“Mi novio de ocho años, Daniel, le propuso matrimonio a otra mujer. Lo vi en redes sociales. Mi mundo se hizo pedazos mientras manejaba. El shock, la traición y la vida secreta que crecía dentro de mí enviaron una ola de dolor por todo mi cuerpo. Luego, un destello de luz, un choque violento. Karla, su nueva prometida, me había sacado del camino. Sangrando y desesperada, llamé a Daniel pidiendo ayuda, diciéndole que estaba perdiendo a nuestro bebé. Su voz fue fría. "¿Qué bebé? Estás histérica". De fondo, escuché a Karla reír. "Solo fuiste un pasatiempo, un caso de caridad. Considera el 'accidente' como un favor". Luego la llamada se cortó. Pero mientras me desvanecía en la oscuridad, una mujer apareció junto a mi cama. "Soy Elena de la Vega", dijo. "Y soy tu madre". De repente, ya no era huérfana. Era la única heredera de una de las familias más poderosas de la Ciudad de México, y la mujer que me robó mi vida, mi amor y mi hijo estaba a punto de aprender lo que sucede cuando te cruzas con una de la Vega.”