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Casada con el padre de mi hijo.

Capítulo 2 ¿Mi hermana es tu amante

Palabras:2318    |    Actualizado en: Hoy, a las 00:45

que se trataba de una gestación de alto riesgo, decidió no compartirl

de mal humor. Por recomendación m

-comentó Noemí, la m

opia esposa de este. A pesar de la pésima relación entre ambas, My

e que te pedí? -preg

la carpeta sobre la mesa, se inclinó, mostrando su amplio escote-.

con descaro sobre sus pechos

uró, y la recorrió

m le había ordenado usar el uniforme corporativo, ella se negaba. Siempre llevaba tacones de ag

cuñado, se colocó detrás de él y co

usurró, mientras sus dedos recorrían su piel

ombre inteligente, y no podía permitirse que alguien lo viera con su cuñada de

itarle el marido a su hermana. Desde niñas la había envidiado, y deseab

*

na de la empresa naviera donde trabajaba desde que se

ugirió una compañera al verla

bía contado a nadie de su embaraz

ra temprano, así que tomó su abrigo, su bol

piso. Vio prendas de ropa tiradas en el pasillo. A medida

susurró, con el c

uedó petrificada al ver a su hermana desnuda sobr

se desmoronaba. Los observó con una mezcla de asco y de

cama. Se puso el bóxer y salió corriendo tras su esposa, quien se

e -suplicó, trata

mezcla de tristeza y culpa. Temblaba. Lo que más le dolía no era la traición... sino q

cómo se comporta en la empresa, provocando a todos. Me sentía solo, desde que estás em

yriam de

el alma rota, y se

ones -expresó con voz baja. Sin dejarlo ha

sperado. No podía perder al bebé. Necesitaba a ese hijo. Tenía que

cción. Rodaba sobre la cama, jugueteando con las sábanas de

*

ltorio de su mejor amiga, Elsa, quien al

m casi no podía mantenerse en pie. Entonces la llevó a un

. Abrazó a su amiga y, luego

in darse cuenta de la magnitud de sus palabras, debido a que e

, pues era testigo de lo mucho que

e realizamos en el pasado fallaron -rememoró-. Un aborto no sería convenie

con un pañuelo y obse

o relaciones en nuestra propia cama -s

a la media hermana de Myriam, pero jamás imag

carició el cabello de su mejor amig

a llorar y neg

edo hacer un reclamo si también si

ó con la

n intención de engañarlo, ni siquiera

esionó lo

urrió algo, consciente o no, tam

partamento para que su amiga se c

*

na al día siguiente; se había quedado en el apartamento de Elsa durante toda la

oz baja, y así evitó que sus co

elegante, atractivo, de cabello rubio y ojos azules

Hablé con tu jefe y te dará el día -informó

o iba en picada. Sus compañeras la envidiaban por tener un marido como Raymond, porque ella inv

o era costumbre. Llegaron al apartamento. Todo estaba impecable, si

nto -ordenó Raymond. Se acercó al bar, se sirvió un trago y luego se sentó frente a su esposa. La observó a los ojos-. No me agrad

sianas estuvieran dañadas, pero eso no le intere

tía que en algún momento terminaría por decirle lo del bar-. ¿Por qué con mi hermana? -inquirió, y la voz se le cortó-. Habie

de un solo g

n rato, y luego charlamos. Estas emociones n

mbargo, era cierto: se sentía muy débil, cansada, y de pr

nseguida bajó de la cama. No deseaba estar en el mismo sitio que su

ecordó que no había respondido a su interrogant

bebió de un solo

r. Es muy diferente a ti, más desenvuelt

ngre hervía en sus venas al escucharlo. Inte

itir eso jamás

mis órdenes. Si no estás dispuesta a serlo,

ía quedado el hombre del cual se enamoró. Aquel que le juró a

n para darte un heredero. Ella cuida mucho su figura, y los bebés no están en sus planes -habló irguiendo su barbilla-.

ado y una idea se le vino a la mente. Entonces bebió un par de tragos más

sorpresa -dijo Kend

a su mamá

trozado -expresó

sus ojos azul

on la empresa

egó con l

ontré con otro hombre en nuestro apartamento, y está embarazada de ese suje

¿Cómo se atrevió? -bramó, mirand

re de Raymond apareció en el s

divorciarte y dejarla sin nada -propu

ir que alguna mujer engañara a su único hijo. Al día siguiente le p

ecto al despacho de su nuera y, sin dec

resaltó y se

endra? -cuestionó, perc

nfurecida-. Ese bastardo que llevas en el vientre jamás tendr

tió como si le clavaran estacas en el corazón. De

ónde saca esas cosas? -i

ante en el apartamento. Vimos tus fotos, abrazada a él

suegra que eso no era cierto, pero Kendra no le dio oportunidad. C

iaba las lágrimas. Entonces se estremeció al recordar que amaneció una noche en un

oficina. Entre tanto, las pa

te en el apartamento que

. Entonces su corazón

una trampa. Les dijiste a tus padres que te soy infiel -bramó

ando te contaba lo doloroso que era el procedimiento, los pinchazos en mi estómago, las molestias... jamás mostraste un ápice de preocupación -derramó varias lág

pruebas de mi inocencia y le demostraré a tod

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Casada con el padre de mi hijo.
Casada con el padre de mi hijo.
“Myriam Bennett creyó tenerlo todo: Un esposo perfecto, un matrimonio estable, solo les hacía falta un hijo, ella deseaba ese bebé para ser feliz con su marido, y él solo anhelaba ese niño para no perder su puesto de director en la corporación. La presión era muy grande para ella, que se sometió en reiteradas ocasiones a tratamientos de fertilización, sin resultado, hasta que su marido le exigió un bebé, así tuviera que acostarse con otro hombre. Gerald Lennox es un hombre frío, quien dedica gran parte de su vida solo a trabajar, no tiene novia, ni está interesado en tenerla, pues la mujer a quién amó lo rechazó, su mejor amigo insiste en buscarle pareja y una noche en un bar, tras perder una apuesta, debe acostarse con una mujer a la que no conoce, y que su amigo eligió. Los destinos de Myriam y Gerald se unirán de una forma que ellos no imaginan, a pesar de que ninguno de los dos se soporta. Obra registrada en Safe Creative: 2208091753609 ©Angellyna Merida, 2022. Queda prohibida la distribución, copia, adaptación de esta obra sin el permiso del autor, este libro se encuentra registrado en el Instituto de propiedad intelectual de Ecuador.”