diez hombres mayores, vestidos con sacos oscuros y corbatas apretadas que apenas les dejaban ocultar los cuellos gordos y sudorosos. En el aire flota
ne-Ríos. Esteban entró sin pedir permiso, arrastrando una silla de madera de la esquina y colocándola justo frente a ella, del otro lado de la mesa, rompiendo el protocolo
golpe-. No vamos a perder tiempo en condolencias ni en discursos largos. Todos los que están en esta mesa conocen perfectame
aclaró la garganta con un carraspeo falso
y que recordar que el Grupo Vane tiene un nombre, una tradición en esta ciudad. Las cosas aquí no se manejan con la
peta negra con una lentitud calc
gestión que esta compañía no producía -respondió ella, clavando sus ojos avellana en Álvaro-. Y esa "tradición" nos tiene hoy a catorce día
, cruzando los brazos sobre el pecho. No dijo nada, pero no le quitó la mirada
informe frente a cada uno de los directivos-. Para inyectar los primeros veinte millones de dólares de capital fresco este vi
cabeza de golpe, a
-chilló el hermano de Esteban, con la voz quebrada por
hoja del inform
a y eliminación de las dietas por reunión, los vehículos de la
Álvaro se puso rojo como un tomate, abriendo la boca para protestar, pero
iata del edificio administrativo secundario de la bahía y la cancelación de los contr
no pudo decir nada porque las cifras en el papel estaban impresas en negro sobre bl
Esteban-. El cierre definitivo de la división de ensamblaje pesado en el Portón 4 y
. El silencio fue tan denso que solo se es
esonó como un batazo. Se inclinó hacia adelante, reduciendo la di
s tonos, cargada de una amenaza brutal-. Le dije esta m
sin mover un solo músculo del rostro-. Es un lastre para la logística. Mover las piezas nos cuesta
. ¡No son números en una hoja de Excel, son familias que comen de ese sueldo! Si usted cierra el Portón 4, la planta entera
usula de emergencia nacional -contestó Camila de inmediato, sin arrugar la frente, como si tuviera la
la con el índice-, e intente sacar un solo camión por ese portón con los muchachos afuera.
tivos prefirieron quedarse callados, mirando la escena
fastidio y firmeza-. Si no recortamos la planta, el fondo no suelta el dinero el viernes. Y si el fondo no suelta el dinero, el lunes el banco se queda
asta que le dolieron los dientes. Sabía que la mujer tenía parte de razón en los números, pero ta
ero manteniendo la mirada fija en ella-. Y no voy a firmar ni un solo despido mientras no me demuest
jos de intimidarse, cerró la carpeta negra con ele
mesa-. La orden de ejecución de recortes entra en vigencia mañana a primera hora. Señor Vane... si quiere salvar a su gente, le sugiero que b
a la directiva temblando y a Esteban echando humo por la boca. La fiera acababa de dar el primer
/0/25806/coverbig.jpg?v=41c1c5401c99df599891a1e9aee318ed&imageMogr2/format/webp)