Dejé al tacaño de mi marido en la ruina
cambio, reservé una habitación
enzando con acusaciones, luego amenazas, y fin
estás? H
í haber discutido con
sa. Ya no dividir
fruncí los labios y
ividiríamos
eglas ridículas, yo volvería obedientemente a ser la am
il
i directamente a la
jardín regando sus orquídeas y no s
e entraste
í"
ra escuc
lo que quieras hacer. Si el mundo
e la emoción y casi se me
os, prácticamente había cort
a demostrarle que no había ele
"¡Mi Isaac es tan capaz, cómo puede comp
el vacío de su autoestima patética inflada por s
la ayuda de mi padre y jugué j
en, era realm
sa de mis padres
Doris fue a hace
pecado he cometido! ¡Cómo pude tener una problemática! ¡Irrespetuosa c
te a ella. "Doris, hablemos con calma. No arruines tu salud con el enojo. Los asuntos entre Sabrina desesperación! ¿Cómo no voy a in
desde la ventana
etido afuera, que venga a hablar conmigo personalmente. Hacer un escándal
a las amenazas, y sintiéndose derrotada después de hace
ndo Isaac apareció en l
su asistente lo det
upado. Por favor, resuelva sus asuntos per
ada a Isaac y él f
a la "casa" que c
coger mi
cajas de comida a domicilio apiladas
el sofá, sin afeitar
reclamándome: "¿Todav
". Sin mirarlo, caminé direc
í haber insistido en dividir los gastos contigo, ni haber calculado esos tre
é a empacar mi ropa. "Es
qué?". Agarró mi muñeca
ra fuerte y
os". Lo miré
l siglo. "¿Divorciarnos? Sabrina, ¿qué de
el dinero para comprar esta casa! ¿Acaso yo no soy quien pago toda tu ropa y comi
za. Así que ese era el hombre que había amado durant
nsual neto de quince mil dólares podría mantener este ap
dó ató