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Libros de Fantasía para Mujeres

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Escapar de su obsesión, encontrar el amor

Escapar de su obsesión, encontrar el amor

Me desperté sin aliento, con el recuerdo de mi primera vida aún fresco en mi mente: mi prometido, Elliott, me observaba fríamente mientras me ahogaba. Su mente había sido envenenada por una mujer llamada Katarina tras un accidente que le provocó amnesia. Esta vez, había planeado huir antes de su fatídico viaje en yate. Pero el timbre sonó repentinamente. Era Elliott, que había llegado temprano a casa. Y agarrada a su brazo, estaba Katarina. Él afirmó que había tenido un "pequeño incidente" en el yate, pero su mirada estaba lúcida. Me recordaba y no tenía amnesia esta vez. Aun así, la llevó a vivir a nuestra casa, instalándola en el estudio que había pertenecido a mi difunta madre. Luego, ordenó que desecharan los recuerdos invaluables de mis padres. Cuando me opuse, me lanzó contra una pared. Cuando Katarina "accidentalmente" destrozó una foto de mi familia, él me abofeteó y me dejó fuera de la casa bajo la lluvia torrencial. En mi vida anterior, podía justificar su crueldad por su pérdida de memoria. Me repetía a mí misma que él también era una víctima. Sin embargo, ahora él recordaba todo: nuestra infancia, el amor y las promesas. No se trataba de un hombre siendo manipulado, sino de un monstruo que deliberadamente elegía torturarme. Cuando Katarina hizo pedazos el último obsequio de mi madre, finalmente perdí el control y la ataqué. La respuesta de Elliott fue inmediata. Ordenó a sus guardias que me llevaran a rastras a un cuarto insonorizado en el sótano y me amarraran a una silla. Mientras la electricidad quemaba mi cuerpo, finalmente lo comprendí. Mi segunda oportunidad no era un escape, sino un nuevo infierno, y esta vez, mi torturador sabía perfectamente lo que me estaba haciendo.
El Baile Final de Sofía

El Baile Final de Sofía

El recuerdo de la traición me quemaba el alma, incluso en la fría oscuridad de la muerte. Vi a mi prima Isabella brillando en el escenario, vistiendo mi diseño, mientras la gente la aclamaba como la nueva leyenda del flamenco. Yo, Sofía, yacía en el olvido, expulsada de la academia, mi nombre manchado por una falsa acusación de agresión que ella misma orquestó. La desesperación fue mi única compañía; mi cuerpo se rindió, mi espíritu se quebró, y el mundo se desvaneció con la imagen triunfante de Isabella como mi último tormento. De repente, un destello, una sacudida violenta. Abrí los ojos en el camerino: el olor a laca, el boceto de mi vestido intacto sobre la mesa. No sabía cómo ni por qué, pero había regresado al día del fatídico concurso, el día en que mi vida se convirtió en un infierno. Las lágrimas brotaron, no de tristeza, sino de una rabia helada y una determinación feroz. Recordé cada detalle de su falsedad, sus palabras venenosas, la manipulación de mi familia, la decepción de mis maestros, el desprecio de mis compañeros y la soledad aplastante. ¡No más! Esta vez, no sería la víctima. La puerta se abrió y entró Isabella, su voz melosa, sus ojos clavados en mi diseño. La miré directamente a los ojos, con una frialdad que la sorprendió. "No me llames prima" , dije. "Sé lo que intentas hacer. Sé que quieres mi diseño. Eres una ladrona, una mentirosa, indigna de llevar mi sangre." El shock en su rostro fue delicioso, porque esta vez, la víbora había sido expuesta.
Los Vengadores y la Hija de los Dioses, cuarta temporada

Los Vengadores y la Hija de los Dioses, cuarta temporada

Sinopsis. Un nuevo refugio se ha creado, dos pueblos se unieron bajo un solo mando. Una nueva ciudad fundada bajo el refugio de un rey, una boda tan esperada ya en puerta, la aparición de nuevos héroes, visiones del futuro muy funestas, y una diosa que aún no conoce el límite de su poder, pues una acción lo cambio todo. La amenaza cada vez más cercana y Ahmanet teme que sus visiones se cumplan, así que intenta hasta lo imposible para que no ocurran. Aun así Thanos conseguirá poco a poco las gemas, sin darse cuenta de la trampa tendida, pues confiado como esta en el poder de las mismas cree que lo que hace es la solución para equilibrar el universo. Tarde se dará cuenta de que lo que hará es crear la destrucción, y de que alguien más poderoso que el aun teniendo las gemas bajo su mando, no podrá derrotarlo. La decisión de un loco, el desequilibrio del universo que da comienzo a la aniquilación total y el sacrificio de un héroe, harán por fin despertar totalmente a la diosa, pues solo ella puede detener la destrucción del universo. Muerte y destrucción llegan con un simple chasquido de dedos, y solo el poder y la fuerza de una diosa podrá revertirlo todo, pero a un costo enorme. El dolor y la venganza la harán llegar a un punto en donde al fin todo su poder se manifiesta, y solo su recuerdo, y un amor inmortal detendrá la destrucción de universo mismo. El dolor de la perdida, el recuerdo de su amor, y la presencia de su pequeña hija, es lo único que la mantiene en equilibrio y con la esperanza de que todo lo que planeo e hizo den como resultado el regreso de su marido. Solo ella acabara con la amenaza, y podrá revertir todo el daño causado por Thanos, más el destino no la deja sola, pues antes de morir le dio un motivo más para vivir y seguir protegiendo al universo. Podrán ser felices por fin Steve y Ahmanet? Se perdonaran los antiguos amigos? Volverá la familia separada a ser una sola? Comprenderá al fin Thanos que lo que se propone hacer esta por destruir al universo entero? Podrá Ahmanet recuperar lo que le fue otorgado desde antes de nacer? Así como con un chasquido de los dedos, comenzó la destrucción, una lagrima y la esperanza de un amor inmortal lo revertirán. Ahmanet y Thýa lo extrañan, una lo tuvo a su lado poco tiempo, la otra solo recuerda su voz, más el tiempo les dará una sorpresa llevando a su vida la felicidad.
Un Príncipe y Su Guardiana Rota

Un Príncipe y Su Guardiana Rota

"Soy un príncipe huérfano, olvidado en un palacio que me ignoraba. Mi única compañía era la soledad, mi único consuelo, una mirada amable del Capitán Alonso. Siempre lo observé desde la sombra. Hasta que, un día, llegó Ximena, mi nueva guardiana, su armadura llena de cicatrices de batallas reales. Ella no irrumpió en mi vida, la desordenó, pero no para protegerme a mí. No, su mirada se fijaba en Alonso, con una intensidad que nunca me dedicaba a mí. Ella lo seguía por todas partes, arriesgando su vida en misiones peligrosas, solo para estar cerca de él. Una noche la encontré desangrándose, una herida que se ganó por él. "¿Por qué haces esto, Ximena? Eres mi guardiana. Si te matas, ¿quién me cuidará?" , le pregunté. Ella respondió con una tristeza profunda: "Nadie te cuidará, niño. Tienes que aprender a cuidarte solo" . Pero yo solo pude decir: "No. Yo te quiero a ti" . Justo cuando creí que empezábamos a entendernos, llegó la noticia que lo destrozaría todo. "El Capitán Alonso se va a casar. Con la Emperatriz del Norte." El sonido de la espada de Ximena al caer resonó en mi corazón, un ruido seco como el de un hueso rompiéndose. La vi en el patio, golpeando el poste de madera, una y otra vez, tratando de romper el dolor que la consumía. "¡Ximena, detente! ¡No te destruyas por un hombre que ni siquiera sabe que existes!" , le grité, interponiéndome. Con la voz quebrada, le supliqué: "¡Si te vas, me dejarás completamente solo! ¿Es eso lo que quieres, Ximena? ¿Abandonarme como todos los demás?" Su espada tembló, y por primera vez, la vi llorar de verdad. No, no la abandonaría a la desesperación. Aunque mis "accidentes" la exasperaran, la obligarían a vivir, a cuidarme. Y cuando decidió ir a la boda de Alonso para confrontarlo, yo sabía lo que debía hacer. No la detendría con un truco. La seguiría, porque si ella iba a caer, yo caería con ella. Porque era mi familia. Y a la familia no se le abandona."
La Mentira de la Conexión Mental: La Cruel Decepción del Amor

La Mentira de la Conexión Mental: La Cruel Decepción del Amor

Durante siete años, cada palabra despiadada y cada gesto de desprecio de mi esposo, Damián Ferrer, eran traducidos por una misteriosa "Notificación de Vínculo Mental" como una retorcida expresión de amor. Me decía que sus rechazos eran "pruebas de obediencia", su indiferencia una señal de "compromiso profundo". Y yo lo creí, sacrifiqué mi dignidad y mi ser por un amor que pensé que solo estaba oculto. Luego, después de echarme de casa a altas horas de la noche, choqué mi auto. Tirada y herida en el hospital, esperaba que él finalmente se quebrara. En lugar de eso, llegó con mi rival de la universidad, Regina Montes, quien se burló abiertamente de mí y afirmó que Damián había estado con ella. Damián se quedó a su lado, defendiendo a Regina, incluso cuando ella rompió deliberadamente un preciado dibujo de mi difunta madre y luego inventó que yo la había atacado. Se la llevó en brazos, dejándome sola, mientras sus palabras resonaban: "Es solo un objeto, Sofía. Lastimaste a una persona por un objeto". La notificación del Vínculo Mental parpadeó, intentando justificar su traición como "una prueba de mi amor incondicional". Pero por primera vez, sus palabras se sintieron como una mentira monstruosa, una justificación enferma para su crueldad. Miré fijamente el recuadro azul, las palabras se desdibujaban entre mis lágrimas. El amor que describía no era amor. Era una jaula. Y yo, por fin, por fin vi los barrotes. Tenía que salir.
Papá de Espíritu Me Protege

Papá de Espíritu Me Protege

Juan, el charro más respetado de la hacienda, agonizaba en su cama. Su propia esposa, Doña Elena, veía con frialdad cómo le extraían la sangre, una sangre destinada a salvar a Don Ricardo, el capataz, por quien, decían, se estaba muriendo Juan. Pedrito, mi hijo de cinco años, entró corriendo, sus ojitos llenos de pánico al ver a papá tan pálido. "Mamá, por favor, ayuda a papá," suplicó, "se está muriendo." Pero ella, como una reina de hielo, me ignoró, sus ojos solo mostraban irritación fría. "Tu padre está haciendo lo que debe, está cumpliendo con su deber para con esta hacienda," me dijo, y luego me mandó callar y me abandonó, dejándome a merced del cruel Ricardo. Cuando volví al lado de mi padre, vi su respiración volverse más superficial, más débil. Corrí a buscar ayuda, pero en el patio, Don Ricardo me detuvo, más sano que nunca, y con una sonrisa burlona me dijo: "Ladra para mí, Pedrito, ladra como el perrito que eres." La humillación me ahogó, pero por mi padre, abrí la boca y un ladrido ahogado y patético salió de mi garganta. Los sirvientes murmuraron sobre mi madre, sobre cómo me odiaba ¡incluso parecía que yo no era su hijo! Mientras, Ricardo se reía a carcajadas, una risa que resonó en la peor noche de mi vida. Papá, ¿por qué mamá nos odiaba tanto? Ya no podía respirar, mi cuerpo se enfriaba, pero una última pizca de fuerza me ayudó a pedirle a Pedrito un último favor: "Necesito que me traigas un dulce de leche, mi niño. Y a partir de hoy, no solo serás Pedrito, serás 'El Justo' ." Y así, mientras mi hijo corría por el dulce de leche, yo el charro Juan, moría. Mi espíritu se elevó, y no sentí odio, solo una profunda y abrumadora tristeza, pues vi a mi alma y a mi pequeño Pedrito, solos en un mundo cruel, con una traición que nos había destrozado.