icon 0
icon Recargar
rightIcon
icon Historia
rightIcon
icon Salir
rightIcon
icon Instalar APP
rightIcon

Rechazada por el Alfa Reclamada por su heredero

Capítulo 3 Murmullos en el Salón

Palabras:1226    |    Actualizado en: 28/09/2026

estaba en la cocina preparando los calderos de café y acomodando las bandejas con pan para los miembros del consejo que llegarían a la reunión c

traban a la estancia. Eran las sirvientas personales de las familias nobles y algunas de las amigas cercanas

mentó una de las chicas mientras tomaba una taza de café-. No tenía sentido conside

. Con la presión que hay en las fronteras, la manada necesita una Luna con fuer

uncionaban los comentarios en el pueblo cuando una decisión importante se tomaba. Limpió el borde

y caminaba acompañada por dos guerreros de la guardia de su padre. Al ver a Valeria con la bandej

Sienna con tono tranquilo, acomodándose las mangas de la chaqueta-. Hoy se firman los acuerdos de integrac

spondió Valeria con voz neutra-. Las band

la miró de arriba abajo de forma ráp

pero asegurándose de que los guardias la escucharan-. Varios comentaban que tu loba, Lyra, casi no dio señales de vida durante el l

nterior, la presencia de Lyra seguía estando quieta, en un estado

Un Alfa como Damian necesita una compañera que pueda pelear a su lado en el campo de batalla, no a alguien que apenas puede man

y continuó caminando por el pasillo hacia las oficinas del consejo. Los dos

organizó las tazas en orden numérico según los asientos fijados para los ancianos y revisó que las ventanas estuvieran bien abi

de la entrada, la versión de que Valeria carecía de la fuerza espiritual necesaria para ser la Luna de la manada se había convertido en el tema de c

ando sobre los puntos de control en la frontera sur. Al notar la presencia de Valeria acomodando las últimas taz

as se sentaba en el sillón principal-. Los consejeros de la familia

con la bandeja vacía en las manos. No dijo nada sobre los comentarios que sonaban en los pasillos ni sobre la presenci

En la cocina, otras tres sirvientas conversaban cerca de los fogones. Al ver llegar a Vale

ciones de huéspedes -dijo una de ellas sin mirarla a los ojos-. Llegarán representantes de las

iré de inmediat

los escalones de servicio hacia el pasillo superior de la casona. Desde la ventana del segundo piso se podía ver todo

nstante, tal como lo venía haciendo desde hacía años. Sabía que los rumores sobre su loba continuarían escuchándose durante to

ue el sol directo calentara el cuarto. Continuó con la siguiente habitación sin detenerse a descansar, mantenien

Obtenga su bonus en la App

Abrir
Rechazada por el Alfa Reclamada por su heredero
Rechazada por el Alfa Reclamada por su heredero
“"Te rechazo como mi Luna y te exilio de mi manada." Esas fueron las últimas palabras que Valeria escuchó de Damian, el arrogante Alfa de la manada Luna de Plata. Considerada una simple omega sin valor, fue humillada, rechazada públicamente y desterrada a la intemperie en medio de la noche. Damian no solo rompió su corazón y el vínculo de sus lobos, Shadow y Lyra; también la dejó sola, embarazada y al borde de la muerte. Cinco años después, la manada Luna de Plata agoniza bajo una terrible plaga y se ve obligada a someterse a la llegada del clan más temido del continente: la manada Sangre Imperial. Pero Damian jamás imaginó a quién vería descender del carruaje real. Valeria ya no es la sumisa omega del pasado. Ahora es una poderosa sanadora de linaje místico, imponente, deslumbrante y acompañada por Leo, un pequeño niño de cinco años con una mirada que delata un secreto peligroso. Damian, carcomido por el arrepentimiento y el deseo, intenta reclamarla por la fuerza. Pero antes de que pueda ponerle una mano encima, una presencia aplastante lo hace caer de rodillas. Valentin, el heredero al trono de la manada Sangre Imperial y el Alfa más despiadado de la región, da un paso al frente. Su lobo, Kaiser, gruñe con un dominio devastador mientras envuelve a Valeria con su capa real y atrae al pequeño Leo a su lado. -Ponle un solo dedo encima a mi mujer o a mi hijo, Damian, y destruiré tu manada antes del amanecer. Ella dejó de ser tuya el día que la tiraste a la basura. Ahora es mi Luna.”