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El heredero invisible

Capítulo 3 Basura Confidencial

Palabras:1259    |    Actualizado en: 28/12/2025

rdó Kael en entender que el ca

cuatro de la tarde, era el conserje. Empujaba el carrito, fregaba inodoros y

de a la medianoch

convertido en su segunda casa. O más

golpeando la mesa con un bolígrafo-. Mira

or el cloro y la falta de sueño. Mi

a Externa". Tres millo

quién es l

a Solu

ta Solutions? -Roth le lanzó una c

vo. Vane contrataba a la empresa de su familia para hacer estudi

robo -d

ta del iceberg. Vane está preparando algo grande para la Jun

acceso a sus ar

son

física de cada puerta del edificio. Y, lo más importante, tienes acceso a

de Vane a la hora del almuerzo. El despacho

zó a vaciar la papelera de debajo del escritorio de caoba. Papeles de envol

una hoja arrugada que no había pasado por la máquina. Solo estab

critorio. Tenía el sello

ecto Icarus: Reestru

era solo un robo. Era una masacre. El plan consistía en cerrar el departamento

despedir a cua

os afectados. Sus ojos buscaron un nombre. A

n el pasillo. L

el bolsillo del mono y volvió a pon

n Vane entró, pero no vení

do en la esquina, con

aflojándose la corbata-. Cuando la junta apruebe Icarus, mis bono

vaba el collar de plata que Kael le había regalado en su aniversario.

ano? -preguntó ella, aunque su tono

hay que cortar. Nadie va a extrañar a

io a Kael. Su so

No tienes otro s

ía la prueba de su corrupción en el bolsillo. Podía sacarla, tirarla sobre la mesa y

s de Roth. Noventa días.

ne -dijo Kael. Su voz sal

a basura -Vane señaló la papelera

ael. Tenía los ojos fijos en

alió. Cerró la puerta detrás de é

esitaba aire, aunque allí abajo

l suelo, rodeada de cajas vie

al verlo-. Tienes cara de

ntó en una caja frent

o tengo una idea genial para indexarlo todo. Si logro presentárselo al

sillo. Elara no sabía que la semana que viene su puesto ni siquiera

rtirle. Quería decirle: Vete, busca

r cómo lo sabía. Y Elara era honesta, demasiado honesta. Si se enteraba de algo il

ella, con la cuchara d

ragó s

pia de seguridad de tu trabajo. En tu ca

go. Soy parano

. Haz

te, pero tampoco iba a dejar que Vane ganara. T

dos masivos para inflar sus bonos, K

ró la puerta y sacó su teléfono

testó el abogado

yecto. "Icarus". Y sé cu

aremos en la Junta

o esperar un mes. Va a despedir a cuarenta personas

vivir los noventa días, no salvar a

peligrosa-. Y no voy a empezar mi reinado sobre un cementerio. Necesito qu

ínea. Luego, se escuchó un leve suspi

a las diez. Trae e

¿

ado bien tus huellas da

manos, rojas y áspera

-murmuró-. La b

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El heredero invisible
El heredero invisible
“Kaelen Von Dório sabía que la mugre siempre se esconde debajo de las alfombras más caras. Durante años, fue un fantasma con un uniforme de conserje, limpiando los desechos de los ejecutivos que dirigían el imperio de su padre sin saber que él era el verdadero príncipe heredero. Cuando la verdad salió a la luz, Kael no subió al trono con una corona, sino con una llave inglesa. Con la ayuda de los "invisibles" -Elara, una bibliotecaria idealista, y Ruso, un estibador leal- Kael luchó desde los sótanos para salvar Industrias Dório de buitres corporativos y saboteadores, demostrando que el verdadero poder reside en las manos que se ensucian. Pero la victoria ha traído una amenaza más insidiosa que la bancarrota. Ahora, en la cima del mundo, Kael se enfrenta a la prueba definitiva: el vértigo del éxito absoluto. Entra en escena Isabella Thorne, una aristócrata de la élite energética, una mujer que no busca destruir a Kael, sino "perfeccionarlo". A través de una seducción implacable y la introducción a un mundo de lujo decadente y placeres sin culpa, Isabella arrastra a Kael hacia una metamorfosis oscura. Mientras Kael se sumerge en un abismo dorado de excesos, la distancia con sus antiguos aliados se vuelve infranqueable. Ha pasado de ser el héroe de la clase trabajadora a convertirse en el tipo de rey despiadado que juró destruir. El conserje salvó la empresa. Pero, ¿quién salvará al hombre del poder que ahora ostenta?”