icon 0
icon Recargar
rightIcon
icon Historia
rightIcon
icon Salir
rightIcon
icon Instalar APP
rightIcon

Mi Esposa, Mi Peor Engaño

Capítulo 3 

Palabras:689    |    Actualizado en: 08/07/2025

o giraba a mi alrededor. Estaba borracho, pero la ira me mantenía en pie

a mi propio barrio. Y allí estaban. De nuevo. Despidiéndose fren

el coche, la besó con una pasión posesiva, sus manos recorriendo su cuerpo.

ma gota de control que

mi voz rota por el

go malo. Lo cual era exactamente lo que estaban haciendo. Sofía me miró c

bañil trabajador", dijo Mateo, con un

peté, acercándome a ellos

como si la estuviera protegiendo de mí. "No par

ateo trastabilló hacia atrás, sorprendido por mi reacción. Se recuperó rápido y m

medio de la calle. Puñetazos, empujones, insultos. Yo esta

peor. Lo que rompió la

o no gritaba pidiendo ayud

astimar!", gritaba ella, tirando de

upaba que yo lastimara a su amant

le pregunté, sin po

ue le hiciste!", chilló, y corrió a socorrer

iraba con una ternura y una preocupación que a mí me había negado durante se

i amor, ¿te duele much

risa era de puro triunfo. Había ganado. Me lo había qu

aba dentro de mí. Defin

, con una calma espeluznante

podía soportar esa imagen ni un segundo más. Di un p

on su victoria, me e

aquí, perde

to cuando un coche doblaba la esquina a toda velocidad. Escuché e

tal. Sentí un dolor agudo en la pierna y en

arada en la acera, junto a Mateo. Sus manos cubrían su boca en un gest

mo si yo fuera un extraño, un problema

Obtenga su bonus en la App

Abrir
Mi Esposa, Mi Peor Engaño
Mi Esposa, Mi Peor Engaño
“Llevábamos cinco años de casados y creía conocer a Sofía, mi esposa, en cada suspiro. Pero mi mundo se vino abajo cuando, buscando una cerveza, encontré una caja de laboratorio en nuestro refrigerador. Era una "muestra biológica" a nombre de Sofía Pérez. Abrí la caja temblando y dentro, un informe de clínica de fertilidad. El diagnóstico: "Interrupción voluntaria del embarazo. 8 semanas de gestación". Y el padre... no era yo. Era Mateo Rojas, su "mejor amigo" de la universidad, a quien siempre odié en silencio. El aire se me fue de los pulmones. ¿Abortó a nuestro hijo? ¿Y con su amante? ¿Y por qué guardó el embrión en nuestra nevera, como un maldito trofeo? Al ver esa pequeña vida, el hijo de otro, mi furia crecía. Y justo en ese instante, Sofía llegó a casa, canturreando "¡Mi amor, ya llegué!", como si nada. Su sonrisa se congeló al ver la caja abierta en la barra de la cocina. Se puso pálida, las bolsas de compras cayeron al suelo. "¿Qué es esto, Sofía?", pregunté, mi voz un susurro ronco. Ella se abalanzó sobre la caja, intentando ocultar la evidencia, gritándome: "¡No toques mis cosas, Ricky! ¡Te he dicho que no andes de metiche!" "¿Tus cosas? ¿Esto es tuyo y de Mateo?", le solté, con una risa amarga. Sus ojos se abrieron, el pánico se convirtió en furia. "¡No sabes nada! ¡Suéltame!" Se abrazó a la caja con odio, y supe que todo había terminado. El amor se convirtió en cenizas. "Vete de aquí", le dije, mi voz firme y fría. "Duerme en el cuarto de huéspedes. No quiero verte". "¡Esta es mi casa también!", chilló ella. "No. Esta era nuestra casa. Ahora es solo un lugar donde guardas tus secretos asquerosos". ¿Todo era mentira? ¿Alguna vez me amó? Me levanté. El dolor se transformó en una furia pura y helada. Ella no solo me engañó, me humilló. No. Esto no se quedaría así.”
1 Introducción2 Capítulo 13 Capítulo 24 Capítulo 35 Capítulo 46 Capítulo 57 Capítulo 68 Capítulo 79 Capítulo 810 Capítulo 911 Capítulo 10