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Siempre fuiste tu

Capítulo 3 Tres

Palabras:855    |    Actualizado en: 30/09/2026

XA

unos segundos, conteniendo la respiración, por si escucho algún ruido que me indique que Ramiro sigue ce

uebo el seguro y vuelvo a girarla para asegurarme de que está bien cerrado. No es la primera ve

he tendrá que qued

oces ni pasos. Todo parece tranquilo, aun

habitación de mis hermanas y

ra por la ventana y dibuja sus pequeños rostros sobre la almohada. Me acerco para

da hacia un lado y los ojos cerrados. A sus pies hay una botella de alcohol casi vacía. El olor me

o los

s para escuchar otra vez que Ramiro es un buen hombre, que debo dej

n la manta que cuelga d

-susurro, aunque sé q

ace que todo resulte más evidente: el desorden, el olor a alcohol, las colillas acumuladas en el ceni

ar en mi habitación c

puerta principal

tres veces,

o pregunta

mi

e de su puño contra la madera. Pero no grita. Quizá recuerda las quejas de los v

elve a girar

casi involuntaria, se

l seguro ha se

a unos segundos, dejando que el cansancio se apodere de mis piernas. Desp

o los

l rostro del desconoci

br

ría al apartamento de al lado. Aunque, pensándolo bien, hace tiempo que no hablo con nadie d

uvo allí y yo nun

na mano a

b

ada de mí misma, aunque no

ría, Roxan

ser real. Un hombre de ojos color miel, una voz con acento extranjero y un

ontra la

rdo sus manos en mi espalda y la forma en que m

porta? No vo

odría prepa

alen deliciosos, y quizá podría llevarle uno como agradecimiento. Solo tendría que esperar a la mad

aparecer con un pastel entre la

iento -murmuro, como si

mirarme con esos ojos color

El cansancio comienza a vencerme y mis pe

a está allí, le l

o, al menos habré tenido una

, cierro los ojos y, poco

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Siempre fuiste tu
Siempre fuiste tu
“Roxanna solo intenta proteger a sus hermanas y salvar a su madre del alcohol. Gabriel llegó para servir a Dios y dejar atrás un pasado que aún lo persigue. Una ventana los convierte en vecinos. Una atracción inesperada los acerca. Él es un sacerdote. Ella, la mujer que jamás debería desear. Y cuanto más intentan mantenerse alejados, más difícil resulta ignorar lo que sienten. Hay amores que nacen para ser vividos... y otros que deberían permanecer en silencio.”