El despertar a la traición del Don de la Mafia
/0/22230/coverbig.jpg?v=d23f3b7c2fcbd63f836475e6a0610c8c&imageMogr2/format/webp)
para encontrar mi acta de defunción a
México, me miraba como si fuera un mila
en mi casa y estaba al lado del hombre pa
raición no fue la a
ebé, él retrocedió despavorido y esc
e! -g
e eres un monstruo!
lada y triunfante. No solo me robó a mi esposo; reescribi
a familiar, Dante me ob
eras para terminar el trabajo, Dante pasó corriendo junto
có a rastras de mi cama de recuperación. Me obligó a
s veía cómo la vida se me escapaba para lle
olo me fui. Me
ntilado y dejé que el mundo creyera que El
público de una cumbre tecnológica mundial en Zúr
traje sastre blanco, mirán
Catalina Har
ra reducir su m
ítu
ca y archivada, firmada por el hombre que en ese mome
con los músculos atrofiados y la mente acelerada, tratando
ga estaba sent
n el corte de su traje italiano hecho a medida y en la forma en que los guardias, al otro lado de la
ionando su frente contra mis n
otr
ás all
ecían personas presenciando una resurrección. Parecían personas
nté. Mi voz sonaba como
Está en la hacien
s máquinas pitaron e
ver a
a una orden, no una sugerencia-. Hay complicaciones, Elena. El mundo cre
aban esos "arreglos" ha
ula de cristal. Necesitaba dinero. Necesitaba acceder a la contabilidad encriptada que había construido pa
blet a una enfermera c
a mi
O FALLECIDO.
mi identific
HA DE DEFUNCIÓN: 12 de
nuca. No era solo una historia d
clínica. Era un hombre pequeño que olía a
ó con manos
defunción. Causa de l
la Vega. Testigos:
vacío mientras yo yacía en
rquitecta, la mujer que escribía códigos que de
ir a
por teléfono. -Quédate a
la puerta principal y
un c
s. Mi corazón martilleaba contra mis costillas, no de amor, sino de
se abrieron. Nos det
principa
estuoso, poderoso, el Re
sali
a Ri
parecía sospechosamente a uno que había comprado en Milán. Se par
ueño salió corriendo de
grande. Tenía los rizos o
salí tropezando. Mis pier
o! -
n confusión, luego co
del vestido de Sofía-. ¿Qui
a
te que el camión que había ch
ó el pelo a Leo.
e una hoja de papel nueva. -Bienvenida a casa, E
-Elena, por favor. Fue un matrimonio político. Los Rivas iban a declararn
legado en el segundo coche. No
dieron
mos -murmur
el que había recibido una bala. El hombre
e pie junto a Sofía, parecía un hombre que
. Era el teléfono desechable que
Desco
apartar la v
profunda y distorsionada-.
ién
lvatore.
Don rival. El hombre q
. Y los fantasmas no pertenecen al mundo de los vivos. Ven a trabajar para mí. Te
ba desde la ventana, con la ma
que intentab
el te
iré hasta que esta casa