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EL RENACER DE LA FLOR MARCHITA

Capítulo 2 No lo entenderías

Palabras:1874    |    Actualizado en: 27/08/2026

doctor abrió el expediente frente a él.

uchó las

y, sin embargo, tardó un

itió Elena, con un lig

y compasión. - El tumor ha progresado de manera significativa... Hay compromiso de

? - Preguntó Ele

- El médico bajó la mirada. - Con

na lo interrump

nte. - Con un especialista y el tratam

a frase, no

un punto indefinido sobre el esc

a, mientras su esposo le sostenía la muñec

ué le estaba ocu

odría tener un componente hereditario, de haberlo, eso nos podría ayudar con su caso... ¿Ti

sponder que no, cuando un r

expresión llena de dolor, diciéndole: "Tu mamá

u madre murió o qué tenía, su padre nunca quiso hablar de ello y e

una niña... - Contó Elena. - Pe

explicaría en parte sobre la progresión de su enfermedad y nos ayudaría a darle un mejor tratamiento.

¿Investigarlo? Como si tu

.

ertura... Su póliza fue cancelada hace sei

ida. - Debe ser un error, mi padre pagó la prima comple

cuenta médica está en cero, quizás deba pasar luego por la aseguradora para hablar con ellos... Pero para pag

- Elena asintió y sacó

elular, ¿Debería llamar a Adrián?, ella recordó todo lo

acerlo personalmente, así también le preguntaría si sabía algo sob

r a su esposo, se suponía que ella debía hacer algo, pe

ta, fue que se dio cuenta de que estaba lloviend

Adrián me llamó urgente y tuve que irme. -

- Elen

mo podía haberse llevado a su chofer? Ese era su auto y su ch

as veces, Elena tuvo que insistir bas

o que estoy en una junta... -

Estoy en el

na y acuéstate a dormir, no me hagas perder t

e. - Murmuró Elena sintiendo

ntes mani

cia. - Adrián, llueve a cántaros, nec

nunca lo usas, nunca sales de casa, ¿Te t

o, ¿Crees que me gusta enfermar

ara llamar l

arse en sus ojos. - Adrián, necesito a mi chófer, estoy en la clí

r me está esperando... - Se escuchó la

a voz de Elena sonaba cada vez má

erencia de ti, aporta en algo... No la voy a poner a sufrir tomando taxis por toda la ciu

grima bajó por su mejilla al tiempo que Elena comen

un paraguas, ni un abrigo, solo tenía un sobre médico que se estaba humedeciendo bajo s

jo, pensando en la voz del doctor diciendo "meses", cerró los

edió de un salto cayendo sentada sobre un charco al tiemp

conductor se a

charon pasos rápidos s

ella era alto, elegante y sumamente atractivo, con el

Él se agachó y comenzó a toc

. - Musitó Ele

aballerosidad, para ayudarla a levantarse y cuan

usurró el homb

s? - Elena parp

y perfecta sonrisa, provocando un pequeño sobresalto e

lgo familiar en él, en la línea de su m

pitió Elena despacio

ás de fuerza y fue entonces cuando ambos se dieron cue

s pasos, sus mejillas se encendiendo de in

vas? - Preg

ca

tá lluvia? - Leandro

a vergüenza y entonces, Leandro se volvió h

... Te

gó Elena apretando el sob

s bajo la lluvia, sin transporte, y casi t

que sostenían el sobre con los resultados que le habían dic

asar? Así que, asin

abía un par de batas de doctor colgadas, ¿Leandro era médico? Bueno,

o, pero Elena había notado como deslizaba la m

pareció al final del camino privado, ilumi

antes de que Leand

quedó mirándolo por un momento, esper

algo dentro de ella se oprimía al escucharla, porque ll

lena, como cualquiera

o habló despacio, como si eligi

Elena tomó y la miró como si quisiera d

llamó una muchacha del s

.. - Elena se dio la media vu

endo, mientras la vio marcharse esbozó otra sonrisa cá

dio instrucciones de... - La muchacha del servici

? ¿A d

, era pequeña, con una ventana que daba a la pared del edificio

sobre las rodillas, sacó su teléfono y le marcó a su esposo, él debía dar

sola y en silencio, Elena dejó caer la cabeza entre

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EL RENACER DE LA FLOR MARCHITA
EL RENACER DE LA FLOR MARCHITA
“Elena Valer fue la esposa perfecta, la flor decorativa, hasta que se cayeron las máscaras y la convirtieron en un estorbo. Su salud se marchitó, su esposo, Adrián DeLuca la abandonó por otra, su suegra la humilló hasta el final y la obligaron a firmar su propia ruina justo cuando la muerte le tocaba la puerta. Pero el destino, o quizás una fuerza del universo, le dio a Elena una segunda oportunidad. Al terminar el último acto de su vida, Elena despertó años atrás, antes de casarse y que el desastre comenzara. Ahora, la memoria de Elena es su arma más afilada. Ella no ha vuelto de la muerte para suplicar amor, ni para ser la víctima. Elena ha vuelto para destruir el imperio que construyeron a su costa, mientras que ella florece entre sus cenizas.”