Demasiado tarde: El traidor inocente que destruí
que necesitaba cua
onal. Una emer
do rondando la cama de recuperación de Sofía, in
No por negocios, sino para u
enía las cenizas de Valeria. No pude obligarme a enterrarla en el panteó
o mejor que eso.
menzaba a salir sobre las cumbres. El aire era fresco
las coordenadas del folleto que
cesible solo por un sen
la caja contra mi pecho. Mi aliento se conv
encio profundo. Sin ruido de la ci
túnicas sencillas, no exactame
ue viene por Va
S
mó la caja c
Dijo que quería estar donde la nieve nunca s
ceniza era gris e
guía comenzó a cantar algo bajo y rítmico, un sonido que vib
ido, arrojó el conten
nto la
pendida, una nube gris contra el ci
as partes. Y
polvo se asentaba en la nieve muy abajo-. Entregarse a
endurecerse
od
alizas, los insultos, la servidumbre. Murió salvand
tiempo, observando a las á
que nosotros éramos los
s ángeles vengadores. Pero solo éramos mo
Tenía que volver a Monterrey.
é al viento-. Finalment