“Durante siete años, fui la novia perfecta de Leo Herrera, la estrella de cine y televisión. Puse mi vida en pausa, horneé sus postres favoritos y soporté en silencio el odio en redes de las fans que lo querían con su coprotagonista, Kiara. Luego llegó mi cumpleaños número 29. Dijo que tenía una junta nocturna para un guion, pero descubrí la verdad: estaba en una clínica privada en Polanco, consolando a Kiara mientras ella le confesaba sus sentimientos. Él defendió públicamente a Kiara del acoso en línea, pidiendo amabilidad. Pero cuando yo recibí amenazas de muerte de sus fans, me llamó "dramática" e "insegura". Era capaz de sentir empatía y de proteger, pero nunca a mí. El hombre que decía amarme estaba destruyendo sistemáticamente mi autoestima mientras jugaba a ser el héroe para el resto del mundo. Así que me fui. Y cuando finalmente me encontró, intentando recuperar lo que había perdido, hice algo que nunca pensé que haría. Me volví hacia el nuevo hombre a mi lado, el que de verdad me veía, y lo besé justo frente a mi ex.”