icon 0
icon Recargar
rightIcon
icon Historia
rightIcon
icon Salir
rightIcon
icon Instalar APP
rightIcon

Cicatrices Que Hablan: Amor Renacido

Capítulo 3 

Palabras:620    |    Actualizado en: 09/07/2025

ueron una tortura cui

mis padres como una actr

s que no sentía y fingía tragar las pastillas que

escondido en el fondo de mi caj

mi amor? Pareces tan cansada", me dijo Mateo una tarde, mien

respondí, inclinando la cabeza hacia atrás y dándole

bservaba a Elena

gada a Mateo como una sombra, lan

i ver a todos bailar y no poder unirte", m

etido feliz", le respondí, mir

mirada antes de que lo ocultar

sumía por dentro. Bajé a la cocina a por un vaso de agua y

ija?", preguntó, su v

adre siempre había sido un hombre de poca

giste...", comenzó, "es e

, sorpr

ndo, Sofía, recuerda que tu madr

rotar, pero las contuve. No e

, papá",

de la fiesta,

lena no se siente bien. Un resfriado terri

tir

l tono adecuado de decepción.

nerse en una gran fiesta familiar donde los chismes vuelan. Además, su ausencia me daba el

la atención será para ti, mi r

calofrío de

eo susurrar por teléfono en el pasillo. Me acerq

El

parte de la familia Romero. El plan está en marcha", le decía Mateo en voz baja. "Solo una noc

si

o esa p

turo esposo",

dre de mi hijo

martilleando no de dolor, si

p

u plan completo, pe

asaría por mí a las siete. Dijo que tenía

men

Elena, a celebrar por adela

i

elebr

a a punto de in

Obtenga su bonus en la App

Abrir
Cicatrices Que Hablan: Amor Renacido
Cicatrices Que Hablan: Amor Renacido
“Un año después del accidente que me dejó con una pierna destrozada, creí que finalmente me recuperaba. Había sacrificado mi cuerpo, y mi pasión por la danza, para salvar la vida de mi prometido, Mateo. Él me susurraba en el hospital que era su heroína, que me amaría por siempre, que mis cicatrices no significaban nada. ¡Ingenua de mí! Hoy, en la que se suponía sería nuestra fiesta de compromiso, descubrí la verdad más brutal que cualquier hueso roto: Mateo se acostaba con mi prima Elena. Los encontré en nuestra futura casa, riéndose de mi sacrificio, de mis "estúpidas" cicatrices, de mi "patética" devoción. Escuché a Mateo confesar que me drogaba con "calmantes" para mantenerme dócil y confundida, y que Elena ¡estaba embarazada! Su plan era casarse conmigo por la fortuna de mi padre, Don Fernando Romero, y luego deshacerse de mí. Todo fue una farsa, una cruel manipulación que me dejó vacía. Pero en ese momento, el dolor se transformó en una rabia helada que me dio una claridad aterradora. No iba a ser su escalón, ni su tonta "coja". Con el corazón destrozado y la mente fría, hice lo único que podía hacer. Llamé al hermano de Mateo, Ricardo Vargas, el verdadero poder de la familia, el hombre que siempre me había mirado con una extraña admiración. "Cásate conmigo", le exigí, sabiendo que acababa de firmar mi venganza. Esta noche, Mateo perdería todo.”
1 Introducción2 Capítulo 13 Capítulo 24 Capítulo 35 Capítulo 46 Capítulo 57 Capítulo 68 Capítulo 79 Capítulo 810 Capítulo 911 Capítulo 10