cintura. Un aliento suave contra mi cuello. Por un momento, casi me convenz
se abren
l blanco y estéril techo
teníamos un futuro. Las cortinas se agitan con la suave brisa de la mañana que entra por la ventana entreabierta. El reloj b
lpea contra m
dor de mí, su pecho presionado contra mi espalda.
a esto. No, esto no es real. Me muevo ligeramente, probando el peso de su brazo. Su mano tiembla pero no se suelta. Su aroma
ranquilo. Hermoso. La misma cara que amé durante diez
me hubiera matado hace un momento. Una pequ
rrones se encuentran con los míos. Sonríe, la perezos
a voz todavía áspera por el
rpo rígido. Se inclina para besarme l
ber visto u
toque. Sus cejas se frunce
. Mis manos tiemblan. Mi respi
entándose tamb
habitación está exactamente como era hace años. La lámpara fea que encontramos en la tienda de segunda mano. El peque
s el p
egué aquí
? Has estado aquí toda la noche. Vin
onociera. Porque no lo
antes de que la
cuidado-. ¿Tuvis
aro. Eso es más f
débilmente
un paso atrás. Su mano cae sobre su reg
iar mirada que ig
pasa? -
. -Nada. Solo ne
erro al borde del lavabo hasta que los nudillos se me ponen
na herida. Algo. Per
estaba años atrás. No hay moretones
lsera de oro que perdí hace seis
e me devuelve la mirada no es la que murió anoche. Es más joven. Más su
mío -s
lendario barato de gatos que nos dio la mamá
de
años
os vuelvo a abrir, los números
nte he
e la puerta me hace sobresaltar.
-digo dema
o. En este tiempo, todavía era una asistente junior en esa firm
ontra el pecho. La
bien
o su rutina de memoria. Hará café, se quejará del alquiler, coqueteará
stido con una camiseta gris y jeans, su cabello desordenado de esa manera ir
de que estás
fuerzo una sonri
i intentara leer mi mente. No p
o antes de que muriera. Pero algo dentro de mí se agita. Un
ró de eso con Jason? Nah
con
ios no se movieron. Pero escuché s
Doy un p
unta fruncie
-sus
cer que deje de molestarme sobre el viaje. Si insiste, le di
pea contra mis costillas. Puedo escucha
Ar
igo rápidamente,
ta. -Se supone que desayu
esa sonrisa, lo escucho. Es linda cuando está molesta. Es como un golpe. Puedo verl
digo, y paso a su la
ndario se ve exactamente como hace diez años. La
a de la señora Patterson. El mundo huel
o es real. Morí. Desperté aquí. Y puedo escuchar pensamientos. El hombre
que dejó la estufa encendida. Un adolescente en su
e mis manos contra mi
hí. Un torrente de ideas
surro-. Por f
más suave. Manejoable. Como bajar el volumen. Resp
solíamos sentarnos con café barato y grandes sueños.
todo salga mal. Diez años antes de que m
l aire fresco llene mis pulmones. Debería sentirme rota. A
Escucho pasos crujir en el camino. Un hombre
e, su mirada se cruza con la mía u
sperando escuchar sus pensamientos también. Pero no
n la mirada. Puedo escuchar a todos
demon
una vez, y luego se aleja. El silencio a su alr
ién es. Pero algo en mi intuición m
n el pulso acelerado. Hace diez año
o frío recorre el parque, y juro que escucho un débil s
po corr
gre se
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