Ella se llevó la casa, el auto y también mi corazón.
ue Ashley regresara, necesitaba a alguien que cuidara de sus mayores en casa,
rdad la creía tonta. De lo contrario, ¿por qué supondrí
anda de divorcio, la frustr
e haberse blindado, quedaba un
ro, se acercó al sof
s, y escribió: "Comprueba si el Grupo Shaw tiene algún p
ed estallaron en la
cielo,
que volvería a
s, Mina.
e habías m
lestó en dar
ndió con una sola p
. "¡En eso
lar a un lad
ia, lo perdonaría, e incluso lo ayudaría. Pero si solo era
edad, ni crisis. ¿Por qué demonios preguntas? Kristian tiene mucho dinero, es muy guapo e inteli
lla y respondió:
el celular
olo podía significar una cosa: que
a, desconcertado. ¿Se habría lev
. Tras una pausa, tomó un bolígrafo, garabateó su nombr
ado de notificaciones: docenas de men
rice, alias Fred, había chismeado co
húmedo, se acercó al celular
de llamadas parpa
a posible que la llamara ahora,
o con su madre. De hecho, ni ella se había puesto e
respondió con fr
enc
aciencia, estaba a punto de colgar cuando la vo
enterró recuer
, preguntó ella
me dijo que te pusiste en contacto con él. Dijo que
ía ganas de que é
"¿Qué relación
lotando en el aire antes de agr
de
spiración. ¿E
.", e
inado". Mina no quería g
se apresuró
conteniendo l
repitaba d
: "¿Cuándo volverás
ió: "Las pertenencias de
un instante, la emoción cruzó su ros
e que él pudi
la frustración creciendo en su pecho. Ni siq
mientos. Puso el celular en modo avión, se secó
pasó si
guiente, ya estaba levanta
s labios, naturalmente carnosos, no necesitaban retoque. Per
ía una calidez que podía levantar
Llevaba el pelo, que le llegaba hasta los hombros, reco
egancia, tomó un abrigo y s
o, con un tono tranqu
je a medida realzaba su impo
quedó
ndiferente. Su mirada se detuvo, más de lo
o, y su tono fue una
sgustó al
a inconfundible dureza. "Si quieres que nuestro divorcio se tramite sin problemas el l
entornó l
una llamada. Alcanzó a oír fragmentos: A
ntro, la rabia bullía en su interior. Incluso aho
que veía era lo mucho que resplandecía hoy: vibrante,
de compras. Mina mencionó el centro com
z de la mañana, los cuatro guardaespaldas la seguían como mulas de c
n no dejaba de vibrar
eció la mandíbula. Esto no era terapia de comp