Seré Tu Esposa, No Tu Mujer.
or las dudas y preguntándose si aquel matrimonio por contrato era una locura, en Méx
hablé -dijo Rodrigo al presentarla ante Francesco Ce
vueltas alrededor de ella como si examin
gante, sofisticada... ¡Preciosa! -ordenó R
rio. Francesco tocaba su cabello, miraba sus manos curt
ó Ana Laura, perdiendo la paciencia-
le encantaba el fuego que ella
poniéndose una mano en la cintura en po
-respondió Rodrigo cruzando l
tis, uñas. Pasó días enteros con gorros térmicos y mascarillas. En la clí
reguntó Diego, señalando l
hermano -mintió ella, besando su fr
por mí? -preguntó él
. Solo lucha y sé v
rancesco la metió en
es? -preguntó
te la han tostado al sol, qué horro
piel le ardía. Luego, la llev
s? -preguntó e
ijo él con un gesto teatral-. ¡Entra ya!
¿Qué
no me gustan
ndo de conocerte -replicó el
de arte y cultura general, Ana Laura era otra persona. Francesco llegó c
sa. Pareces otra, no la "mug
nas se reconoció. Tenía el cabello suelto y sedoso, su piel morena br
a se abrió y Ana Laura apareció, él se quedó perpl
rio? ¿Es ella? -p
mo quedó? -pre
yo sabía que eras linda, pe
nte en México. Bajó del avión privado con
ijo Rodrigo haciendo u
bromas. ¿Dó
Espero que no te de
el auto por la ventana, el corazón le saltó en el pecho. Empezó a comerse una uña
rtamento y Alejandro entró mirand
nde
sento a tu futura esposa:
atural. Alejandro se quedó congelado. Sus ojos recorrieron cada detalle: la suavidad de su piel, la p
reguntó con una voz q
ndo la mirada. Su presencia la in
traste entre la niña que vio en el mercado
salir de su asombro-. Nunca imaginé
. Sabía que su belleza era solo el envoltorio de un contrato, y que el homb