e vista
Aiden Carter, incapaz aún de asimilar lo ocurrido. ¿D
absurdo. Yo, Aria Jones, iba a casarme con Aiden Carter, el heredero de treinta
e la humillación de que me hubieran abandonado en el altar. Él con
del hospital interrumpió mis pensamientos
ción era Aiden Carter? -preguntó con
todavía
¿El que Forbes incluyó entre los treinta empresarios men
firmé mientras me a
era... ¿tiene algo qu
omití convenientemente la propuesta
ación por las lesiones que su
udó a recoger mis cosas y me llevó a casa para que pudiera
la crisis emocional. No era nada grave
unos vaqueros. Intenté no pensar demasi
¿Con un hombre al que apenas conocía, salvo
r que el día anterior. La tensión que me oprimía e
ras él dormía, cuando se abrió la puerta de la habitación. Leva
m White, con un ramo de
zada dolorosa me
me había dejado sola ante el altar. El hombre que, cuando empezar
rrepentido-. Me enteré de lo de tu pad
illian se levantó de un salto de
ejaste plantada en el altar, egoísta egocéntrico! ¿Y ahora tienes el d
pá. En cuanto vio a Liam,
nó con voz déb
un paso a
favor. Solo quie
evó y el monitor cardíaco empezó a pitar más dep
am con una frialdad que ja
to de mi vida con él. Sin embargo, al tenerlo delante, no sentía... nad
favor... -s
ojos que antes conseg
-dije por fin, si
de la habitación. Desde el pasillo, po
y deja en paz a Aria! ¡O llama
tro encendido por la rabia.
tás
bar que sí. Ver a Liam no hab
desde el teléfono ni desde la tableta. Lillian había bloqueado el acceso a intern
en cuanto m
e están diciendo,
ión ensombre
res torturarte
una sonri
Si no le echo sal a la herida, qui
lágrimas. Aun así, terminó entreg
yo recorría los comentarios de una página de c
obé por
no era lo bastante buena para él. Otros aseguraban que debía de haber hecho algo terrible para alejarlo. Unos pocos incluso celeb
a pequeña cuchilla, pero, con cada heri
cuento de hadas que nunca había existido. Había llegad
cosas cuando mi teléfono vibró. Revisé el mensaje con dis
a oficina de asuntos civiles a las 1
tado mi propuesta en el hospital, una parte de mí nunca hab
eguntó papá al notar el
í con soltura mientras guardaba
asa, Lillian me arrast
ma con un brillo de emoción en los ojos-. Vi quién te esc
or parecer despreocupada-.
ida-. El soltero más codiciado de la ciudad no es
as con expres
¿de qué
sp
de la indemnización
diato-. ¿De qué clase de indemnización estamo
ci
l empresario más poderoso de la ciudad, que fingiera ser mi
interpretó
letes. Para él, cualquier problema que pueda resolverse con dinero ni siquiera es un p
confesé-. Le hice ot
dad aument
peti
to de confesarle mi
a y entró Martha, una de
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