¡Te amo princesa!
r. Ferreira y entró co
sa de conferencias, de espald
alto y fuerte, siem
rcas caras, sin menciona
n hombre apuesto y atract
que combinaba muy bie
ien rec
as señor. ¿Ac
aviho volteó al escuc
i nunca me hubiera visto
la o
o aquí desde hace algún ti
ome la
la ofcina más a menu
do que estaba coqueteando co
Camila
ámeme Olavo u Ola
fá
a y un poco de nervi
por qué. Solo podría
ntim
ra salir de la habitació
lado, deteniéndose
tu número de teléfono? M
uno de es
e ahogué. Toso falsa
demasiado bueno para ser ve
te a al
to es u
e manifestó más ráp
sta. Quien no seria asi
rte a
. Tampoco quiero qu
barata. Por favor, a
a enca
a responder, mi jefe
je nuestro
Sí s
mila. - Olaviinho d
rándome pr
o, todavía aturdido,
estado en la ofcina dur
bre. Ahora de la nada
a salir? Creo que se
na, estás bien?
der m
reo que me estoy
orando lo que había suced
los números y olv
ués, el Sr. Ferreir
a HR. Parecían
ando y sonriend
en la recepción, Olvinh
sonrisa que me dejó
gonzado por el escruti
sación, traté de trabaj
ché bien cuando Olavinh
os, pero que me habí
hico de la ofcina a bu
a, amab
me los ojos de encima. Inte
Deby ya había se
reira. Podría ser Ana.
s. El me miró y son
os. Nervioso,
ue a ella no le impor
compaña a Olavo a
ombres se despidieron, fui
ia, para no imaginar co
a ya
a para una conversaci
ambiente profesional.
él. Además, toda esta r
pulga detrás
io. Esperé el ascens
ual con Olavinho. Cuando ll
de entrar. Estába
un poco nervioso de que
solo nosotros dos, en
ron y no perdió el tie
tesía y permanecí en s
manos frente a mi cuerp
que ayudaría mucho
, Ana. Y me preg
ver a una mujer tan h
ción durante casi tres a
o de mantener una distan
eñor, no, Ana.
partaba un mechón de c
eres cliente de la e
nera. Me eché el pelo h
cola de
có y se inclinó sob
do. No sabía qué hacer c
n te olí y cerré los
ervi
o, huele bien... muy
nariz con mi cuello. -
ber si tus labios son ta
os con sorpresa. Al darse
uertes brazos alrededor de
he tomado una clase de def
o estaba tan rígido
r un
pujarlo y perder mi
ensamiento loco, que n
r o reaccionar a su asedio.
de ella. Por eso decidí unir
apo coquetea
contradictorios, no me d
on avidez. Estaba tan s
dete
Capí
mo si se saliera de mi pe
que besar a un tipo
utar un poco de ese herm
ía labios suaves y mu
o que olvidé todas mis pr
roso, ya que es conoci
abrieron las puertas
i fuera un objetivo de conq
por Ol
e llevó a su coche. t
ntregó. Perdido con todo
ctamente lo
aquí en mi celular. -
el trabajo hoy? "Apar
preguntar,
uedo hacer esto. "Ah
odía pensar era en la mierda
bía estado luchand
e nuevo, sin importa
por los hombros. ¿Quién se
cioso, fragante,
¡Deja de hacer el tont
teresa por ti
o, disfrutando cada
ici
i boca, después de lo
táneamente, tratando de
el suyo, que de cerca pa
ya estaba perdido, ¿qué
ec
r... Necesito los docu
no puedo..." Retrocedí, te
an ínti
s brazos contra su pecho
rfecto que no podía c
hace
ue tenías algún docum
puestas ant
egunto incrédulo con
Nunca fui esa
ejarme sin saber si
elicioso como
erme sonrojado. Fue d
o tenía nada que decir sob
ecialmente en las relac
os hombres, rara vez mo
nca duró mucho. M
se
ecibido tu respuesta"
que vea lo conmocio
es nuevo
sí. Rara vez co
me has dejado con otras
puestas. Quie
tengo la uni
cilmente, Ana. Di
algo y pasar toda la
. ¿Qué
ía dispuesto a dejar
o. No puede ser peor que
mejor aceptarlo pronto
rca y cerca
n, me voy a
me, pero Olaviinho me e
rme fuerte. No podía
tratando en va
e sin despedirte
staba ocurriendo? Olav
besándonos? Y aún insi
muerzo. ¿Qué
lavinho. "Cuando me so
roduzcan nuevos contactos.
lamentar. Eso es lo que
espero aquí, en e
hacia el ascensor. Cuand
aba sola, ya que tan pronto
gría. Vale, toda la
fero pensar en e
¡Besé a un c
s con los que había sa
e hoy, ni uno solo ha compa
como un niño cuando
e d
inho..." suspiré,
tamente mareado y des
or. Miré mi refejo en la
í al ver cómo estaba. P
anchado y el cabello desp
er la
aja, simulando una mole
cionada que estaba.
malidad. Pero Deby y yo tra
ó a que yo procesara lo que habí
llaron a
los documentos que hab
po? ¿Estás con
a cosa a la vez.
ntre. Cree que se olvid
ayudando a buscar el aut
tardado mucho, corrí para
r que se diera cuenta d
suele ser perfecto h
bre, Dios mío! ¡Que
iv
. Siempre que hablaban
e la ofcina. Poco sabía
ro, ¿quién puede decir? l
de mí mismo, satisfecho d
relaciones, sin embargo,
cuando ella ca
treada, propia de pri
ra para pensar en Olv
tonto. Incluso me revolvi
nos v
l día, llegó un her
pecial. Estábamos nervi
para Marcela, nuestra colega d
ensó que era por doña J
tr
o la vuelta a la tarjeta
e agrandaron y me
jo, aterrorizada.
l vez sea una dis
el si
Dime quién es. G
Es por
ra ti. ¡Yo ya dije!
dió la tarjeta.
erio. Tomé las fore
ombre escr
e fue la primera vez
Nunca había conocido a u
o de rom
quién son?" pregu
era, vo
ueño sobre y
cuerpo. Me muero por de
l
e refero a los
Que atrevimiento!! m
mplícita. Deby me mira
lvinho no frmó la tarjet
apel de mi mano y lo leyó.
lado, buscando una
ón que
quién besaste,
rra! ¡Profu