/0/23177/coverbig.jpg?v=d4ded08861617d5c786860208cb6a501&imageMogr2/format/webp)
del salón de baile, vestida con el vestido rojo que Evan había elegido para mí, rod
dorado. Sonrisa enc
eniendo un vaso de whisky y rién
la espalda de Emma Lancaster como si
a sostenerme por la noche. La misma m
rbujeó en
a mí. Sonaba
iendo su sombra, su apoyo silenci
i cuerpo, mi tiempo
mi lado. Me agarró de
s nada e
estúpido durante diez años." Sus ojos se d
te no es
bajo las luces como burlándose de mí. Diez años juntas,
seis meses, y ahora llevaba en la ma
no armes u
sonreí, pero no er
no voy a que
tacones hicieron clic sobre el mármol, y todas la
llegué a él. La sonrisa
si no estuviera junto a la mujer a la
aro que usaba en ocasiones especiales. El tipo
ulce, casi demasiado dulce. Emma parpade
forcé las comisuras d
o soy la mujer que ha estado vivi
dió por la multitud cercana.
no em
ya empezaste cuando me dijiste que me amabas mie
se volvi
o es el
o es -dije-.
ededor del suyo, como si
-dijo suavemente
e estaba ganando. No tenía idea de que estaba junto a un hombre qu
ombre que te prometió un para siempre y descu
hacia nosotros. Podía escuchar
alabras fluían como si alg
-dije, mirando di
s como basura? -Su voz bajó lo sufi
y advertidor era el mismo que usaba
so más cerca, mi rostro
ste que te ca
n ni siquie
en
ro de mí
s de amor convertidos en cenizas.
que ella valga
ue pudieran tocarme, Evan puso una mano en mi
tuviera bien, como si no nos estuviéra
corredor silencioso y la
tante-. Me acabas de av
brazo de
Te lo m
íbula s
o.
rivada entre Aria y Evan hasta que se desate la tensión má
s que h
El padre
de Emma! -mi voz se que
es. Un sonido
aste que me iba
mente. Me agarré de la pared
-sus
que una opción cómoda. Hiciste las cosas fáciles
cualquier bofetada. Lo había amado desd
monstru
tonta -res
llo y sacó una pequeña ta
es esto para mí. Vas a des
algo para vivir. Eso es ge
e usaste dura
ó, bajan
s ahora, lo
a. Esto no era solo una ruptura. Había algo
petí-. ¿De qué
beza, como si es
obrevivir sin mí. Será más f
por mi columna. Evan no me amenazaba por e
spacio-. ¿Qué
su aliento calient
brirás pr
í, tamba
lo h
sonrisa de la que me había enamo
y con un giro en el estómago compren
solo un zumbido apagado d
, pero su mano se dispa
N
e ir -
des arruinar mi vida sol
unque con voz tembloros
ara dejar un moretón, pero sí para recordarme
centímetros del mío
susurró-. No puedo
os. Lo empujé contra su pec
dije, más fue
rte quedado ca
do, escondido bajo toda esa crueldad. Pero
cuchillo. No era grande, pe
va
arpa
as habe
contra la pared. El pánico me desgarraba la g
or favor
a se t
ós,
. Me deslicé por la pared, la mano presionando la sangre caliente que se extendía por
-dijo suavemente-. Nunca
uché pasos, o tal vez so
ejano, alguien llamaba mi nombre. Lena. Debió haberme seguido. Pero su
escuché un susurro. No era Lena. No era Evan
de n
ue el rostro de Evan, calmado y vacío, m
Estaba en mi cama. En
reloj de la mesita decía 6:12 a.m. Y el hombre que m
ón de Aria y el momento en que planea su venganza, para mantener el
s que h
/0/23177/coverbig.jpg?v=d4ded08861617d5c786860208cb6a501&imageMogr2/format/webp)