scritorio de roble que había pertenecido a su padre. Zeke levantó la
lo d
cia la silla frente a su escritorio, con la espalda recta y
S
elia
ver
os entrelazadas sobre el escritorio. Cuand
S
ó el último atisbo de esp
tiempo?",
o tiemp
llevas follándot
el lenguaje grose
pregunta, Zeke.
a después de nuestra ce
golpe. -Así que todo nuestro
rodeando el escritorio hacia
te acerques más. No me toques. Y por el amo
o, apretando la mandí
ote con mi hermana a mis esp
te prom
no lo hiciste, ¿verdad? Qué tonta fui al pensar que es
favor, inten
raste tu primer amor, así que encontraste la manera de tenernos a las dos. Te casas con la hija adoptiva para
fue
o fue, Zeke. Explí
encogía el estómago y sentía mariposas en el estómago, pero ahora lo odiaba. Era un
en la ceremonia
errumpí. "Necesito saberlo. ¿Siempre
palabra, pero me negué a dejarme engañar. "No, Cecilia
ágrimas me humedecieran
n mi deber sin que mi
un sollozo. "Me elegis
casaba con Layla, pasaría toda mi vida luchando contra el vínculo de pareja, intentando s
odrías ser ambas cosas."
S
es Layla
ver, supe que había cometido un error. Los sentimientos que cr
espaldas, Zeke." Se me quebró la voz. Escu
a semana después de su llegada, la evité por completo. Pero entonces vino a mí, llorando, rogándome qu
sienes. "Te estaba tentando. Era muy obvio. L
bía elegido porque era un cobarde que
ento
nces me
de mí moría. "Y tú l
S
la manada donde viv
elia
como un gruñido. "¿Dónde t
mport
escritorio con la mano, haci
blioteca"
leyendo, donde tontamente había imaginado llevar a nuestr
spués
no... no podíamos
versión, sino con rabia. Estaba enojada conmigo misma por haber permitido que esto pasara. Se
sin apartar la m
todas las noches y fingí
a fin
toqué la cicatriz d
nte de toda la manada, prometiste cuidarme y protegerme, ¡y luego
arte de la ceremoni
or él. "Ahora lo entiendo. El gran Alf
e. Cuando extendió la mano para tocarme la cara
o siento muchísimo. Nu
que se me cayeran las lágrimas.
S
jo que querías que te liberara de nuestro v
voz baja. Libre para encontrar a
ome de su agarre. "Dime algo, Zeke. Si Layla no est
é que no respondería. Cuando finalment
lo
rta y me detuve con la mano e
que
a a
S
has amado? ¿Aunq
me dijo todo lo qu
oke, te rechazo a ti, Cecelia Ma
rme. "Yo, Cecelia Mayers, acepto tu rechazo." En ese momento, me se
ónde
o. Necesito un
ia, es
"No me sigas, Zeke. Creo que y
dad y, por una vez en mi vida, iba a escuchar lo que y
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