El heredero invisible
na a Kael se le revolvía el estómago. Llevaba dos horas puliendo el suelo de már
s músculos de la espalda. Sabía quién venía sin necesidad de m
que costaba más de lo que Kael ganaría en cinco años. Detrás de él, trope
cababa de pasar la máquina. Dejó
no, solo hazlo -decía Vane al teléfono. Se detuvo un segundo, miró su zapa
el mango de
e -dijo, señalando el carte
a risa corta,
huellas. Y hazlo rápido, tengo i
La rabia de la noche anterior seguía ahí, fría y dura en su pecho. Tuvo ganas de empujar la
murmuró al
eva de Archivo. Llevaba una caja llena de documen
escuchar -dijo Ka
tó las gafas-. ¿Estás bien, Kael? Tienes
oblemas de diner
sillo y sacó una barrit
de reuniones del piso 1
vez en veinticuatro ho
Elara. D
Algún día alguien se dar
e servicio. Kael guardó la barrita en el bol
., su radio son
en la oficina 404
poco era Mantenimiento. Era el piso legal. Seguro que Vane se
ucio para quedarse con su ropa de cal
acondicionado más silencioso. Una recepcionista que no lo miró a l
l t
ela
a estaba un hombre mayor, de unos sesenta años, calvo y con una mirada afilada como un bis
jo Roth sin levantar l
de cuero. Se sentía fuera de lugar, co
r. Vane, estaba señalizado -empezó Kael
las gafas y lo miró fijamente durante un larg
espedir, Kaelen.
a carpeta azul. La deslizó so
ndador de esta empre
stíbulo. Murió la semana pa
que Augustus Dório tuvo una relación breve hace veintin
El ruido del aire acondici
cinco años. Mi padre nos abandonó antes
era Augus
ltimillonario, ¿por qué mi madre murió trabajando doble turno para
a carpeta-. Hace un año, cuando le diagnosticaron el cáncer terminal, me pidió que lo investigara a usted. Hemos hecho
% de coincidencia. Se dejó
. ¿Quiere darme un cheque para que me cal
mente. No era un
días antes de morir. Desheredó a sus sobrinos. S
clinó haci
. Los edificios, las patentes, las cuentas en
rviosa. Miró alrededor espe
Vane me envió aquí p
o hay una condición.
cia Kael y señaló el párr
entendiera. Odiaba a los ejecutivos que nunca habían trabaja
é pr
erje durante tres meses más. Nadie puede saber quién eres. Ni
or
ortando seguridad. Si entras hoy como CEO, te comerán vivo. No sabes cómo funciona el juego. Necesitas ver quién
. Las letras baila
edido por causa justificada antes de los 90 días, las a
niego? -pr
ximo mes. Probablemente despedirá a la mitad de la plantilla, incluida esa chica d
fregado. Pensó en Elara y su barrita de granola. Pensó en su mad
a R
los baños del hombre
s observas cómo te roba, para que cuando asumas el m
alofrío. No era mi
o que Roth le ofrecía. Pe
días -d
r de ahora, Kael, eres un espía en tu
. El trazo
olígrafo-. Necesito un adelanto. En efe
ara
ó y se alisó l
un traje. Y tengo q
cajón de la caja fuert
ael. No llegues tard
scensor. Cuando las puertas de metal pulido se cerraron, vio su reflejo. Seguía pareciendo el mismo tipo cansad
tres meses de basura sin
miró los números desc
nr
piece e