icon 0
icon Recargar
rightIcon
icon Historia
rightIcon
icon Salir
rightIcon
icon Instalar APP
rightIcon

La Esposa Infiel: Precio del Engaño

Capítulo 1 

Palabras:843    |    Actualizado en: 09/07/2025

nte y una tristeza que se pegaba a la ropa. El doctor, con una expr

l es terminal. Necesita un trasp

l de la sala de espera. Manuel, nuestro hijo de apenas seis años, yacía en una cama a pocos metros, pálido y ajeno a

suplicó Laura, con los ojos rojos e hinchados, af

encio, mi rostro un

s. Ni yo, ni Laura, ni ningún otro pariente cercano era compa

uardo era el único donante viable, una ola de aliv

a, vio su oportunidad. Nos citó en una pequeña sala privada del hospital. Es

isa que no le llegaba a los ojos. "Es mi sobrin

confundida. "

e había escuchado. "Donar un riñón es un riesgo. Me dejará débil. Podr

"Tu hermano tiene razón, Rica

duardo solt

ones de pesos en efectivo. Y el veinte p

la boca, pero no salió ningún sonido. Mi madrastra, Carmen,

ijamente, si

voz fue tranqui

Qué? Ricardo, ¿escuchaste lo que dijo

ndí, sin apartar la

¡Son cosas! ¡Estamos hablando de la vida de tu

por una enfermedad que es un pozo sin fon

s palabras fue c

cido por la ira. "¡No puedo creer que seas mi h

sollozó Laura. "Es Man

ocupación. "Ricardo, piénsalo bien. Es tu única f

presa de todos, Edua

esitan decir más. Estaba bromeando. Una prueba. Quería v

uesto que donaré mi riñón. No necesito nad

de alivio. Corrió a abrazar a Eduardo. "Gr

a a Eduardo, orgulloso. "Ese es mi hijo.

o que me disculpara, que m

Miré a mi hermano, a mi padre, a mi madrastra, y luego a mi esposa

i voz cortando el aire. "No acept

ivio se transformó en una desesperación aún más profunda. Se apartó d

ó, con la voz rota.

cuerdo, uno que me había atormentado durante seis años. El recuerdo de la enfermera entregándome un bebé envuelto en

ue una extraña punzada en mi memoria, pero que

Obtenga su bonus en la App

Abrir
La Esposa Infiel: Precio del Engaño
La Esposa Infiel: Precio del Engaño
“El aire del hospital se hizo pesado la noche en que el doctor nos dio la noticia: "La insuficiencia renal de Manuel es terminal. Necesita un trasplante". Mi hijo, de apenas seis años, se debatía entre la vida y la muerte. La única esperanza era mi hermano menor, Eduardo. Pero el alivio duró poco. Nos citó a mi padre y a mí: "Claro que lo haré, es mi sobrino. Pero tenemos que hablar de la compensación. Quiero dos casas a mi nombre. Diez millones de pesos en efectivo. Y el veinte por ciento de las acciones de tu empresa". Ante su descarada extorsión, mi respuesta fue firme: "No". Mi esposa, Laura, me miraba con horror. "Ricardo, ¿escuchaste lo que dijo el doctor? ¡Manuel se está muriendo!" Mi padre, David, me condenó: "¡Avaro! ¡No puedo creer que seas mi hijo! ¡Siempre has sido un egoísta sin corazón!". Mi madrastra, Carmen, añadía leña al fuego con falsa preocupación. La escena era un circo, y yo el monstruo. La presión se intensificó. Laura se arrodilló ante Eduardo, suplicando: "Te serviré como una esclava por el resto de mi vida, pero por favor, no dejes que muera". Mi padre me amenazó con desheredarme. Laura, desesperada, me sacudió: "¡Es dinero! ¡Puedes ganar más dinero! ¡Pero no puedes recuperar a Manuel! ¡Es nuestro hijo!". Todos mis seres queridos se unieron en un coro para forzarme. La enfermera me pidió el pago de la diálisis y un depósito. Ante los ojos de todos, arrugué la factura y la dejé caer. "No". La bofetada de Laura resonó en el pasillo, su voz hueca anunciaba el divorcio. Con frialdad, bloqueé el dinero de Laura y le arrebaté su última tarjeta de débito: "Ni un centavo mío se gastará en esto". La multitud me juzgaba, llamándome monstruo desalmado por negarme a pagar y arruinar a mi esposa. La desesperación de Laura llegó a su clímax. Eduardo soltó su bomba: "¿Será que el niño no es tuyo? ¿Quizás por eso no te importa?". Laura, entre lágrimas, se arrodilló ante mí, suplicando piedad. La gente gritaba y un hombre corpulento me sujetó. Pero en medio del caos, Laura logró tomar su tarjeta, pagó, y yo solté la verdad: "Manuel no es mi hijo. Y tampoco es tuyo". El campo de batalla estaba listo.”
1 Introducción2 Capítulo 13 Capítulo 24 Capítulo 35 Capítulo 46 Capítulo 57 Capítulo 68 Capítulo 79 Capítulo 810 Capítulo 911 Capítulo 10