VÓLKOV. Un Ángel Buscando Redención.
es habían llegado y tres habían sido despedidas. La última que llegó es
o y Cristopher no paraba de entrevistar mujeres y hombres par
se maneja solo y aquí hay bastante personal -le reclamaba Christopher. Debía persuadirlo
na entonces llama nuevamente a Yamile. Pídele que vuelva, la nec
ila y calmada-. Está disfrutando su jubilación en un crucero po
o una agotadora semana intentando encontrar a
El rostro el hombre cambió a uno de enojo, levantó el tono de la voz y habló con verdadero malestar. Al colga
ta sea
n era? -indagó-. No te desquites con
tarán a cargo de la remodelación y ampliación del hotel en Miami -res
te mirada de su amigo-. Sabes creo que debes relajarte un poco, hoy es sábado, por qué no vamos al club y nos toma
irándose con desparpajo en el sofá-. Ya se me pasar
o muy hormonal. ¿Hace cuánto que no estás con una? -la pregun
ese trago -respondió evadiendo
n -la idea le gustó mucho, tanto que de inmediato se lev
ce mucho que no l
eron al auto de Christopher y partieron con destino al c
mbre de la puerta les abrió paso en cuanto los vio, saludó con un asentimiento de cab
ujer los esperaba, saludó con respeto a
ial o lo mismo de siempre -cuestionó la mujer pará
u verdadero nombre, para todos y
-respondió Boris e hizo un ademá
reservado, dos en la entra principal y do
ba hasta el piso y dejaba ver toda la primera planta del bar y la pista
al forma que el ventanal quedaba de frente mientras que
la música y una excelente ilum
l buen gusto y elegancia se percibía apenas se cruzaba la puerta. Todo era lujo y sensual
alles bien cuidados en cada uno de los accesorios que decoraban el lugar, las brillantes y bien ubicadas luces de neón, mostraban la dedicación al momento de organizar todo. No se podía quedar atrás el elega
Christopher haciendo alusión a la hija de
sado-. Sé que se llama Angeline Evans Montgomery, pero hay tantas Angeline Evans en esta ciudad y
. Creo que la chica que entrevisté hace ya una semana se llama as
n, la
parado en el gran ventanal mirando hacia la pista de baile
vida -respondió llevando su mano a su
rtela -dijo haciendo que su amigo lo mi
qué lo
lla la que está allí bailando con ese
ma inmediata y buscó a la mujer mencionada. Allí en medio d
dijo en un intento por re
con un humor que ni tú te aguantas -respondió hacien
encontrar secretaria, el trabajo se me est
su amigo se incrementara-. A ese chico lo conozco. Sí, es Oscar. Mi
nuevamente y se acercó a la venta
en medio del baile ella se alejaba y le sacaba las manos de más. Boris
ris salir y bajar a toda prisa las escaleras-. ¡Eres un idio
hombre del café la ofendiera y así tendría un empleo y buena paga o si había hecho bien en defenderse y ahora estar buscando trabajo como loca. No era que
ar de su voz, casi mojaba sus bragas con tan solo haberlo escuchado. Ese hombre invadía su mente cada dí
go, pero nada, por lo que decidió tomar el metro y llegar a descansar
har la voz del otro lado-
para recordarte que pasaré p
estaré list
vemos. Ha
ta l
ó junto al auto, pues le había pedido que
l joven caminar de un lad
ta y mirarla con detenimiento, se quedó atónito al verl
escote que no se mostraba nada vulgar, pero elegante. Unas sandalias negras altas, una cartera tipo sobre, un maqu
eguntó al ver la r
osa -dijo repasando descaradame
ia al comentario cargado de deseo y se encaminó hacia
s podemos ir a bailar un rato, si te parece -propuso
salgo y una salida entre amigos sería ma
r haberla tenido en cuenta para el ofrecimiento del empleo en el h
gos" pasara un poco más allá, pues él sabía que ella era muy reservada y nunca daría el paso para que lograran tener
ar la llevó al Red Dragon, el club era exclusivo y solo miem
lujoso para bailar -dijo ella miran
respondió con suficiencia abriendo la puerta del copiloto para
n deslumbrantes a la bella pelirroja que entraba, por
o, pues ya conocía al sujeto y sin mayor pre
a recomendación -preguntó la mujer parada
en, nunca había salido a bares o clubes nocturno. Siempre salía con Josephine a fiestas en las casas de amigos y co
añante al ver la duda en
cuenta de sus intenciones. Sabía que ella era mala bebedora, pero si sentía el
sentía su cuerpo laxo y caluroso. Oscar le contaba tontería a las cuales ella solo reía sin pa
zaron el lóbulo de su oreja. Sintió un leve cosquilleo en su cuerpo, por lo que
sistema y la música sexi e insinuante hacían que ella moviera su cuerpo de forma seduct
ues el hombre insistía en tocarla. No supo en qué momento lo empujó bruscamente y caminó a trompicones
on un gesto hacia el guardia de la pue
puerta cuando una ma
camino. Angelina abrió de más los ojos cuand