Lo hice pagar el precio de su elección
/0/20583/coverbig.jpg?v=b874a6feb93bf624f79dc80e60fe80a0&imageMogr2/format/webp)
i hija y la antigua amante de
tradores exigieron que e
ja Ana y otra n
on los ojos enrojecidos, y me gritó: "¡Katrina
legido a Katrina Watson y eso
imas que rodaban
llegó el débil llanto de A
"¡Amelia! ¡Elige ya
lentamente, y to
calma, dije
ilencio sepulcr
o burlándose momentos antes, par
se quedó p
o se convirtieron en una expres
oca y sus labios temblaban.
ign
la espalda y clavé mis uñas en esta
za en mi pecho y cada lat
era que me
s solo trajeron como consecuencia el de
débiles. Esa vez,
e mantenía aler
a, Jed eligió sa
ra a nuestra hija primero, sin embargo, él me apartó
tiene claustrofobia! ¡Podría mori
: "¡Katrina
ificó la mía, que
el teléfono pasaron de aterrados a
ndo en los brazos de Jed mientras ll
cordó a
stenía su cadáver,
atrina antes, no hubiéramos provocado a l
absu
ía sacrificado a
abrí los ojos y es
a elección, s
Jed y mi propia
inalmente espetó, maldiciendo por el teléfono. "¿
respondí con
color, abalanzándose para alcanzar el teléfono. "¡Amelia
olo mientras tropezaba y se
e dije. "Tú elegiste a Katrina y abandonaste
us músculos temblaban mientr
o: "¡Bien! ¡Ahora veamos lo dura que eres!
Katrina perforaron el ai
gimió, llamando s
hielo, pero el dolor cas
no podía
pánico y las súplicas solo ace
a mantene
un solo cabello, no obtendrás nada. No me menciones a esa tal Katrina. Su vida no significa nada para mí. Todo el dinero
lg
con los ojos rojos. "¡Amelia! ¿Por qué colgaste
nado y mi corazón se vol
claré con calma. "Tu preciad