/0/5701/coverbig.jpg?v=20250116175634&imageMogr2/format/webp)
gruesa capa de humo morado. El cielo siempre es morado ahora, en varias tonalidades dependiendo de la hora
elículas y fotografías, las pocas que quedan. Los intrusos, como algunos los llaman, son vulnerables a la luz solar directa. No los mata enseguida, pero sus habilidades se ven comprometidas, se vuelven débiles dando a los humanos una oportu
os trabajando, seleccionando quiénes irán para los campos y cuáles para el matadero. Los campos en los que se mantienen vivas a las personas, no son más que unas granjas, lodazales llenos de inmundicia en las que son obligados a vivir. Salen solo para realizar trabajos de servidumbre y construcción. No existen muchas opciones, es eso o se
/0/16022/coverorgin.jpg?v=758e7af8ec8e8a8876ee0c11c2564c4e&imageMogr2/format/webp)
/0/22580/coverorgin.jpg?v=5c207970b01f520d5eb16e18b6ce1256&imageMogr2/format/webp)
/0/20999/coverorgin.jpg?v=5e26b77f9e1505408efaa48dfcf180cc&imageMogr2/format/webp)
/0/22179/coverorgin.jpg?v=08206b8b2a271e62b9e2ffafb3618444&imageMogr2/format/webp)
/0/22269/coverorgin.jpg?v=23d44817b6d03229e9ba91f9cef7b6b7&imageMogr2/format/webp)
/0/16156/coverorgin.jpg?v=e0d3c5a57447e20a1a33e73672cc3158&imageMogr2/format/webp)
/0/5701/coverbig.jpg?v=20250116175634&imageMogr2/format/webp)