“Maria Fernanda solo quería olvidar la peor noche de su vida. Después de años amando en silencio a su mejor amigo, descubre -en público- que la propuesta de matrimonio no era para ella. Herida, furiosa y decidida a pasar página, acepta ir a una exclusiva discoteca de élite y termina viviendo una noche intensa con un hombre misterioso... al que nunca más debería volver a ver. O al menos ese era el plan. Enzo es CEO, poderoso, desconfiado y despierta en el hospital al día siguiente convencido de que lo drogaron. Sin recordar el rostro de la mujer de la discoteca, pero obsesionado con dos detalles muy específicos -un corazón tatuado en el dedo anular y una manzana mordida en el lado derecho de la nalga-, comienza a buscarla como quien persigue una amenaza... o una adicción. Para Enzo, ella podría ser una espía que intentó sabotearlo. El problema es que no puede dejar de pensar en ella. Un mes después, Maria Fernanda consigue un empleo como niñera con un salario imposible de rechazar. ¿El detalle? El padre de la criatura es el mismo hombre de la discoteca -que ahora la observa intentando decidir si ella es una criminal peligrosa... o la mayor tentación de su vida. Entre desconfianzas absurdas, coincidencias improbables, una niña que roba todas las escenas y una atracción imposible de ignorar, ambos descubrirán que no todo enemigo quiere destruirte... algunos solo desordenan todo de la mejor manera posible.”