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Lazos

Capítulo 7 Caos (parte uno)

Palabras:2415    |    Actualizado en: 27/03/2023

la columnista del periódico. Pero no era sorpresa alguna para la alta aristocracia, que echaban suspiros al leer en los titulares los nombres de los tórtolos. Anhelada era la ahora pronta celebr

a lugar en la mansión del conde Woodgate. Allí asistirían las familias mas dichosas y de buena fe para dar a la parej

entras le daba la bienvenida a la Sra. Browning, que

me Hamilton, intentaba divisar si había llegado la joven en la que ocupó sus pensamientos desde el

da. Esme deja de sonreír a los invitados y le diri

oportunidad de mantener el mismo trato con ella. -aclaró Esme extrañada por tanto interés repe

en gesto leve y le di

rta. Esme. Nada q

ntender? -comentó suspicaz A

n la Srta. Esme quienes más asistirán

en asomo estaban hablando de aquello. Incluso se sintió mal de no saber que sucedía. Se preguntó

. Iré a saludar a los invitado

uerta. Mientras que Carlisle, por su lado, se encontraba murmurándole a los sirvientes algo que no encontraba descifrar que. Lo que a partir del día siguiente se convertiría en su legítimo esposo, se encontraba ahora

dre mientras que a la par, sonreía a la familia Schoonma

me cuesta entender

que necesitas entender. -dijo por último antes de echar

ensar en lo que vendría después. ¿Que sucedería después de la boda? ¿Y si los raptores siguen sin aparecer? ¿Se verá obligada a vivir el resto de su vida con un hombre que no ama? Aunque su prometido es m

staba escapando su felicida

Arthur a la magnanimidad. Su esposa Erica

abrió los ojos como platos, al ver que junto a Allen Nigh

. Victoria, pensamos que no

Carlisle, pero muy corta, pronto volvió a depositar los ojos

a del té, y Allen gentilmente ofrec

ormado una nueva p

earía, pero creo que la Srta. Victoria

r digno para una Browning. -cont

favor, no

para una Browning, Allen? -dijo asidu

padre Arthur le dirige una feroz mirada,

lo no me lo habías co

pero ahora que estás enamorado de Esme, ya no temo a

oso por la boda? -exclamó alegre An

tenta escapar, pero se ve engullido nuevamente en la fantasía del matrimonio perfecto, y se ve obli

de aliento que no devolvían a Gladys. Mientras que por su lado, el conde Woodgate controlaba la ceremonia a miradas sesgadas que le dirigía a menudo a su hijo que, sumiso, recibía y contemplaba. En la otra punta de la mesa se encontraban las Browning junto a los Nightray, intercambiando puntos de vista y riendo a carcajadas, que rechinaban en los oídos de Carlisle lo suficie

se un momento, tras ver que Victoria se ha levantado de la mesa sin Allen, p

sin prestar mucha atención a la charla que habrían estado lle

habían llegado los invitados, justo antes de que apareciera Victoria Browning junto con los Nightray. Incluso

momento. -le m

ta volver a tomar partido en la conversación junto a los Schoonmaker p

lvía por los pasillos devuelta al salón prin

endrás alejada de mí tod

para ti es demasiad

te puede persegu

e se perdió. Lo tuyo Carlisle, es desesperación. -atinó a

oma del brazo

e Carl

a. No lo haré hasta

plicó -.¿Porque de

tray no es lo suficien

sle? -instó -.No

ratado como te lo merecías. Pero por fa

¿Tu me amas? -suscitó

al piso y se absti

mientras que con la mano izq

de hac

s -rió con ironía mientras niega con la cabeza mir

n al inicio del pasillo -.¿

lta de Carlisle y pasa junto a él con dific

desilusionado, más de sí mismo que de cualquier otra cosa e

sme al otro lado del pasillo en el que hac

to tiempo e

nte. -respo

to que me

s con ella? -espetó -.Er

nte hasta la saciedad. Solo podía sentir rabia y odio. La única pers

Rechazo.

te. Esme solo le gritaba, y él caminó rapidamente hacia ella para que se callara, le apretó fuertemente las muñecas y la ll

bajo parecía no escucharse nada. Ni gritos, ni socorros. Victoria se había permitido disfrutar de lo último de la noche hasta que un

as acompañe? -

y ya estaremos devuelta, luego nos iremo

a entró al toilet, las puertas de la habitación del fondo se abrieron de golpe. El ambiente era totalmente distinto al que se vivía abajo, y como si el diablo se le

si echándose a correr. La intriga la consume, y después de todo es una Browning. Los sirvientes de

está ahí

ho pedazos, algunas capas mostraban una violencia pertinente de una violación, y algunos retazos más cercanos a las partes íntimas de la jovencita, tenían manchones de sangre. Mientras que Esme, solo llora

ado órdenes de que todos a

ovencita está llorando,

iríjase al sa

encuentra con los invitados despidiéndose de los Collingwood c

tó -.Responde, ¿Que le has hecho a

r aparece mucho antes de que recibi

y a sus hermanas. No queremos un escándalo. -murmuró el conde

él. Pero solo encuentra una mirada temblorosa, culpable, y arrepent

arlisle...-dij

matrimonio. Srta. Browning. Insisto, v

isle incluso pudo sentir el asco en su mirada, la de

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“Gladys Hamilton regresa al Reino Unido después de haber terminado sus estudios en América. Por supuesto, no regresó porque quisiera, sino porque a Gladys se le ha asignado el deber que a todas las muchachas de su edad se les destinaba en 1873; casarse por conveniencia. Gladys no se plantó frente a la decisión, después de todo es lo que se espera de ella, y ella siempre ha sido una señorita ejemplar para la sociedad, y Carlisle Woodgate parece ser un buen postor, generoso, atractivo, de elegancia arrolladora y su familia está dispuesta a unir dinastías. Todo parece ir bien, hasta que Gladys es secuestrada por Howard Collingwood, un asesino que mata a sangre fría. Gladys se verá envuelta en una historia de amor y odio con su propio secuestrador, mientras su hermana menor Esme Hamilton, sin noticias de ella, se ve en la espera del mismo destino que aconteció a su hermana antes de haber sido arrebatada; casarse con Carlisle. Pero al parecer unir a los Hamilton y a los Woodgate no está nada fácil, Victoria Browning está dispuesta a pelear por su amante Carlisle, y a ser ella quien se merezca el lugar que tanto ha anhelado desde la primera vez que se acostaron. Una historia de amor en tiempos difíciles, de matrimonios por conveniencias, de intereses jerárquicos, de seguir tradiciones y mantener el linaje, que entre sabanas, muchas veces se perdía. Localizada en la época victoriana.”
1 Capítulo 1 El conde misterioso2 Capítulo 2 El compromiso3 Capítulo 3 La damnificada4 Capítulo 4 Desilusión5 Capítulo 5 Celebración6 Capítulo 6 Declive7 Capítulo 7 Caos (parte uno)8 Capítulo 8 Caos (parte dos)9 Capítulo 9 Reencuentro10 Capítulo 10 Rivales11 Capítulo 11 Retazos12 Capítulo 12 El mayordomo13 Capítulo 13 La nueva pareja14 Capítulo 14 Falsas cortesías15 Capítulo 15 Diablo hecho lord16 Capítulo 16 ¿Quién es el malvado lord 17 Capítulo 17 ¡El sí!18 Capítulo 18 ¿El pretendiente exacto 19 Capítulo 19 Respuestas20 Capítulo 20 ¿Confiar o no 21 Capítulo 21 Patán con título de noble22 Capítulo 22 A sus ojos...Solo Carlisle23 Capítulo 23 ¿Ángel o monstruo 24 Capítulo 24 Vacío25 Capítulo 25 Deber ser26 Capítulo 26 El corazón roto de Carlisle Woodgate27 Capítulo 27 La aparición del conde28 Capítulo 28 Amor de a dos29 Capítulo 29 Monstruos que no son monstruos30 Capítulo 30 Rosas rojas31 Capítulo 31 El regreso de las Hamiltons32 Capítulo 32 ¿Dónde está Howard 33 Capítulo 33 El amo y su sirviente34 Capítulo 34 Las apuestas hechas35 Capítulo 35 ¿Quien es Howard Collingwood 36 Capítulo 36 El enfrentamiento37 Capítulo 37 Adiós Carlisle38 Capítulo 38 El gran final