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El Arrepentimiento del Alfa: Su Amor Verdadero Se Fue

El Arrepentimiento del Alfa: Su Amor Verdadero Se Fue

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Capítulo 1 uno

Palabras:2394    |    Actualizado en: 15/10/2026

VISTA D

mientras contemplaba el papel

mi renuncia

tañear

amándolo, solo para descubrir que

la directora de Recursos Humanos vo

l interior de la mejilla co

n el dolor que me atravesaba el pecho, como si

ia. Ya no podía seguir mirando la pantalla del po

ntrecortada y parpadeé varias veces

i

s de lo que ha

Él la firmó. Es h

ó. Con la preocupación reflejada en los

quiera. Llevas años siendo su mano derecha. Depende de ti más que de nadie. Te v

os me te

amente por

valo

m

el labio para no echa

br

corriendo? ¿No habría llamado ni una sola

pacio y re

podía dar. Aunque haya sido su gamma durante todos estos año

r el ardor de los ojo

o están bien. Quiero estar con ellos mientras aún pueda. Me quedaré durante

r un esfuerzo

chas gracia

rectora de Recursos H

rozarme. Ni siquiera

la quedó

rompí a

raspó la garganta. Luego me levanté, me sequé las mejillas con el do

estaba en

ugio privado junto al acantilado. El pequeño

uel lugar. Me había

había sentido

ar mis cosas c

. Una taza que él había dejado una vez sobre la

ejé

ncia él jamás notaría. Tal vez, cuando por fin

la última caja,

pir

fuerza que tuve que apoyarme en el b

imas reg

o intenté

ejé c

ie me esta

vez, podía der

de las cajas hasta que se me cayó al suelo y los poco

aquellos nueve años irru

chica con la confianza hecha pedazos y las manos temblorosas

l examen para conseguir una beca y me aceptaron en la

erme sentid

e en que llegué, deseé poder fund

ristal y plata. ¿Y los estudiantes?

Y

la cabeza sin encontrar

abara de salir arrastrán

erteneciera

primer día a

ba a punto de dar media vuelta. No iba a entrar allí. No con ellos. Fa

ando me topé co

é clase tenía y, antes de que pudiera balbucear una

asé a formar pa

s no sabía lo que

ra sabido... tal

e haría a mi amor... Si hubiera sabido que acabar

no lo

a poco, se convirtió en mi mejor amiga. Me presentaba

ante su

a noche en que

rmano

de la manada

daba la primera

e prestó

dentro de mí. Mi loba se volvió loc

solo tal vez, él

día hacer yo

a una

a nacid

l sentimiento. Muy h

para ampliar el negocio de su familia y conti

neg

que hubiera algo

e Calhoun

túpida como para querer

o. Acepté trabajar como s

e permitió estar

ía haberm

es llegó aq

nual de l

oun junto al arco, con la mirada vid

no ib

abía algo extra

leó. Apenas un po

lo seguí fuera del salón h

ber dado m

eléfono cuando oí s

se volvió

ban con un inte

intentab

Solo aguanta... ¡Vo

a hacer aqu

n dificultad y tenía una mano apoyada con v

ces m

o

me

dev

yo

lo p

os ojos y dejé que mi estúpido corazón creyera, au

egó la maña

a hubiera

aquell

uella ha

do quedó en silencio. Por p

e abrí l

a pierna cruzada sobre la otra y los brazos apoyados con indol

a tan vacía que me robó el aire de los pulmones

cogió el

s me di

a des

a había sido m

ntregado mi

co. Había algo más, algo que gritaba que había cometido u

me. Hasta respirar

en la silla, sin apartar los ojos de mí, com

ó, lo hizo

sde el momento en que Mila t

í los labios, pero no consegu

o no te hagas ilusiones. Nunca me gustaría alguien como tú.

n como una bofetada, per

mostró un at

ra un

algo. Haberle gritad

ía perdi

se me hundi

da naturalidad, caminó ha

rjeta

la cama como s

rme-. Tu familia pasa por dificultades. Eres de

pero antes añadió, sin que

ra que puedas instalarte. Ya

ocerme en los ojos y la humillación me cerró

no se

tamente a los

Tengo una compañera. Será mejor que

cr

a intentó

rmitido soñar, aunque solo

oír la voz de M

es, la chica de la manada vecina que no dej

tenía

ir detrás de alguien que

yo

a creído que quizá las cosas p

enerlas. Sin embargo, él ni siquiera me dedicó

era!

ando las sábanas conmigo. Todo mi cuerpo tem

rada-. Solo quiero una oportunidad para de

det

los ojos en blanco y s

nzó mi i

s extraños durante el día. Por las no

uguete

a m

regalos, pequeños detalles que c

abrió

ré todos e

preparó para

a a una estúpida cajita con unos gemelos que nunca llegué a entreg

y Carmel

staba b

es lo co

ería su

ría curarme

a mejilla hasta que el sabor metá

llorado

jur

nte, recogí la caja del suel

, el aire se me quedó a

apoyado con indolen

ación, como si yo no me es

ónde

esión me opri

apartamento n

ó un son

te l

n más fuerza y re

tá tan

nsó la m

estaba p

ví a d

Porsche. Sin embargo, en cuan

apestaba a p

das cuidadosamente sobre e

de que las miraba y pu

a un cambio. T

a quebrarse

abía susurrado cosas que, com

e había

... era

era d

zos y cayó al suelo. El cristal

, pero uno de los fragmentos me a

brotó al

oun mientras extend

dos pudieran rozarm

det

cont

mió Carmela al otro lado de la línea-.

edé i

suspiró

ara que venga a busc

mar

ejó

gra

l su

es clavados

me cerró d

quieres, Calhoun. Nu

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El Arrepentimiento del Alfa: Su Amor Verdadero Se Fue
El Arrepentimiento del Alfa: Su Amor Verdadero Se Fue
“Durante años fui suya. No su pareja. No su amor. Su amante. Su Gamma. Su sombra en la noche. El alfa Calhoun se encargó de que ningún hombre se atreviera a tocarme y de que ningún lobo osara siquiera mirarme. Yo era su posesión, su secreto, su pecado hecho carne. Y lo soporté todo: sus manos ásperas, su devoción oscura, sus besos con sabor a fuego y cadenas... porque, al menos durante un tiempo, él también fue mío. Hasta que ella volvió. Su pareja destinada. Su supuesto amor verdadero. Y, de un día para otro, dejé de ser alguien. Me apartó, me obligó a callar y me dejó consumirme a la sombra de un amor que, en realidad, nunca me había pertenecido. Pero eso es lo que pasa cuando un hombre como Calhoun te marca como suya... que nunca termina de soltarte. Lo que él no sabía entonces era que yo ya tenía un pie fuera de la puerta. Y cuando por fin abandoné su manada, me llevé conmigo mucho más que un corazón roto.”