BR
ando la ventana por la
do. Me paso una mano por el rostro y dejo escapar una risa breve, incrédula, de
ios acaba
rdido, y me la anudo a la cintura. Entonces recuerdo su sonrisa, la forma en que me miró después de be
xa
es, pero su nombre se
tra el mío, sus manos aferradas a mis hombros y la desesperación con la que me pidió ayuda. No había fingido del todo
tarme para ente
os buscaron los míos, no fui capaz de apartarme. Y cuando el
nuca y cie
... ¿qué
eda suspendida
ierro la ventana y corro las cortinas. La habitación recupera su quietud, pero yo sigo sintiéndome e
revisar unos documentos y recibir a varias personas que me esperan desde hac
nto a la cama y
es ni qué está viviendo, pero sabes que tenía miedo. Cuídala
una p
che. Ayúdame a comprenderlo y a no confundi
rlo, aunque mi concentración se desvanece más de una vez. Cuando concluy
necesito sentir que todavía
ama. Apago la lámpara y me acomodo de lado
Roxanna vuelve a a
en que me llamó ángel, como si no
l rostro c
ione...
tro lado y cierro
pensar
vantarme temprano.
unto de quedarme dormido, recuerdo su
evitar
r, Roxanna -murmur
ucharme, el viento
anas y, por fin, dejo q
mañana debo est
temo que ni siquiera la oración cons
dormido cuando el sonido d
sta encontrarlo. La pantalla ilumina la habitación. E
con la
e Ales
Por fin. ¿T
s cuatro y veinte
punto de
eñor Lorenzo Bellini. Te espera en la iglesia antes de las seis. Quier
sándome una mano
Estaré all
stuvo el viaje? ¿Llega
n. El vuelo fue tranquilo
gusta el apartamento? Si no te sientes c
rás de la cual se encuentr
l lugar. Es tranquilo... al me
? ¿Has conoc
luntaria se dibu
detengo un instante-. Supongo que, como en cualquier l
oble
ue he empezado a percibir. A veces, uno se da cuenta de
orma en que se aferró a mí y en el alivio que ap
sandro-. Recuerda que estás allí para cumplir una misió
a con más fuerza
o presen
ue puedas. Nos
ta l
mada t
a mesita y me quedo mira
/0/26317/coverbig.jpg?v=16f4cbd0e5a7e3f97c60d984395cb215&imageMogr2/format/webp)