, convertirse en una esclava sexual?
Nota del autor: es una novela de romance oscuro, apta solo para mayores de edad. Espera varios temas sensibles, como la violencia. Si eres un lector experimentado de este género, buscas algo diferente y estás preparado para entrar sin saber qué es lo que te espera, ¡entonces sumérgete en esta aventura!
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De la autora del bestseller internacional "La Esclava Más Odiada Del Rey" Luna abandonada: Ahora intocable
PageProfit Studio Durante ocho años, Cecilia Moore fue la Luna perfecta: siempre leal y sin marcar.
Hasta el día en que encontró a la realidad: su compañero Alfa en su cama con una loba joven y pura.
En un mundo dominado por linajes y lazos de apareamiento, Cecilia siempre fue la rara, la que no encajaba del todo.
Pero ahora, está harta de jugar según las reglas de los lobos.
Sonríe, mientras le entrega a Xavier los informes financieros trimestrales,y bien sujetos al final, están los papeles del divorcio.
"¿Estás molesta?" él gruñe.
"Lo suficiente como para cometer un locura," responde ella, con Se gesta bajo el mismo techo, pero entre ellos ya no hay hogar, solo una guerra silenciosa.
Xavier todavía se cree el Alfa en su hisoria, pero Cecilia ya está harto de seguir.
Con cada mirada helada y movimiento calculado, ella se prepara para desaparecer de su mundo, como la compañera que él nunca mereció.
Y cuando al fín él comprenda la fortaleza del corazón que rompió...
Puede que ya sea demasiado tarde para recuperarlo. Luna rechazada: destinada a un Alfa Maldito
IlianaH Elena nunca fue nadie: huérfana, Omega, la última en todo.
Durante años soportó en silencio las burlas y humillaciones de su propia manada, aferrada a una sola esperanza: que al cumplir dieciocho, la Diosa de la Luna le enviaría por fin a su pareja destinada.
Ese vínculo sería su salvación y la ayudaría a escapar de la cruel vida que había sufrido durante tanto tiempo.
Pero el destino era cruel.
Su alma gemela resultó ser el Alfa Caleb, el gobernante frío e implacable de la manada. Y su corazón ya le pertenecía a Natalie, una mujer tan despiadada como ambiciosa, que se pavoneaba por el territorio como si el título de Luna le perteneciera.
En lugar de aceptar el sagrado vínculo entre ellos, Caleb la rechazó sin titubear. Delante de toda la manada, siguió colmando de afecto a Natalie mientras trataba a Elena con indiferencia.
En un instante, los sueños que ella tanto había atesorado se hicieron añicos.
Sin embargo, cuando ya no le quedaba nada, apareció otro Alfa.
Davis llegó desde más allá de las fronteras, envuelto en rumores oscuros. Se decía que una maldición perseguía su linaje, que la destrucción seguía a su familia dondequiera que fueran. Pero bajo esa sombra, Davis le ofreció a Elena lo que nadie más le había dado: la hacía sentir valorada.
Por primera vez, Elena se enfrenta a una decisión imposible.
¿Seguir arrastrándose por un hombre que nunca la quiso?
¿O arriesgarlo todo por el que podría ayudarla a reconstruir su vida... y a descubrir quién era realmente? El alfa prisionero
Madison Scott Emma ha crecido con las historias sobre brujas y hombres lobos que le contaba su madre. Por culpa de esa obsesión, vivió recluida junto a su hermano mellizo la mayor parte de su vida.
El día en que un misterioso folleto llegó a la puerta de su cabaña, Emma debió desconfiar y recordar todas las advertencias que le daba su fallecida madre.
¿Cómo pudo llegar aquel papel a su pequeño hogar alejado del mundo exterior?
La idea de comenzar una nueva vida en un pueblo de Alaska junto a su hermano mellizo, era demasiado tentadora como para dejarla pasar. Sin pensarlo demasiado, ambos hermanos abandonaron todo lo conocido para embarcarse en un viaje que los llevaría a lo que ellos creían que era un idílico pueblo, pero apenas llegaron, se dieron cuenta de que aquel lugar no era lo que esperaban. En especial, cuando un enorme, musculoso y atractivo hombre, apareció desnudo en la puerta de su nueva casa mientras les exigía que se marcharan y, para colmo, no dejaba de llamarla bruja.
Su primer pensamiento fue escapar. ¿El problema? Quien entraba en Silvershade Summit nunca podría salir y Emma estaba atrapada en aquel lugar con ese loco hombre que no solo la exasperaba, también ponía todas sus hormonas a punto de ebullición.
Asher llevaba ciento cincuenta años prisionero en aquel pueblo junto a su manada y todo por culpa de una bruja.
El alfa odiaba a las de su clase por más que, para romper la maldición, una bruja debía llegar Silvershade Summit y unirse a él como su compañera de vida.
¡Él jamás se uniría a una bruja, aunque eso significara la liberación!
Lo que Asher no esperaba, era que la mujer a la que aborrecía sin conocerla, volviera loco a su lobo y no lograra pensar en otra cosa que no fuera en poseerla. La medicina Omega rechazada del Alfa
Artemus Nichols-fonseca Durante tres años, fui el secreto del Alfa Kael. Mi tacto era la única cura para la maldición del veneno de plata que retorcía su cuerpo en agonía, y él me prometió que si no encontraba a su compañera destinada para cuando yo cumpliera veinticinco años, me elegiría a mí.
En mi vigésimo quinto cumpleaños, trajo a otra mujer a casa. Me exigió la llave de su penthouse y arrojó una tarjeta de crédito sin límite sobre la cama.
—Esto es por tus servicios —dijo con frialdad.
Su nuevo amor, Lila, era una maestra de la manipulación. Cuando me incriminó por secuestrarla, Kael casi ahoga a mi madre enferma en un pantano para obligarme a confesar. Cuando me volvió a incriminar por empujar a su abuela, me abofeteó frente a toda la manada y me exigió que me arrodillara.
No podía entender cómo el hombre que una vez me protegió pudo convertirse en mi mayor verdugo, cegado por una loba intrigante.
La gota que derramó el vaso llegó cuando su maldición estalló. Intentó forzarme, solo para acusarme de intentar atraparlo cuando Lila entró. Ese día, rompí nuestro vínculo y me fui a una manada rival, donde mi amigo de la infancia —mi compañero destinado de segunda oportunidad— acababa de despertar de un coma de seis años.