ó y no contestó el teléfono con la excus
llevaban a cabo cada año por las más grandes
rimera fiesta y obviamente su presidente Adrián DeLuca deb
rián antes de que volviera a desaparecer y hablar con él sobre su enfermed
la ya estaba lista, esperándolo sentada en el borde de la cama angosta, co
la luz insuficiente y sin la mesa de maquillaje que tení
fortaleza, no estaba dispuesta a dejarse vencer, no est
omo si le hiciera una evaluación rápida, pero aparentemente,
s esperar. - Luego Adrián se dio
da, solo revisaba su teléfono, respondiendo mensajes con una concent
rompió el silencio.
allarla, sin siquiera levantar
. - Insistió Elena con algo más de carácter, obli
guntó Adrián con evidente mol
muerte? Para
harás perder el tiempo, estoy ocupado terminando de afinar los últimos detalles
Elena, cuando el teléfono de Adrián empezó a r
stoy seguro de que puede esperar hasta d
lando casi en susurro, entonces Elena entendi
.
Gran Salón Meridian, un espacio que existía para recordarl
sas con flores blancas y
s personas que se esperaba saludar y sonrió en los momentos pr
que Adrián la soltaba del brazo más rápido de lo habitual, sin simular; luego
voz baja mirándola de reojo y además notó a Erika, ella usaba vestido rojo que no dejaba nada a la
e pasó cerca y se ubicó en su lugar, la mesa
a, Elena lo observó desde su asiento, el salón lo escuchaba, las cámara
acio para ser honesto con todos ustedes, con nuestros socios y con nuestra comunidad... - Otra
l estómago se le c
orcio... - Adrián no la miró mientras lo decía. - Ha sido una decisión meditada, dolorosa, pero necesaria p
r exactamente dos segundos, l
manera simultánea, como una marea, sintió el calor de los flashes de las cámaras que los f
aprendido a actuar muy bien y solo asintió como si de v
antuvo la copa de agua en la man
no pensaba hacer de lo que queda
go se le estaba rom
ué no le contestaba las llamadas, por qué había sido r
ó, acercándose a Elena con una su
, para los fotógrafos cercanos, para el periodista que claramente estaba grabando desde su teléfono a
? - Elena la mi
r perfectamente fabricada, como alguien que aca
tiempo que miraba alrededor con pena. - No quise... Es que estaba tan preoc
ndos, Elena escuchó la palabra "diagnóstico" pasar de
ar miradas y vio a Justina, obse
ó la copa de agua sobre la mesa, se puso de pie y son
o, solo un momento, y lo que Erika encontró en la
potencia contenida que asustó tanto a Erika, que term
ndo una mano para empujar a Erika po
e, ya no le importaba lo que murmuraban, ya no le importaba el im
as los murmullos crecían a su espalda, pero antes de llegar a las
omo la tela del delicado vestido de encaj
semidesnuda, la piel se le puso pálida, la respiración se le agitó, sorp
ón de inocencia. - Disculpa. - Agregó
levantó el pie de la cola del vestido, l
ano hacia Elena, al tiempo que los fotógrafos tomaban la escena, Elena ya
no y con la otra le soltó un manotazo
aba para consolar a Erika. - Que malagradecida eres.
ara con toda la dignidad que p
e ella, amortiguando el ruido, y entonces
bía cámaras ni personal del evento y se apoyó c
despacio hasta quedar sentada en el suelo frío del pasillo, con
tómago ardía, la garganta estaba
talla, no tenía a nadie a quien pudiera llama
ciudad tenía una foto tomada en el momento exacto en que ella se
chita del Im
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