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Lazos

Capítulo 8 Caos (parte dos)

Palabras:2585    |    Actualizado en: 27/03/2023

te, el conde Arthur Woodgate se encontraba con su hijo y único heredero, Carlisle Woodgate, a solas en un rincón del salón, llevan

espués de todo, por fin comienzas a actuar como un hombre.

que lo que más me preocupa es que me ha visto Victoria. N

ó suspicaz y c

ya a decir o lo que vay

y con desconcierto, sin antes poder mod

en la alta aristocracia, y de no ser porque aún mantienen un lazo afectivo y amistoso con

siguiente, que llegaría la inevitable boda, y si algo le habría de haber demostrado lo ocurrido en el cuarto con la menor de las Hamilton, es que esa niñata no era nada para él, y

ando el cochero, que esa noche estaba e

s lo habría escuchado, mientras que se acerca

que sucede? -murmuró

intrusos. Lo siento, juro que no lo sabía. Les he dado

? -replicó

el padre de la prometida, el Sr. Hamilton. Pero como él está muerto, es imposible. Lo si

completamente. Se lleva la mano al entrecejo y

esos imbéciles. No me importa si son unos ni

el hombre -.De seguro han

ue no le cortes la cabeza a esos dos que andan merodeando por mi propiedad, tendré que con

atrás tomando camino

tend

seño

l cuarto de arriba, en donde hace menos de media hora había sucedido el primer y último arrebato virginal de la joven Esme Hamilton, quien se enc

trás de la puerta. Han de ser los serviles hombres que Carlisle dejó a la segu

hubiese caído al otro lado. Esme toma coraje y

todo

ombre que apenas pudo ver el rostro y se abalan

bien, m

siquiera verle el rostro, porque ya la está apuntando con un cuchillo en la espalda, casi

del otro joven, rubio, de ojos celestes

ía esto? Se

uchar el bullicio de los hombres del conde buscando en t

.'', mientras que la otra mano, se la arrastra por el cuello lent

e acerca levemente a las ventanas, lo suficiente para div

haremos la salida rápida.

rlos por usted, mi l

conozco que es propio del conde Woodgate, es que no harí

is hacia cinco minutos, que la fiesta recién había comenzado. Que todo había iniciado con un banquete, pero que el verdadero propósito del evento habría tenido lugar con las familias que han quedado presentes, y q

isle sonriendo cortés a los Lampard, que se encontraba

.-agregó gen

e devuelven el gesto

insistencia de mantenerlo

os estoy manteniendo a

visto como te has exasperado. Y luego todo esto,

la mansión, ya he puesto a mis hombres a buscarlos, y si saliese alguien de aquí quien sabe con quien se podrían encont

comentado a todos? Po

to, mantenerlos con una escusa es lo máximo que puedo hacer. Si alguno se quiere ir, no podré retenerlos. Además, n

rselo y esperar que todos se queden aquí voluntariam

que la mansión no es segura y que fácilmente se nos ha

lo haré yo -propinó

s de que tu damisela sea l

dirigirse hacia la salida junto con Allen. Carlisle se

ia! -exc

lo mira con desdén. Como si és

s, pero solo qu

de que? -in

cear nada, y en su luga

toria -mur

toma camino a la puerta. Carlis

o puedo explicártelo, pero debes que

e ha quedado claro que e

oria sacude el brazo intentando sol

, no querrás monta

eres el plato de segunda mesa. El único

n puño con la

erá la última vez

ce por últim

bullicio ocasionado por la pelea, Heather estaba pasando por la puerta de entrada junto con Esme, tomado del brazo como si fuese un invitado más. Ella observa de reojo la situación, lo suficiente como para darse cuenta lo que está pasa

a suplicante de la señorita Esme y acude a por ella, más las indicaciones de bú

Srta. se enc

cuestrar! -exc

ojos como platos y observa impávida la frialdad del movimiento. Su pupila comienza a temblarle, mientras que su cerebro se decid

ste hacer eso

tá... -intentó

r favor, trabaja para un Woodgate, qu

an estos tipos y porque le estaban haciendo esto? ¿Porque justo a ella? ¿Tendrían estos hombres algo que ver con su hermana Gladys? Miles de

no se me da bien lo de salir por la puer

berlina, mi lord

lminar con una escapatoria perfecta, nada más y nada me

se llevaron a Gladys. -es

nadie me debía ver esta noche -alegó

mi lord, yo me e

elo a

berlina mientras que le dirig

con moverte, Heather no es bueno co

Carlisle mientras que saca un arm

por lo visto, tu lo estás hasta los d

icieron

do, está horrible, yo diría

le que digas lo que quiero oír

así -dice negando con la cabeza lent

e sí -repit

intenta recuperarla tirándose al suelo, pero en una cuestión de segundos, Howard la patea lejos. Carlisle q

je que

e dirige un golpe co

ita entre lá

rlina y Heather pone a

te tortura ha de tener con ser hijo de un Wo

incluso el propio Arthur, llegaron a escena, en el pasto y

o demostrar que estaría comprometido con la tragedia que atormenta a la Sra Hamilton con ahora dos de sus hijas desaparecidas, Victoria se encontraba con Carlisle arriba en una de las habitac

e para ella, y de que ahora su hombre no tendría prometida con quien casarse, ella no puede permitirse esperarlo más. Después de todo, abajo, junto con el resto de los presentes esa noche, intentando calmarlos a todos de forma gentil, se encontraba quien esa mism

isle, pero para cuando lo hizo, Victoria ya le había

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“Gladys Hamilton regresa al Reino Unido después de haber terminado sus estudios en América. Por supuesto, no regresó porque quisiera, sino porque a Gladys se le ha asignado el deber que a todas las muchachas de su edad se les destinaba en 1873; casarse por conveniencia. Gladys no se plantó frente a la decisión, después de todo es lo que se espera de ella, y ella siempre ha sido una señorita ejemplar para la sociedad, y Carlisle Woodgate parece ser un buen postor, generoso, atractivo, de elegancia arrolladora y su familia está dispuesta a unir dinastías. Todo parece ir bien, hasta que Gladys es secuestrada por Howard Collingwood, un asesino que mata a sangre fría. Gladys se verá envuelta en una historia de amor y odio con su propio secuestrador, mientras su hermana menor Esme Hamilton, sin noticias de ella, se ve en la espera del mismo destino que aconteció a su hermana antes de haber sido arrebatada; casarse con Carlisle. Pero al parecer unir a los Hamilton y a los Woodgate no está nada fácil, Victoria Browning está dispuesta a pelear por su amante Carlisle, y a ser ella quien se merezca el lugar que tanto ha anhelado desde la primera vez que se acostaron. Una historia de amor en tiempos difíciles, de matrimonios por conveniencias, de intereses jerárquicos, de seguir tradiciones y mantener el linaje, que entre sabanas, muchas veces se perdía. Localizada en la época victoriana.”
1 Capítulo 1 El conde misterioso2 Capítulo 2 El compromiso3 Capítulo 3 La damnificada4 Capítulo 4 Desilusión5 Capítulo 5 Celebración6 Capítulo 6 Declive7 Capítulo 7 Caos (parte uno)8 Capítulo 8 Caos (parte dos)9 Capítulo 9 Reencuentro10 Capítulo 10 Rivales11 Capítulo 11 Retazos12 Capítulo 12 El mayordomo13 Capítulo 13 La nueva pareja14 Capítulo 14 Falsas cortesías15 Capítulo 15 Diablo hecho lord16 Capítulo 16 ¿Quién es el malvado lord 17 Capítulo 17 ¡El sí!18 Capítulo 18 ¿El pretendiente exacto 19 Capítulo 19 Respuestas20 Capítulo 20 ¿Confiar o no 21 Capítulo 21 Patán con título de noble22 Capítulo 22 A sus ojos...Solo Carlisle23 Capítulo 23 ¿Ángel o monstruo 24 Capítulo 24 Vacío25 Capítulo 25 Deber ser26 Capítulo 26 El corazón roto de Carlisle Woodgate27 Capítulo 27 La aparición del conde28 Capítulo 28 Amor de a dos29 Capítulo 29 Monstruos que no son monstruos30 Capítulo 30 Rosas rojas31 Capítulo 31 El regreso de las Hamiltons32 Capítulo 32 ¿Dónde está Howard 33 Capítulo 33 El amo y su sirviente34 Capítulo 34 Las apuestas hechas35 Capítulo 35 ¿Quien es Howard Collingwood 36 Capítulo 36 El enfrentamiento37 Capítulo 37 Adiós Carlisle38 Capítulo 38 El gran final