Votos y pastillas: una vida hecha trizas
lencio al otro l
Cassidy se escuch
ewel. ¿Dónd
lo una promesa simple y sólida. Era la pr
ospital St. Ma
ince minutos. No hables con nadie.
exactamente qu
edí con una voz
un tono más suave.
n magnate de la tecnología que se había hecho a sí mismo. Tenía el poder y
me quedé sentada, esperando. El auto negro que llegó era discreto. El conductor me abrió la pue
repasando cada mentira, cada caricia, cada prom
e estaba esperando. Debía haber rastreado mi celul
cia mí y
iste? Estaba tan preocupado. P
ba, ahora me revolvía el estómago. Recordé qu
tas. Pero sabía que no podía. Todavía no. Tenía q
suavemente
tí abrumada por el trabajo. Ne
lguna grieta en mi historia, pero
mezclando alivio y dolor
a se sentía como si me dejara una marca. "No
por la garganta. Él vivía muy bien
mostrar emociones. "Solo est
e mostraba demasiado atento; intentaba reconquistarme aunque no comprendía el porqué de mi dista
vocaba una nueva
uestro restaurante preferido, aquel
uena cena, solo
parte de l
nue, música suave. Él tomó mi mano sobre la mesa y
", declaró. "M
. La pantalla se iluminó, most
rlo. Él notó
te lo dio
me dijo con demasiada
é sentada, como una estatua perfecta de la esp
s después, con una
n un cliente, pero ya está solucio
dadera esposa. Probablemente la estaba calmando, dicié
que tenía una reunión a primera hora
do mi celular se iluminó. Una solicitud d
ió a sonar. La r
era vez,
alla. Estaba en lo que parecía una habitación
, dijo con vo
s?", pregunt
reas estará con su verdadera familia esta noch
, pero yo no le darí
cortar"
sonrisa. "Hay alguien que qui
ro. Se lo veía cansado. No vio el celular. Annabelle
o, en cuando tu familia estaba en nuestra contra... ¿A
molesto. "N
a haciendo un mohín. "Dim
momento. Bajó la mirada al sue
oz baja pero clara.
elle fue lo último que vi an
arrepi
entía de haberse casado con ella. Lo que signifi
nuestra boda. Las
dos mis días. Eres la úni
para él. Solo fui un desvío. Un juego al que jug
Me hice un ovillo, y un sollozo silencioso y gutural sacudió todo mi c
e esperanza, esa parte diminuta y tonta de mí que pensó que quizás él estaba atrapado, que quizás
ía ido. Lo único que quedaba, donde antes
acto que Cassidy me había enviado: el
l momento de te