icon 0
icon Recargar
rightIcon
icon Historia
rightIcon
icon Salir
rightIcon
icon Instalar APP
rightIcon

Renaciendo De Las Cenizas De Tu Traición

Capítulo 4 

Palabras:737    |    Actualizado en: 15/12/2025

ila

spital se filtraba a través de mi

azando con vaciar lo poco que me quedaba dentro, pero me

ó de nuevo, vibrando en mi

paciencia. "Tienes que venir a la oficina. Ahora. Lo

en la puerta cerrada de la consulta, reza

nte, desplegando esa manipulación experta y melosa que yo conocía

na pizca de esperanza, sino porque necesitaba ganar tiem

nco años, una cápsula del tiempo

uestra mesa habitual, luciendo impeca

tando tocar mi mejilla con una fam

ternura fingida que hizo que l

mente, como si s

rano, Fe

.. ella está pasando por un mal momento. Pero t

una carcaj

a ironía. "¿Un equipo como cuando

sayando su mejor gest

a lleva a mi hijo, Sheil

vientre regresó, agu

gritarle. Yo tambi

a hasta sentir el sabo

onó, rompiend

minó con el nombre

ómo su rostro perdía todo el colo

tirando la silla haci

o que

ndo, dejándome allí, sola, frente a d

del dolor en mi pecho. Me doblé sobre la me

Un salvavidas en me

Ma

ncla de realidad. "Los abogados tienen lo

is piernas temblando, y fui

ntándome a mi propio reflej

marcadas, pero bajo las grietas,

ría al bebé para atarme. Para controlarme.

mitirlo. No

despacho de los abogados de Marco, i

sobre la inmensa mes

o Prenu

decidido, sin que me tembla

o, mi voz sonando extrañamente calmada. "

uardando el documento en una carpeta

aire fresco golpeó mi rostro, limpia

copia firm

por la ranu

el sobre al caer al fond

celda. O la apertura de u

no dependía d

plano, protegiendo el s

e crecía dentro de mí, con una ferocidad nuev

Obtenga su bonus en la App

Abrir
Renaciendo De Las Cenizas De Tu Traición
Renaciendo De Las Cenizas De Tu Traición
“Desde la penumbra del balcón, escuché cómo mi prometido le regalaba los detalles de nuestra boda a su amante. Fernando le prometía a Carolina mi fecha, mi viñedo y mis sueños, riéndose mientras ella me llamaba "un mueble que ya estorba". Soporté la humillación en silencio, apretando en mi bolsillo la carta de otro hombre. Pero el límite se rompió en el aeropuerto. Mientras yo intentaba proteger mi propio embarazo secreto, Fernando me dejó tirada en el suelo, pálida y enferma, para correr tras Carolina y su embarazo fingido. Ese día, mi amor por él murió entre las maletas y la indiferencia. Desaparecí sin dejar rastro. Un mes después, cuando Fernando descubrió que el cáncer y el bebé de Carolina eran puras mentiras, su mundo se vino abajo. Me buscó como un loco, removiendo escombros con las manos sangrando tras un deslizamiento de tierra, solo para encontrarme viva, pero inalcanzable. Cayó de rodillas en el barro, llorando y suplicando perdón, prometiéndome la vida que siempre quise. "Perdóname, Sheila. Sé lo de nuestro hijo. Te daré todo," gimió, destrozado. Lo miré con la frialdad absoluta de quien ha sobrevivido al infierno. "Llegas tarde, Fernando," le dije, mientras mi esposo, un hombre que jamás me abandonaría, me tomaba de la mano. "Ya estoy casada. Y él sí sabe lo que significa el respeto." Subí al helicóptero de rescate sin mirar atrás, dejándolo ahogarse en su propio arrepentimiento.”
1 Capítulo 12 Capítulo 23 Capítulo 34 Capítulo 45 Capítulo 56 Capítulo 67 Capítulo 78 Capítulo 89 Capítulo 910 Capítulo 1011 Capítulo 11