El juicio del silencio
nte tarde. Para cuando bajó las escalera
ía, se encontró s
tarde, el timbre so
ra, sosteniendo unas cajas de regalo exquisitamente
nte, presionando el timbre continuamente e incluso sacand
Kyla abrió
el perchero como si estuviera en su propia casa. "No podía dejar de pensar en lo que sucedió a
Estos son productos de cuidado de la piel que elegí especialmente para ti,
despliegue con u
encia y merodeó por la sala de estar, com
ídea en la esquina del estudio. "¡Vaya, esta orquídea está espl
o años, creciendo desde una pequeña plántula hasta la
s de las orquídeas, así que ella la había cuidado diligentemente, regándola
las hojas, pero de repente estornudó de maner
resión apenada. "Lo siento, Kyla. Creo que soy alérgic
sus ojos enrojecieron
allí, miránd
olpe y Gerald entró. Debía haber regresado direct
endido, pero su atención se desvió rápidame
rcó inmediatamente a ella, con el ceño
a la estantería, con la voz nasal. "No es nada, Gerald. Solo... p
acia Kyla con expresión sombría. "¿No te dije que Aubrey es alérgica al polen?
quedó
a dicho eso? El
gunta, pero vio a Aubrey lanzarle una
o, Kyla lo en
ácticas de esa mujer p
yla se hundió h
eocupación por Aubrey, sin darle ni siq
e acercó a la orquídea, exten
"Ve a sentarte en la sala. Yo me encargo de esto". Con eso, ava
elante para agarrar su brazo, sacudiendo la cabeza vigorosamente. Esa no era sol
con impaciencia; su mirada era fría e inflexible. "Es
una fingida sinceridad. "Kyla parece querer mucho esa pla
urecieron aún más la
deliberadamente haciendo las
e de Kyla, haciendo que ella retrocediera, choca
mirada, llevando la orquídea fuer
pesado rompiéndose en el s
a de su risible persistencia y esperanza, destrozada por sus propias
a, ¿viste? Para él, tus últimos cinco años no significan nada comparado con una
o te cortes...". Su dulce voz llegó desde afuera, como una daga envu