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XA
las que el mie
corazón se me acelera antes de que consiga reconocer la hora.
gira. El se
rastro atraviesa la madera,
n tronco, perdida en alguno de sus hab
a. Solo quiero
mbaleándose. El olor me golpea antes de que pueda verle bien la cara: alcohol, sudor y cigarrillo. S
e estabas
diendo-. Le dejé muy claro que no d
i mi rechazo le p
vidad? Solo quiero con
lo mañana, cua
to a la cómoda. Ramiro lo nota y se adelanta. An
co me a
cómoda y el espejo se sacude con un estruendo. Ap
salir cuando me a
uél
se afloja y me lanzo al exterior, ater
ciudad duerme, ajena a lo que sucede a unos metros del suelo. Me prepar
abi
as se agitan suave
se departamento l
, Dios -
ana. Mis rodillas golpean el suelo de madera. El dolor me arranca un gemido, p
abeza y me q
mí hay
rta de pequeñas gotas de agua y una toalla anudada a la cintura. Sus ojos, de un tono mi
or un instante, olvid
unta en italian
e desconcierta. No ent
ruido metálico de la escalera me anun
uiebra-. Ayúdeme. Necesito
ira como si acabara
facendo? (¿Qué
és te e
as manos al borde del polo y me lo quito de un tirón. La p
e abren li
para que yo lo note y una sonrisa traviesa se dibuje en mis labios. Pero ensegui
usurro, acercándome-
Lo empujo suavemente contra la
o al suyo, y el contraste entre su piel húmeda y fresca
.? (Pero
hh
ino y l
s a ambos lados de mi cintura, sin atreverse a tocarme. Pero yo no puedo perm
besarlo, esta vez
nces s
lorosa, como si temiera que el simple contacto pudiera condenarlo. Despu
. Ya no parece
iración agitada contra mis labios, el calor de su cuerpo bajo el mío y la manera en que sus manos
o a sus
esperaba qu
cerme olvidar, aunque solo fuera durante unos segun
sacude la
OXA
El corazón me golpea con tanta f
ico, rozando su boc
uella serenidad inicial. Hay algo distinto en ello
e escucha
ue est
jeta por la cintura y se incorpora, colocánd
ne vada subito! -grita en italiano. (¡Eh! ¿Qué hace
pero su voz suena tan furiosa
rmura una
, Roxanna! ¡Vas a paga
alejan por
o regresa
otegiéndome y sus manos todavía apoyadas en mi cin
a hacia mí y yo recuerdo q
sicuro. (Ahora
do, pero su expresión basta p
ben
ueños de los que una
pero si me está diciendo que
mo si acabara d
añol. No sé qué me es
ave, con un acento que conviert
la es
ie
po
o como yo. Entonces noto que la toalla que llevaba anudada a la cintura ha termin
o, aunque una sonrisa traici
descubre el motivo y
.. -murmura.
l labio par
n, ¿no? -bromeo-. No entendí
, con una expresión q
iano. Muc
ia mí y señal
rías est
s planes invadir el dorm
u voz se vuelve más baja.
ué
enen un instante en mis l
ad
arece que
do durante la huida. Me lo acomodo y respiro hondo. Re
r ayudarme.
ía con el ceño li
volver a
esaparece de
que me est
ia la ventana por la que entr
mbre te
asunt
a sombra que cruza su rostro, pero no puedo permitirme con
rmuro-. No qui
s que dis
na ternura que no encaja con la mane
rco un
Rox
segundo en
bri
, saboreando el nom
s perceptible apa
e. (Enc
que estás encant
go
estamos
so en la mejilla. Su cue
ángel,
erías d
or
encuentran c
e no l
su sonrisa desapa
invita a descubrirlo. Algo que me resulta extrañamente familiar,
nando hacia la ventana-. Después de todo, nuestras
a un
o te p
espo
ana y lo miro por última vez. S
. Ha sido uno de los besos
sancha, aunque i
xan
to extranjero que lo vuelve casi una caricia
dice que esta no será la úl
El frío de la noche me abraza,
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