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Una noche con el Alfa prohibido

Capítulo 5 cinco

Palabras:1830    |    Actualizado en: Hoy, a las 00:08

e vista

uerte, mucho más tranquila que el caos que acababa de dejar atrás

Li

ya fuera por el frío o por la carrera -probablemente por ambos-,

on una sonrisa satisfecha mient

nfernal y había olvidado lo imposible que se pone el pu

. Después se apartó y

ara de... estar muy sa

etada a alguien. -Puse los ojos

o así como si nada -d

r en la sil

or mi retraso, traje.

de su enorme bolso como una maga

e Seúl. Pri

estructurado de co

guno con detalles dorados,

a mano po

pude contener la sonrisa. De verda

e

caja de terciop

elearme con dos mujeres en la tienda

a de un rosa empolvad

peligro

vía no he

eciosa horq

te vendría bien -a

ay

ar. Vintage. No p

n aquellos regalos tan caros y delicados. La fina caden

-murmuré, abrumad

dedicó una mirada de falsa seve

nr

Aunque no tengo ni idea de

agradecida, pero t

omaba el menú-. Justo después de que te consiga una con alguien bu

sgo? -repetí, arq

ue son muy

n picardía y ambas

sa quedó cubierta de toda clase de delicias y empezamos a c

-dije mientras a

ó sin levan

, iré a buscarte. -Me lanzó una

or, no l

aba en penumbra y era más silencioso que el comedor princi

gua fría me corriera por las manos. En el aire flot

solté una exclamación ahogada. Mis ojos ya

hacía

llamé, s

a de los pantalones. El vendaje seguía cubriéndole la frent

abras mientras se acercaba-

ré de

ujeres? Sal de aquí. Ahora.

con paso tambaleante-.

pleto lo que aca

saber nada de ti -

e llamé... Pensé que

más que

e él y me sequé las manos con calma-. Tomaste

me agarró de la muñeca. Tenía

o. Sé que tod

del b

-ordené en

tante fuerza, pero

re lo has hecho. Si ya no te importa

qué estás h

todavía no es segura. Pero cuando lo sea, cuando herede el título, me divorciaré de Se

ente atónita ante

se a

as sigues exhibiendo a esa mujer por todas partes? ¿Y luego qué? ¿Me arrastra

izo un

, por

Ni en esta vida ni en la siguiente. No me importa tu título. T

ando la voz con desesperación-. Sé cómo

Sus dedos se hundieron en mi brazo hasta ha

Ka

astabillé sobr

puerta del baño de hombres-. Nadie v

tame!

í. El pasillo estaba demasiado sil

brazos y le clavé l

ciendo daño,

sistirte, ma

Ka

contra la superficie helada con tal fuerza que el impacto me recor

l. Apoyó una mano junto a mi cabeza y con l

a. ¡Aléjate de mí! -g

nó para

mejilla. La bilis me subió hasta la garganta. Que

! ¡Apár

irando con dificultad.

lo, apenas visible bajo aquella luz. No era más

es eso? -

ía vuelto cor

espo

ensombreció y ap

demonios te d

recho a pregunt

mandíbula, pero la

tést

, pero no me import

e deb

asales se e

perro te tocara?

tocarme -decla

e deformó

pudiste

cido por la ira y por lo que fuera que había bebido. Jaló de mi abrigo y rasgó una de las mang

a en voz baja, temblando de rabia-. Lo compr

ame las mano

arlo, cada ve

ó con má

¡Se suponía que

onto, de

ió cambiar. El cuerpo de Kade se estrelló contra la pared opuesta co

l corazón golpe

ces l

wa

ía estado un instante antes. La

e había

n un brazo. Rowan avanzó hacia él con calma. Controlado. Sin

s encima -dijo Rowan en vo

na amena

lo

e pie entre tam

tard

provechó el impulso de Kade y le clavó el codo en la espalda. Después giró c

cru

sió y e

n aquel tono irritantemente sereno-. ¿Que puedes trat

ía! -gr

a le corría

unca f

lado y le inmovilizó e

demasiado ci

ejeó bajo

odo! -maldijo, respi

por encima

io

sp

de mis hombros y el cabello se me había soltado

tenía

allí. Iba a

ecirle algo

ndo di un paso al frente. Kade clavó en mí sus oj

d

el tacón

cabeza se le sacudió y la sangre e

plé sin e

mesurada- y te atropellaré yo misma. Y

mente, miserable,

paté

manos con una servilleta d

rga

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Una noche con el Alfa prohibido
Una noche con el Alfa prohibido
“Creí que nada podría doler más que la traición de mi pareja... hasta que descubrí que se había casado con mi amiga a mis espaldas. Una noche. Un error. Un encuentro imposible de olvidar con el único lobo al que jamás debí acercarme: el Alfa frío y peligroso. El seductor hermano mayor de mi ex. Se suponía que aquello no debía significar nada. Pero desperté con su marca... y no precisamente sola. Al final, el verdadero peligro no fue acostarme con el hermano equivocado. El verdadero peligro fue que él nunca tuvo intención de dejarme ir.”